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Iglesias asegura que con Kirchner fueron buenos "colegas"

El candidato radical apunta a seducir al electorado kirchnerista. Recordó los años que compartió con Néstor como gobernador y el saludo que le mandó desde Malargüe. Igual, marcó la cancha para distinguirse de la ola pro K.

Roberto Iglesias tiene un objetivo focalizado: ser gobernador de la provincia. Y luego del resultado de las elecciones primarias, donde Cristina Fernández ganó ampliamente, la presidenta dejó de ser un “enemigo” para el radical. No la critica, intenta seducir a sus electores para que corten boleta y ahora, ante la consulta, recordó que Kirchner fue una especie de buen colega como Gobernador.

“Compartimos cuatro años como gobernadores y tuvimos una buena relación”, recordó ayer Iglesias, que estuvo a cargo de Mendoza mientras Kirchner también era gobernador de Santa Cruz y, entre otras cosas, compartieron las discusiones por la política petrolera del país. Pero además, Iglesias lo tuvo un año a Néstor como presidente.

Y, tomando su estrategia de atraer al electorado kirchnerista, también aseguró que tuvo buena relación a pesar de las diferencias de signo partidario. “Cuando fue presidente fue a Malargüe nada más y desde ahí me mandó un saludo diciendo ‘a ese gran gobernador de Mendoza’. No había una relación amistosa, pero era buena”, aseguró el radical en versión candidato.

La primera “militante” de la causa “atracción del voto kirchnerista” fue la esposa de Iglesias, que en una entrevista publicada por diario Uno dijo que su marido y el ex presidente se llevaban bien. Los propios estrategas de la campaña se cuidan de no incluir en los discursos alguna crítica hacia la presidenta o las políticas nacionales y por eso el propio candidato repite que ella, Cristina, “ya está elegida” para un segundo mandato. “Tengo que avocarme solamente a Mendoza. Nadie va a pensar que con el esfuerzo que pueda hacer con Ricardo Alfonsín desde Mendoza va a llegar siquiera a la segunda Vuelta”, repitió Iglesias.

A la hora de hablar de las relaciones que podría tener con una presidenta de otro partido, Iglesias dice que espera respeto. “Yo aspiro a que sea de la misma manera a la que fue con Duhalde y con Kirchner. Son relaciones institucionales. A nosotros nos eligen para
gobernar a Mendoza. Cada uno tiene que hacer los aportes y ceder lo que tiene que ceder para llevar beneficios para la gente. Tiene que haber un debate y una discusión federal y sincero”, aseguró Iglesias.

El gobernador no testimonial

Según las encuestas que manejan en el comité de campaña del Frente Cívico, Iglesias necesita que una buena porción de los votantes de Cristina corten boleta y lo elijan a él como candidato a gobernador. En el último sondeo realizado por la consultora Reale Dalla Torre, que trabaja con ese partido, la "composición" del electorado de Iglesias incluye a un 19% de votante de Cristina. Por eso la necesidad de "no pegarle" y de tratar de mostrar que pueden tener una buena relación a pesar de venir de partidos distintos.

Igualmente por las dudas marcó la cancha. "No voy a ser un gobernador testimonial, no lo he sido nunca. No y soy un gobernador de enfrentamientos, pero tampoco de sometimientos. A mi me puede gustar la presidenta o no, pero una vez que el pueblo elige debo reconocerlo y aceptarlo. De la misma manera espero que hagan con nosotros los gobernadores desde la Nación”, aseguró.