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La UCR no abre las listas y Fayad sigue coqueteando con el oficialismo
Los principales dirigentes del radicalismo le bajaron el pulgar al pedido de Fayad. Y desde el gobierno de Celso Jaque aprovechan para meter más cizaña a esa disputa interna del partido rival. Ahora buscan que el intendente de Capital apoye a Iglesias en octubre.
Parece insólito: el radicalismo ganó una elección con el 57% de los votos y no lo pudo disfrutar. Y con las heridas abiertas, el oficialismo aprovechó y metió más cizaña a la pelea de la UCR, tirándole flores a Víctor Fayad, el intendente radical que obtuvo la reelección el domingo y confeso admirador de la gestión nacional encabezada por Cristina Fernández de Kirchner.
Ni bien se confirmó el triunfo, lo primero que hizo Fayad fue pedirle a la UCR que abriera las listas para rediscutir todas las candidaturas, a pesar de que tienen tiempo sólo hasta el sábado para presentar las listas en la Junta Electoral. Ayer, los principales dirigentes radicales le bajaron el pulgar a esa posibilidad. “El partido tuvo su discusión interna y hasta una elección. Todos los dirigentes tuvieron chances de participar y no se puede volver atrás”, dijo uno de los referentes en el armado de las listas.
El propio Roberto Iglesias, candidato a gobernador, también dijo que las listas no se tocan tal como quedaron. A Fayad le reprochan, además de su coqueteo con el gobierno nacional, el hecho de no haber participado activamente en la reunificación de la UCR y tampoco en el armado de la estrategia para octubre. Incluso, todos recordaron ayer una imagen: mientras se mantuvo ausente en todo el proceso de negociación por unir al partido, apareció el día del cierre de listas para intentar conseguir algunos cargos.
Ahora esperan algún gesto de su parte. “El triunfo de Fayad es un apoyo a su excelente gestión y también al radicalismo, porque en la Ciudad se reconoce el trabajo de la UCR. Vamos a hacer todo lo posible por estar todos juntos y no me cabe duda de que Fayad quiere que Iglesias sea gobernador, y para eso va a trabajar, porque él lo ha dicho”, se esperanzó el presidente de la UCR, César Biffi.
Entre hoy y mañana, Biffi y especialmente Roberto Iglesias intentarán acordar con Fayad un trabajo conjunto. El propio intendente de Capital dijo que quería “decirle algunas cosas en privado” al candidato a gobernador. Igual, a muchos les quedó la espina del domingo clavada, cuando Fayad “ordenó” despejar el festejo de cualquier dirigente ajeno a la Capital. Y, en cambio, se abrazó con el candidato del PJ, Eduardo Hernández, y luego publicitó su comunicación con la presidenta Cristina Fernández y su candidato a vice.
Esa cercanía incluso molestó a los dirigentes del PJ. “No hubo apoyo real a los candidatos de Capital porque había un acuerdo de no pegarle a Fayad. Eso nos mató”, dijo un dirigente peronista con llegada a los asesores de Casa Rosada.
Esa cercanía incluso molestó a los dirigentes del PJ. “No hubo apoyo real a los candidatos de Capital porque había un acuerdo de no pegarle a Fayad. Eso nos mató”, dijo un dirigente peronista con llegada a los asesores de Casa Rosada.