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Las primarias mandaron a boxes al radicalismo mendocino
Los "mecánicos" de la UCR están obligados a ajustar la campaña para no perder las chances de triunfar en octubre, cuando se dispute el control de la provincia. Una conclusión posible es que Ricardo Alfonsín sólo produce sobrepeso. La otra, que las interminables rencillas internas se deben terminar: todos deben estar unidos para enfrentar el "turbo" de Cristina.
Las elecciones primarias mandaron al radicalismo mendocino a boxes. Allí, un equipo de mecánicos deberá ocuparse de encontrar la fórmula para mejorar sensiblemente su rendimiento. Pero no será fácil: la campaña por el control de la provincia se viene encima y los motores de algunos adversarios andan mucho mejor, según el resultado de las urnas.
El peronismo mendocino cuenta con los servicios de un bólido llamado Cristina. El turbo de la presidenta parece haber avisado ayer que tiene potencia no sólo para conseguir en primera vuelta la reelección presidencial, sino para arrastrar a la victoria en octubre a sus aliados en las provincias.
Por otro lado, la primera prueba de aceleración de la alianza entre Rodríguez Saá y el Partido Demócrata también dio buenos resultados, aunque bastante más humildes que los del PJ. La flamante alianza logró el segundo puesto, tanto en las candidaturas presidenciales como las de diputados nacionales. Y esto, a pesar de no tener un piloto en Mendoza.
Ahora, sueñan. Las cifras de la primaria los animan a pensar en un candidato a gobernador propio, no uno prestado, como podía ser el radical Roberto Iglesias, a quien los demócratas tentaron hace tiempo, cuando cotizaban mucho menos que hoy.
Mientras tanto, el comicio parece demandar cambios profundos, de fondo, en la UCR. En la campaña para las primarias, Iglesias puso el cuerpo en la carrera y ciertamente ese gesto le sirvió de poco.
Los candidatos a diputados nacionales por Mendoza de la UCR consiguieron reunir cuatro puntos más que Ricardo Alfonsín, un candidato presidencial que no despierta pasiones en los mendocinos. Pero igualmente fue magra la paga para tanto esfuerzo: apenas sirvió para que los radicales mendocinos consiguieran el tercer lugar en las elecciones.
Además, está la interna. En la primaria, Fernando Armagnague consiguió casi la mitad de los votos de Enrique Vaquié, el candidato que promovía Iglesias, lo que tendrá efecto en el armado de la lista y (peor aún) la imagen del partido: siguen dando la sensación de que las peleas puertas adentro los paralizan.
Iglesias tiene una buena imagen en la sociedad mendocina, pero su equipo debería entender que el candidato a gobernador no llegará muy lejos con tantas riñas y sobrepeso.
Los candidatos a diputados nacionales por Mendoza de la UCR consiguieron reunir cuatro puntos más que Ricardo Alfonsín, un candidato presidencial que no despierta pasiones en los mendocinos. Pero igualmente fue magra la paga para tanto esfuerzo: apenas sirvió para que los radicales mendocinos consiguieran el tercer lugar en las elecciones.
Además, está la interna. En la primaria, Fernando Armagnague consiguió casi la mitad de los votos de Enrique Vaquié, el candidato que promovía Iglesias, lo que tendrá efecto en el armado de la lista y (peor aún) la imagen del partido: siguen dando la sensación de que las peleas puertas adentro los paralizan.
Iglesias tiene una buena imagen en la sociedad mendocina, pero su equipo debería entender que el candidato a gobernador no llegará muy lejos con tantas riñas y sobrepeso.