Cobos y los radicales mendocinos se atrincheran ante el "tsunami K"
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Sólo un día después, el renunciamiento de Julio Cobos a su sueño presidencial parecía ratificar esa frase. En lo que va del año electoral, ya han caído dos posibles candidatos a presidente de la oposición (Mario Das Neves y Cobos), mientras que un tercero, también mendocino, tiene un panorama bastante incierto (Ernesto Sanz).
El divague opositor confirmado por el propio Cobos es para el radicalismo mendocino una razón más de preocupación ¿Hasta qué punto una victoria nacional del kirchnerismo puede condenarlo a perder también en Mendoza? ¿Qué hacer para ganar la provincia, si, efectivamente, desde Buenos Aires se viene un devastador tsunami político?
Visiones desde la isla mendocina. No todos los pronósticos son alarmistas en el radicalismo. Algunos dirigentes se refugian en el localismo, en las fortalezas de la UCR local y las particularidades de los votantes de esta provincia. Para ellos, Mendoza permanecerá a salvo del cataclismo K y Cobos jugará un papel vital para "salvarla".
Que el vicepresidente haya decidido no meter más caos en la interna del radicalismo provincial, al descartar una candidatura a la gobernación, es para muchos una señal de tranquilidad. Su promesa de pelear ahora por una victoria de la UCR mendocina y el Frente Cívico, y por la unidad partidaria, calma un poco las angustias radicales ante el oscuro panorama nacional.
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No hay otro camino para los radicales que unirse y reflejar esa unidad. No tendrán suficientes fuerzas para la dura batalla que se viene si siguen concentrados en la interna.
Por ahora, Fayad parece el único capaz de amenazar el operativo pacificación de la UCR. Por ello, de todos lados hacen esfuerzos para contener al impredecible intendente de la Capital.
“Ni yo ni nadie tendrá nada que decir si Fayad quiere ser candidato a gobernador, le sobran méritos para serlo”, dice Juan Carlos Jaliff, a pesar de que no tendrá lugar en la fórmula si Fayad busca este destino, ya que quien lo ha elegido para otro periodo en la vicegobernación es Iglesias.
Cornejo se muestra más contenido, pero no niega su acercamiento político con el alcalde capitalino a partir de que ambos coincidieron en posponer la definición de candidaturas hasta fines de junio.
Operativo clamor. Si este frágil escenario de unidad se mantiene hasta junio, unos y otros buscarán tentar a Cobos para que se postule en el único cargo que no ha rechazado de manera contundente desde que se derrumbó su sueño mayor. Se trata de la candidatura a diputado nacional en primer término.
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La idea se le había ocurrido a Cornejo mucho antes de que se bajara Cleto de la competencia presidencial. Y hoy insiste en que es buen camino, aunque hay que decir que el intendente de Godoy Cruz, por convicción o para asustar a Iglesias y Fayad, sigue sin excluirlo de la candidatura a gobernador.
La candidatura a diputado nacional de Cobos convence a casi todos los radicales como estrategia electoral. En Mendoza, el ex gobernador siguió midiendo bien en las encuestas hasta hoy, a pesar del “efecto Cristina”, por lo cual su presencia en la lista podría arrastrar votos a favor de la fórmula radical.
La lista sábana sigue siendo generosa con este tipo de especulaciones. Por la disposición de los cargos en las boletas, el primer candidato a diputado nacional será el segundo nombre que se le aparecerá al votante en el cuarto oscuro, después de la fórmula presidencial. Y antes del candidato a gobernador.
¿Cobos puede ser otro? Pero para que cualquier plan sea posible, habrá que saber qué quiere Cobos para su futuro, que se nubló de repente esta semana.
El viernes se mostró a la prensa en su casa de la sexta sección, que fue testigo de todos sus vaivenes: el abrazo de la gente en 2008, cuando votó contra las retenciones al campo, pero también la bronca popular, cuando tiempo antes un grupo numeroso fue a protestar a las puertas de esa típica vivienda de clase media contra la inseguridad.
En aquella oportunidad, Cobos se desmayó por los insultos. El viernes, no fue para tanto, pero el contacto con los medios dejó a la vista su notable declive anímico después de que se derrumbara el anhelo de ser candidato a presidente, tal como lo muestra este video del periodista Santiago Montiveros.
Cobos dijo el viernes que la política es “un elefante blanco” que impide o frena toda medida a favor de la gente y una mala profesión para los "honestos" que oportunamente incursionan en ella.
Despotricó también contra las “estructuras partidarias” y tiró contra la cúpula del radicalismo, que no se tragó, por ejemplo, su intenso coqueteo político con el empresario del peronismo disidente Francisco De Narváez, a quien durante toda la semana Cobos se esforzó por ubicarlo (bajo su particular visión) en el bando del “progresismo”.
Verborrágico y triste, de todos modos Cobos sorprendió con el anuncio de que no se retirará de la política y que, incluso, tiene un esbozo de plan para influir en las decisiones de su partido: buscar un cargo en la UCR mendocina cuando, en junio, se renueven sus autoridades.
Los allegados del vicepresidente no tardaron en asignarle un cargo más que importante: dijeron que Cobos podría convertirse en primer delegado al comité nacional del radicalismo.
Ese cargo no es menor. Fue la plataforma que utilizaron los mendocinos que después consiguieron presidir el partido. Tanto Iglesias como Sanz, actual jefe nacional de los radicales, pasaron por allí, antes de escalar a la conducción máxima.
Pero el combo de tener un puesto interesante en el radicalismo y una banca en el Congreso forzarían un cambio de vida en Cobos, acostumbrado a transitar un camino solitario y a explotar su buena estrella, en vez de ocuparse de construir un sector propio en la UCR, con base en el Congreso Nacional, como ahora le están proponiendo.
La gran pregunta es, entonces, ¿podrá Cobos convertirse en otro?