El efecto contagio más deseado
Martín Dinatale escribe en La Nación sobre las ganas de todos de llegar a la Rosada y la búsqueda de un contagio de popularidad, hoy por hoy, concentrada en la figura de la presidenta de la Nación. “Todos, sin excepciones, buscan este atajo para llegar a la cima del poder”, dice el periodista en su columna de hoy.
Se apoderó de la política argentina el síndrome del efecto contagio más deseado. Opositores y oficialistas van en busca de este fenómeno desde hace varias semanas. El Gobierno busca en los comicios escalonados de las provincias una instalación mediática y electoral de la Presidenta. La oposición ensaya también en las elecciones internas y en sus peleas reiteradas la reiteración de un ganador que pueda producir el mentado efecto contagio.
Ayer, el Peronismo Federal expuso algo de esta estratagema con las elecciones internas que se hicieron en la Capital y en las que por apenas 248 votos ganó Eduardo Duhalde. La sucesión del cronograma de esta compulsa para definir un candidato presidencial en este espacio antikirchnerista continuará durante dos meses en todo el país. El próximo domingo Duhalde y Alberto Rodríguez Saá se disputarán en las urnas de Chaco, Formosa, Misiones, Corrientes y Entre Ríos. Luego llegará el turno del NOA, de Santa Fe, Córdoba y la Patagonia. El 28 y 29 de mayo este raid electoral del Peronismo Federal culminará en Buenos Aires y el conurbano. La intención no oculta de Duhalde es que una sucesión de victorias le garanticen un reposicionamiento para levantar su alicaída imagen con vistas a la pulseada de octubre.
El peronista disidente que se bajó de esa misma interna, el gobernador de Chubut Mario Das Neves, tenía previsto ensayar un esquema similar al de Duhalde y Rodríguez Saá. Buscó poner un candidato propio en las elecciones provinciales de hace 15 días para posicionar su nombre a nivel nacional. Pero la jugada le costó cara. La dura pelea con el kirchnerismo de Chubut ahora deberá definirse en los tribunales y ya mancharon su estrategia. Se habla incluso de que Das Neves ni siquiera competirá por una diputación.
El radicalismo preveía un plan contagio con la interna que iban a desplegar el 30 de abril Ernesto Sanz y Ricardo Alfonsín. El hijo del ex presidente también pretendía posicionar su imagen tras esa compulsa. Algo de esa estrategia saboreo cuando le ganó al cobismo en las internas bonaerenses del año pasado. Pero la decisión del senador mendocino de bajarse de la pelea para esperar a las internas del 14 de agosto no le ayudó en nada. Lo dejó directamente en off side a Ricardo Alfonsín.
Mauricio Macri practica el mismo juego. Anunció para julio la fecha de elecciones a jefe comunal anteponiéndose a las elecciones presidenciales de octubre con la única intención de que sus candidatos ganen en la Capital y conviertan esas elecciones en trampolín de PRO para llegar a la Casa Rosada.
El Gobierno no está exento de estos planes. La presidenta Cristina Kirchner ya hizo campaña en Catamarca y ganó su candidata. En Chubut apoyó al candidato que le hizo sombras a Das Neves y ahora se propone darle impulso al gobernador de Salta Juan Manual Urtubey que el próximo domingo peleará en elecciones por su reelección. Cristina Kirchner ya estuvo en Salta hace una semana para llevar simpatía, fondos y votos. En la Casa Rosada aseguran que volverá en los próximos días a hacer campaña por Urtubey para ratificar el rumbo de una victoria que creen segura. El gobernador salteño cree que tiene el terreno despejado. No creen lo mismo el diputado Walter Wayar del Movimiento Popular Unido; el radical Diego Marió y Alfredo Olmedo del Frente Salta Somos Todos que representa al PRO. Todos apuestan a destronar a Urtubey.
¿Resultará tan segura la estrategia del efecto contagio como creen muchos candidatos?
Todos, sin excepciones, buscan este atajo para llegar a la cima del poder. Como si el repiqueteo continuo de sus nombres emparentados con la idea de una victoria anticipada fuera un antídoto eficaz para acceder a la Casa Rosada.
Fuente: La Nación
El Gobierno no está exento de estos planes. La presidenta Cristina Kirchner ya hizo campaña en Catamarca y ganó su candidata. En Chubut apoyó al candidato que le hizo sombras a Das Neves y ahora se propone darle impulso al gobernador de Salta Juan Manual Urtubey que el próximo domingo peleará en elecciones por su reelección. Cristina Kirchner ya estuvo en Salta hace una semana para llevar simpatía, fondos y votos. En la Casa Rosada aseguran que volverá en los próximos días a hacer campaña por Urtubey para ratificar el rumbo de una victoria que creen segura. El gobernador salteño cree que tiene el terreno despejado. No creen lo mismo el diputado Walter Wayar del Movimiento Popular Unido; el radical Diego Marió y Alfredo Olmedo del Frente Salta Somos Todos que representa al PRO. Todos apuestan a destronar a Urtubey.
¿Resultará tan segura la estrategia del efecto contagio como creen muchos candidatos?
Todos, sin excepciones, buscan este atajo para llegar a la cima del poder. Como si el repiqueteo continuo de sus nombres emparentados con la idea de una victoria anticipada fuera un antídoto eficaz para acceder a la Casa Rosada.
Fuente: La Nación


