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El agasajo vendimial careció de temperatura política

La presencia de Cristina en el desayuno de COVIAR le restó voltaje al tradicional evento, que este año se realizó en Bodegas Robino. Estuvieron los precandidatos presidenciales Ricardo Alfonsín y Fernando Pino Solanas. El radical criticó a Cristina por estar constantemente en campaña.
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La presencia de Cristina en el tempranero evento de COVIAR en el hotel Hyatt cambió la relación de pesos en la balanza política de los eventos vendimiales: lo más importante ocurrió a la mañana y poco quedó para destacar del mucho más tradicional Agasajo de la Vendimia en Bodegas Robino, de Luján.

Quizás la importancia de agasajo se pueda sintentizar en un gesto: Ricardo Alfonsín, la figura más interesante a nivel político dentro de la carpa, se fue a Buenos Aires antes del comienzo de los discursos oficiales y en el momento en que Jaque arribaba al evento.

Mientras estuvo, el precandidato a presidente de la UCR criticó la inclinación de Cristina a convertir cada alocución suya en un evento de campaña. "Un día nos vamos a encontrar con la Presidenta en una misa contando los logros de su gobierno. Eso es algo que yo no haría", expresó Alfonsín, que en una semana escuchó a Cristina dos veces: en su discurso de apertura de sesiones de Congreso y en el hotel Hyatt mendocino, esta mañana.

Fernando Pino Solanas, el precandidato presidencial, fue otro protagonista silencioso, que prácticamente se excusó de condimentar la Vendimia. "Yo sólo vine a acompañar la marcha contra la minería", dijo a algunos periodistas que lo entrevistaron en la carpa.

Otras figuras fugaces o silenciosas de la política fueron el precandidato a gobernador de la UCR, Roberto Iglesias, su posible compañero de fórmula, Juan Carlos Jaliff; y el ubicuo referente demócrata Omar De Marchi.

Jaque hizo lo suyo para desbalancear los eventos: llegó cerca de las 15, cuando Cristina ya había abandonado la provincia, y su discurso fue tan breve que casi pasó desapercibido, en medio del griterío de una carpa donde la gente sólo pensaba en comer y beber.

El gobernador apenas hizo foco en la polémica por la falta de cosechadores debido al temor de perder la asignación universal (un tema que ya había abordado la propia Presidenta esta mañana en COVIAR) y prometió una campaña de difusión para aclarar que los trabajadores eventuales no perderán el beneficio que concede el gobierno nacional.

Tan bajo fue el vuelo del agasajo que Julián Domínguez, el ministro de Agricultura, fue un protagonista inesperado. No sólo por sus pasionales valoraciones del Plan Estratégico Vitivinícola sino porque fue el único que se animó desde el escenario a callar el griterío irrespetuoso de los asistentes.

El peronismo mendocino dijo en parte presente, gracias a la participación de los funcionarios-candidatos (Alejandro Cazabán, Francisco Pérez, Raúl Mercau y Guillermo Carmona). Pero la ausencia de los principales caciques justicialistas, Rubén Miranda y Alejandro Abraham, ratificó que la vendimia política pasó por otro lado.

Quien sí estuvo fue el intendente de San Rafael, Emir Félix; y su hermano candidato a gobernador de loa azules, Omar Félix (Ver foto de arriba, junto a infaltables figuras del sector azul, como la diputada nacional Patricia Fadel.

El condimento del final lo puso Cazabán. El candidato más cercano al gobernador Jaque se esforzó en aclarar que la presidenta de la Nación lo conoce (se difundió al llegar al aeropuerto mendocino que  al mandataria no conoce a ninguno de los postulantes a la gobernación mendocina) y jugó misteriosamente con una charla a bordo de una combi donde Jaque y Cristina hablaron en profundidad de su candidatura.

El contenido de la conversación se lo reservó, quizás para una ocasión que lo amerite.