Cassia levanta la bandera de la "colimba" para instalar su candidatura a gobernador
"Si soy el candidato a gobernador por el Peronismo Federal, el servicio militar obligatorio a nivel provincial será mi principal propuesta". Así se definió el diputado provincial Daniel Cassia quien, hasta ahora, era vinculado más a cuestiones policiales que castrences.
A raíz de la reapertura del debate en torno a la vuelta de la "colimba", Cassia reflotó su iniciativa y reclamó derecho de autor al legislador nacional salteño Alfredo Olmedo: "Yo lo propuse en 2004 y dije cómo se podía comenzar a aplicar en 2005; pero no lo hicieron", sostuvo.
El lujanino preparó su proyecto con el apoyo del demócrata José "Pipo" Álvarez, en momentos en que ambos integraban la Comisión Bicameral de Seguridad y, en aquel momento, constitucionalistas de todo el país salieron a cuestionar la medida.
Eduardo Barcesat, por ejemplo, citado por el diario porteño La Nación -que se hizo eco de la iniciativa mendocina- calificó de "disparate" el planteo y precisó que para ese tipo de tareas humanitarias "los jóvenes bien pueden ser entrenados por la policía local o una guardia civil pero no por el Ejército". "Las Fuerzas Armadas son de la Nación y no de las provincias. Este proyecto debe ser categóricamente rechazado porque es un punto de retroceso", opinó el abogado.
Pero Cassia, ante el renacimiento del tema, sostiene que la derogación del servicio militar fue por un hecho puntual y que, con las instancias de control suficientes y los aprendizajes que dejó el "caso Carrasco", la "colimba" sería una forma de enfrentar "el alcoholismo o la drogadicción" que asolan a los jóvenes.
El legislador mendocino sostiene, ahora "más que nunca" -según le explicó a MDZ- que "no me equivoqué cuando lo propuse" y anticipa que será su bandera como precandidato a gobernador por el Peronismo Federal. "Tengo entendido -agregó- que no se implementó sólo por falta de presupuesto, ya que mi proyecto fue analizado por el Ministerio de Defensa y hasta aceptado en su momento, con la sola traba presupuestaria".
La "colimba" de Cassia se basa en que "el componente militar es básico para que los jóvenes adquieran pautas de conducta y de obediencia" y para que "recuperen conceptos como amor a la Patria y la familia, democracia, libertad, división de poderes, derechos y obligaciones y respeto al prójimo".
Si su idea su hubise puesto en práctica, dice, los jóvenes permanecerían un año prestando servicios en dependencias del Ejército con un régimen semicerrado y cobrarían el equivalente a un plan Jefes y Jefas de Hogar (150 pesos mensuales), acotó.
Entre los derechos y obligaciones a establecer para los postulantes se menciona que "los jóvenes deberán tener una conducta honorable, compatible con un servicio a la Patria".
Y aclara que "tendrán el derecho de ser oídos por la autoridad militar y de denunciar ofensas o rigores excesivos ajenos a la legítima exigencia de esta carga pública".
El proyecto precisaba también que se sancionará a quienes no respondan a las citaciones a efectos de su selección y examen médico.
Obligatorio contra voluntario, militar contra cívico
El debate resurge en momentos en que el Senado se apresta a tratar, este miércoles, la propuesta de Julio Cobos de avanzar a nivel nacional con el "servicio cívico voluntario", idea que ha recibido el aval de senadores como el cordobés Luis Juez y el bonaerense José Pampuro, pero con la fuerte disidencia kirchnerista que lo critica abiertamente.
En tanto, un legislador salteño, Alfredo Olmedo, está haciendo campaña para reinstaurar el servicio militar obligatorio, iniciativa que ya tiene ingreso en Diputados de la Nación y que será abordada en los próximos días por la comisión de Defensa.