Conflicto político por la recolección de residuos patológicos en Las Heras
Un clima político turbulento se generó en Las Heras tras el anuncio de un grupo de concejales de la suspensión del servicio de recolección de desechos patológicos en establecimientos dependientes de la Dirección de Salud del municipio. Desde diferentes bloques señalaron que la empresa dejó de prestar el servicio a raíz de una deuda que mantiene la municipalidad.
-
Te puede interesar
Vulnerable: el camino desconocido que transitan el Gobierno y Cornejo
"Cuando quisimos que la directora de Salud (Silvia Vargas) fuese al Concejo a dar explicaciones, desde el oficialismo se opusieron y no le permitieron asistir", sindicó Amanda Martínez, del bloque de la UCR.
Martínez también señaló que "existe una gran deuda con el prestador del servicio de recolección", lo que confirmó el propio titular de la empresa, Jorge Caicedo, responsable de Megapat.
Si bien Caicedo sostuvo que se le adeudan cuatro meses, aclaró que el servicio no se encuentra suspendido: lo que se está realizando es una recolección "al mínimo", según el empresario.
Por su parte, Silvia Vargas, titular de la Dirección de Salud de Las Heras, manifestó que el servicio de recolección de residuos patogénicos se lleva adelante con normalidad. "Ni siquiera hemos recibido una notificación que señale la suspensión por parte de la empresa", sostuvo.Sin embargo, la funcionaria aceptó que "existe un inconveniente con el prestador porque presentó mal la facturación". Según Vargas, los valores que entregó Megapat “no coinciden con la realidad”.
Al respecto, Caicedo (Megapat) se excusó en que, al momento de presentar el presupuesto, tuvo en cuenta una cierta cantidad de cajas de desechos patogénicos que con el tiempo fue en aumento.
A pesar de las acusaciones cruzadas, tanto el municipio como la empresa manifestaron que aguardan por una solución próxima. Sin embargo, el conflicto entre oposición y oficialismo podría continuar en el Concejo Deliberante, ya que las acusaciones hacia el municipio exceden a las falencias en la recolección de desechos patogénicos.
Recorrido por centros de salud
Para corroborar, o no, las aseveraciones de Martínez, MDZ visitó algunos centros de salud lasherinos. En el primero de los establecimientos, el Centro de Salud 362 "Antonio Huespe", se comprobó la existencia de una gran cantidad de cajas con residuos patogénicos, producto de la ausencia de recolección.
"También nos quedamos sin línea telefónica", señaló un trabajador del establecimiento. Más adelante, este detalle adquiriría gran relevancia.
El siguiente paso fue visitar el Centro de Salud 366 "Domingo Furfari", donde, llamativamente, aseguraron que la recolección de residuos patogénicos se llevó adelante normalmente. "Ayer pasó la camioneta y se llevó todo", señalaron desde la administración.
Sin embargo, otro detalle aparentemente insignificante adquiriría gran relevancia y develaría una realidad diferente a la expuesta por los encargados del recinto.
Mientras las autoridades del Centro de Salud 366 negaban irregularidades en la recolección de desechos patológicos, se comprobó la presencia de un hombre que también se encontraba en el primero de los establecimientos durante la visita de MDZ.
No resulta extraño que, ante la ausencia de servicio telefónico en el Centro de Salud 362, esta persona, en su intento de alertar sobre la visita de un medio periodístico, decidiera trasladarse rápidamente (más veloz que el equipo de MDZ) hacia el centro de salud más cercano. Lo que sí llama la atención es la "desaparición" de la totalidad de desechos del segundo complejo.
Sobre los residuos patológicos
Los residuos patológicos (o patogénicos) son aquellos materiales que se descartan en unidades sanitarias, como hospitales y centros de salud, entre otros establecimientos asistenciales. Su peligrosidad radica en la potencial infección que se desprende del contacto directo con estos elementos, por lo que es necesario tratarlos con métodos específicos.
Antiguamente, se pensó que la forma más eficaz de eliminar estos materiales era la incineración en hornos. Sin embargo, con el tiempo se descubrió que esta modalidad genera sustancias cancerígenas, como dioxinas, por lo que el método tuvo que ser "reinventado".
En la actualidad, el tratamiento ideal se compone de dos procesos: en primer lugar, los residuos patógenos deben ser esterilizados, eliminando la presencia de virus. Una vez concluido el tratamiento, se puede proceder a la quema de los materiales.