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"Va a ser un verano muy duro": por qué Jaque no estiró la intervención de OSM

La decisión del gobernador de finalizar la intervención, y crear la nueva empresa Aguas y Saneamiento SA, al término del mes de septiembre está directamente ligada a las escasas nevadas registradas hasta ahora y a un informe de Irrigación que advierte falta de agua para la temporada estival.
Jaque prevé serios inconvenientes para el verano. Foto: MDZ
Jaque prevé 'serios' inconvenientes para el verano. Foto: MDZ
Desde todos los sectores, tanto oficialistas como opositores, se pedía que la intervención estatal de Obras Sanitarias Mendoza se prorrogase, por lo menos, hasta diciembre, para así poder tomarse un tiempo en el debate y la discusión de la conformación de la nueva empresa distribuidora de agua, de manejo público, y correr contra el reloj en la aprobación legislativa y su puesta en funcionamiento.

Además hubo quienes pedían que se estirase un poco más, al menos hasta febrero de 2011. Aunque en tal caso, el arranque del año electoral,  y con un desdoblado y polémico calendario de votaciones, hubiese transformado la nueva empresa en la bandera proselitista de hasta el más débil frente político y su puesta en marcha, tal vez, envuelta en enormes signos de interrogación.

Sin embargo, Celso Jaque sorprendió a propios y extraños adelantando el cese de la intervención, puso como plazo final un muy cercano, 27 de septiembre y, adelantándose a las críticas, argumentó su decisión con una frase que despejó cualquier duda: “Vamos a tener un verano muy duro”.

“Teniendo presente lo que está sucediendo con nuestro clima, prevemos inconvenientes serios para el verano”, resumió Jaque. Y su frase, esta vez, tiene un sustento lógico.

“En un hipotético escenario complicado por la escasez de agua, no sería adecuado estar en pleno proceso de conformación de la empresa”, se oyó decir en el Cuarto Piso de la Casa de Gobierno luego de que algunos referentes opositores se quejaran por el poco tiempo en el que tendrá que conformarse la nueva distribuidora de agua potable.

La decisión de Jaque se basa en los informes que elevó el Departamento General de Irrigación, en los que se indica que la situación de las carreras nivométricas en las diferentes estaciones de monitoreo no logra superar, en promedio, el 27% de la media anual histórica para este tramo del año.

La excusa del gobernador se sustenta además en lo ocurrido el verano pasado. A fines de 2009, si bien las nevadas habían sido abundantes, las temperaturas no fueron lo suficientemente elevadas como para provocar los deshielos necesarios. Y aunque las plantas que se abastecen del agua acumulada en el dique Potrerillos pudieron sortear la crisis de caudal, las que lo hacen río arriba mostraron una escasez preocupante. Acarreando una importante serie de inconvenientes que la Intervención de Obras Sanitarias tuvo que hacer frente estoicamente.

Con todo esto en sus manos, Jaque no quiso arriesgarse y prefirió primero armar la empresa, y una vez funcionando, que ésta se haga cargo de la crisis veraniega.