Cruje el PJ: Guillermo Pereyra se diferencia de las decisiones de Adaro
El diputado nacional por el PJ y titular del CEC se despegó del nombramiento del sindicalista Ariel Pringles, como subsecretario, y del enfrentamiento del ministro con el senador 'azul' Leonardo Giacomelli. En el fondo se evidencia un distanciamiento entre Pereyra y Adaro por los alineamientos internos. Adaro se ha acercado al moyanismo y se ha alejado del dirigente mercantil.
Los coletazos de la salida a la luz de la disputa interna que habría mantenido el ministro de Gobierno Mario Adaro con su anterior subsecretario de Relaciones Institucionales, el ahora senador Leonardo Giacomelli, no se hicieron esperar. Hasta ahora quien era sindicado como el principal respaldo político de Adaro, el diputado nacional Guillermo Pereyra, prefirió despegarse de las decisiones del ministro político, a través de un comunicado y que hoy fue refrendado por su propio asesor de prensa Gabriel Simón.
El parlamentario y titular del gremio de los empleados de comercio y quien cobijó como asesor a Adaro antes de su asunción a la cartera de Gobierno, prefirió dejar claro que “ante los importantes desafíos que tenemos los trabajadores, para lo que menos tiempo me queda es para internismos”.
La pelea entre Adaro y Giacomelli estaba centrada, según admiten en el seno íntimo del Ministerio, en los orígenes políticos y quienes respaldan a los contendientes. Mientras el ministro proviene desde la actividad gremial, y ahora está cercano al ala moyanista de la CGT; el nuevo senador provincial es un protegido político del sector Azul del PJ, más precisamente de la diputada Patricia Fadel y del jefe de esa línea interna peronista, el súper asesor presidencial Juan Carlos Mazzón.
Sin embargo, y a pesar de haber dado claras muestras de no comulgar con esa rama del PJ, Guillermo Pereyra aclaró por escrito que “si Adaro tuvo problemas con Giacomelli no ha sido en función de nada que tenga que ver conmigo, sino en la decisión por parte del mismo Adaro de poner a un amigo suyo, me refiero a Pringles. Yo me llevo bien en general no solo con los compañeros del sector azul, sino que también con otros sectores y referentes del peronismo”.
El “amigo” de Adaro, como califica Pereyra a Pringles, fue quien se encargó de organizar el lanzamiento de la nueva Corriente Sindical Peronista encabezada por el camionero Hugo Moyano, a la que asistió Adaro como único representante del Ejecutivo provincial y de la que no formó parte Pereyra, por pertenecer a líneas internas diferentes de la CGT.
Otro aspecto de diferenciación que pretende señalar Pereyra es el nombramiento de Ariel Pringles en el Ministerio de Gobierno. “A mi nunca se me hubiera ocurrido disputar la Subsecretaria a cuyo cargo estaba Giacomelli, justamente porque era un ‘espacio’ del llamado sector Azul. Mi preocupación como representante de los trabajadores de comercio, al igual que muchos otros compañeros dirigentes, era quién ocuparía el cargo de la Subsecretaría de Trabajo”, se sinceró.
A propósito, Pringles ya estuvo trabajando para el Ministerio de Gobierno, incluso antes de asumir como subsecretario, cuando integró la mesa paritaria con los trabajadores estatales hace un mes atrás.
Finalmente, el parlamentario por el Frente para la Victoria quiso dar por cerrado el tema y optó por dejar claras sus diferencias con el ministro de Gobierno: “Si Adaro no respetó ‘el lugar’ de los Azules, será por razones que tiene que asumir él, pero sin ninguna vinculación conmigo. Adaro no responde a mí, entiendo que responde a su criterio e interés político y supongo que tendrá también en cuenta los intereses del Gobierno provincial del cual es parte. Simplemente, tengo la autonomía y la claridad como dirigente político para decir lo que creo corresponde en cada caso”.
En el fondo se evidencia un distanciamiento entre Pereyra y Adaro por los alineamientos internos. Adaro se acercado al moyanismo y se ha alejado del dirigente mercantil.
Otro aspecto de diferenciación que pretende señalar Pereyra es el nombramiento de Ariel Pringles en el Ministerio de Gobierno. “A mi nunca se me hubiera ocurrido disputar la Subsecretaria a cuyo cargo estaba Giacomelli, justamente porque era un ‘espacio’ del llamado sector Azul. Mi preocupación como representante de los trabajadores de comercio, al igual que muchos otros compañeros dirigentes, era quién ocuparía el cargo de la Subsecretaría de Trabajo”, se sinceró.
A propósito, Pringles ya estuvo trabajando para el Ministerio de Gobierno, incluso antes de asumir como subsecretario, cuando integró la mesa paritaria con los trabajadores estatales hace un mes atrás.
Finalmente, el parlamentario por el Frente para la Victoria quiso dar por cerrado el tema y optó por dejar claras sus diferencias con el ministro de Gobierno: “Si Adaro no respetó ‘el lugar’ de los Azules, será por razones que tiene que asumir él, pero sin ninguna vinculación conmigo. Adaro no responde a mí, entiendo que responde a su criterio e interés político y supongo que tendrá también en cuenta los intereses del Gobierno provincial del cual es parte. Simplemente, tengo la autonomía y la claridad como dirigente político para decir lo que creo corresponde en cada caso”.
En el fondo se evidencia un distanciamiento entre Pereyra y Adaro por los alineamientos internos. Adaro se acercado al moyanismo y se ha alejado del dirigente mercantil.


