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Marcó del Pont, el cambio que llegó para que nada cambie
Pase y vea el perfil de Mercedes Marcó del Pont, una economista alineada con el kirchnerismo que no ha logrado calmar a los mercados. Qué se prevé con su desembarco en el BCRA.
El intento del kirchnerismo por mostrar un buen clima interno luego de la designación de la economista Mercedes Marcó del Pont al frente del Banco Central (BCRA), quedó hecho trizas luego de que las acciones se desplomaran y cedieran los bonos hasta 3 %.
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Es que, lejos de dar tranquilidad a los mercados, el gesto provocó cierto temor, especialmente por el conocido alineamiento que la flamante titular del BCRA posee para con el kirchnerismo, al punto de admitir que no es "independiente" de las políticas oficiales.
Férrea defensora del “modelo” K, la economista ha llegado a sostener que los Kirchner han devuelto a las pymes “su rol esencial en el crecimiento” y se enfrentó con el campo en plena disputa por la resolución 125.
Marcó del Pont nació en 1959 en la Ciudad de Buenos Aires y gusta autodefinirse como una militante "desarrollista", recordando insistentemente que es sobrina-nieta del líder desarrollista Rogelio Frigerio. Se graduó en 1982 en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y pronto se incorporó a la Fundación de Investigaciones para el Desarrollo (FIDE). Luego se enroló en el Plan Fénix ideado por el economista Aldo Ferrer, el cual encajó con la mayoría de las iniciativas de la Unión Industrial Argentina (UIA) del período “post-convertibilidad”.
En diciembre de 2005 asumió como diputada nacional por el Frente para la Victoria y desde enero de 2008 se desempeñaba como presidenta del Banco Nación.
A pesar de su discurso desarrollista, Marcó del Pont lejos está de lo que pregonaba su tío-abuelo, ya que el desarrollismo de Arturo Frondizi se basó en el aliento de la inversión extranjera, algo que el modelo kirchnerista parece rechazar. En sentido similar, la economista siempre se ha mostrado partidaria de mantener un dólar alto y avanzar en las retenciones a las exportaciones agropecuarias.
En la conferencia de prensa en la cual se anunció la designación de Marcó del Pont al frente del Central, la presidenta Cristina Kirchner aseguró que esta tenía “un proyecto para reformar el BCRA con el fin de ponerlo al servicio de la creación de empleo y de la producción”.
Sin embargo, la realidad parece indicar otra cosa: que el BCRA, a partir de hoy, será puesto al servicio de las necesidades oficiales de cara a las elecciones de 2011.
Dos cosas pueden anticiparse en ese sentido: por un lado, se liberará el excedente total de las reservas del BCRA, no sólo para cubrir deuda, sino también para hacer frente al creciente déficit de las cuentas públicas. Por otro lado, se avanzará en la tan mentada reforma a la Carta Orgánica del BCRA, argumentando que se quiere estimular la inversión.
Pan y circo, al fin y al cabo.
A pesar de su discurso desarrollista, Marcó del Pont lejos está de lo que pregonaba su tío-abuelo, ya que el desarrollismo de Arturo Frondizi se basó en el aliento de la inversión extranjera, algo que el modelo kirchnerista parece rechazar. En sentido similar, la economista siempre se ha mostrado partidaria de mantener un dólar alto y avanzar en las retenciones a las exportaciones agropecuarias.
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