Presenta:

Aerolíneas se ha transformado en una empresa que da lástima

192657.jpg

La situacion actual de Aerolíneas Argentinas y la suspensión de los vuelos, son un reflejo más de la profunda crisis ideológica que sufre el país.

En el marco del auge del populismo, se produce la lucha de dos sectores sociales (en este casos, sindicatos de pilotos) que usan  espacios y servicios pùblicos como arena donde dirimir sus conflictos, sin ninguna consideraciòn por los ciudadanos, los usuarios, la empresa ni el país.

Esta situación se viene repitiendo en Aerolíneas Argentinas desde hace décadas. Hoy le ha tocado a Buenos Aires, como antes le tocó a Aukland, París o Nueva York. Esos sectores no han dudado, una y otra vez, en ejercer todo su poder, y usar a los pasajeros como rehenes, y el prestigio de la empresa como variable de ajuste de sus conflictos. Sangre fría. Ausencia de sentido de la responsabilidad o de respeto por los demás.

Las consecuencias del uso reiterado de  estas herramientas de lucha, están a la vista. Al reiterarse en el tiempo, como actitud permanente, estos hechos ha contribuido para que, con el correr de los años, y junto a otros factores que ahora no corresponde examinar, se haya producido la debacle de Aerolíneas Argentinas.

Esta empresa fue líder en América Latina. En 1959 fue la que inauguró el ingreso de una empresa latinoamericana al selecto club del jet. Era un emblema, un motivo de orgullo nacional. Otras firmas regionales la miraban como un paradigma y un ejemplo, entre ellas, la entonces modesta Lan Chile.

Ahora, las cosas han cambiado. En brazos del populismo (tanto el populismo conservador del menemismo, como el populismo nac and pop de los Kirchner), Aerolíneas se ha transformado en una empresa que da lástima,  en la cual casi nadie puede tener confianza.

El retroceso asombroso de su posiciòn relativa se nota, con le mera comparación con Lan. El año pasado, cuando se hizo una tasación oficial, muy minuciosa, por cierto, se concluyò que el patrimonio o el valor de Aerolinea era negativo. Prácticamente valía cero. 

Por contraste, el valor de Lan Chile iba en pleno ascenso y acaba de superar la barrera de los diez mil millones de dolares de valor en la bolsa. Aerolíneas vale casi nada, y solo vive por los subsidios del Estado. Es un enfermo que, incapaz de valerse por sus propios medios, necesita respirador artificial para poder sobrevivir. La Argentina está condenada a pagar subsidios millonarios para mantenerla con vida, mientras Lan aporta más de 500 millones de dolares anuales al Estado en concepto de impuestos.

Hace unos años, cuando Aerolíneas ya estaba en decadencia, Lan consideró la posibilidad de comprarla. Los gerentes fueron a conocerla, y volvieron con malas noticias: desaconcejaron la compra de esa firma debido, precisamente, a la forma de funcionar, los usos y costumbres de esos sectores que hoy generan este nuevo conflicto.

Estos son datos reales. Y claro que les duele a los intelectuales orgánicos del populismo, que defienden, precisamente, la ideologia que conduce a estos resultados. Como les duele cada exito que logran los paises que aplican las recenas exactamente opuestas, en el sentido de respetar las instituciones, asumir las acciones con responsabilidad, y hacerse cargo de sus consecuencias.

Mientras la Argentina siga consagrando su adhesión al populismo como ideologia dominante, estas situaciones no van a cambiar. Este va a ser el estilo de vida permanente en el país.