Polémico funcionario lleva más de un mes internado en estado crítico
Se trata de Ariel Guirín, funcionario de OSEP, cargo en el que asumió después de protagonizar algunos escándalos en otras áreas del Estado. El 3 de diciembre sufrió cuatro paros cardiorespiratorios. No obstante, en OSEP tienen ciertas esperanzas de que se recupere, lo cual depende de su evolución en las próximas semanas. Se encuentra alojado en un centro médico de Capital Federal.
Tras descomponerse mientras jugaba un partido de fútbol con amigos, desde el pasado 3 de diciembre que Ariel Guirín se encuentra en un gravísimo estado de salud, aunque en los últimos días mostró cierta mejoría, descartando ese diagnóstico, y los pronósticos sobre su evolución son un tanto más alentadores.
El joven dirigente justicialista, conocido públicamente por erigirse como el aplaudidor de Celso Jaque en la primera Vendimia que tuvo al malargüino como gobernador de Mendoza, inicialmente fue designado como director del área Juventud, del Ministerio de Desarrollo Humano, pero tras un violento incidente que lo tuvo como protagonista en el boliche El Santo fue desplazado del cargo por la anterior titular de la cartera, Silvia Ruggieri.
Luego de un tiempo de mantenerse en el anonimato, fue en la Obra Social de Empleados Públicos (OSEP) donde recaló y en un cargo creado justamente para su arribo, el de director de Atención al Afiliado. Responsabilidad que mantenía al momento de su internación.
Aquella fatídica noche, la del 3 de diciembre, Guirín fue trasladado al Hospital El Carmen, donde tuvo cuatro paros cardirrespiratorios que a la postre redundaron en el cuadro hoy presenta: Encefalopatía hipóxico-isquémica.
Esta afección es producto de la falta o disminución de oxígeno en la irrigación cerebral, generalmente producida por asfixia, insuficiencias respiratorias, anemias, intoxicaciones o paro cardíaco.
Guirín está cursando la quinta semana de internación y se espera para los próximos días los resultados de estudios de alta complejidad que pudieron realizársele recién la semana pasada, ya que anteriormente los médicos no podían ni siquiera moverlo, y que podrían confirmar el alcance de sus lesiones cerebrales.
En estos últimos días, ha respondido a estimulaciones de su entorno familiar, moviendo sus manos y tocándose partes del cuerpo que se le indican. Lo que hace esperanzar al equipo médico del porteño centro de rehabilitación Fleni, donde se lo está tratando, en que pueda salir prontamente del cuadro.
De todas maneras, las próximas 2 o 3 semanas resultarían claves para Guirín, ya que de seguir consiguiendo avances en cuanto a la respuesta a estimulaciones, el proceso de recuperación podría ser sólo unos meses. En cambio, si se mantiene o si entra en una meseta y sus reacciones no van ampliándose, el proceso podría extenderse hasta un año.
Guirín está cursando la quinta semana de internación y se espera para los próximos días los resultados de estudios de alta complejidad que pudieron realizársele recién la semana pasada, ya que anteriormente los médicos no podían ni siquiera moverlo, y que podrían confirmar el alcance de sus lesiones cerebrales.
En estos últimos días, ha respondido a estimulaciones de su entorno familiar, moviendo sus manos y tocándose partes del cuerpo que se le indican. Lo que hace esperanzar al equipo médico del porteño centro de rehabilitación Fleni, donde se lo está tratando, en que pueda salir prontamente del cuadro.
De todas maneras, las próximas 2 o 3 semanas resultarían claves para Guirín, ya que de seguir consiguiendo avances en cuanto a la respuesta a estimulaciones, el proceso de recuperación podría ser sólo unos meses. En cambio, si se mantiene o si entra en una meseta y sus reacciones no van ampliándose, el proceso podría extenderse hasta un año.

