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Ciurca realizará fuertes cambios en la conducción de la Policía mendocina
La Subsecretaría de Seguridad quedará en manos del comisario Luis Parigi y la jefatura general de la fuerza estará al mando del actual director de Investigaciones, Juan Carlos Caleri. Orlando Rozas, un policía vinculado al secretario Alejandro Cazabán, será desplazado a un puesto de coordinación.
El ministro de Seguridad de la provincia, Carlos Ciurca, realizará en las próximas horas fuertes cambios en la cúpula de la Policía mendocina para tratar de frenar el delito.
El comisario Orlando Rozas dejará el cargo de subsecretario de Seguridad, quien es el jefe mayor de los uniformados. Sin embargo, ese puesto no volverá a manos de un funcionario civil, como ocurría tiempo atrás en Mendoza, sino que seguirá en poder de un comisario. El nuevo subsecretario del área será Luis Parigi, quien actualmente es director general de Policía.
Pero este no es el único cambio. En el lugar que deja vacante Parigi, Ciurca ha decidido nombrar al actual director de Investigaciones, Juan Carlos Caleri. La foja de este oficial es buena, e incluso catalogan su desempeño como “excelente” en el Ministerio de Seguridad. Principalmente en el esclarecimiento de algunos casos complejos.
Visiblemente, Parigi y Caleri son los comisarios promocionados en estos cambios, mientras que Rozas aparece como el uniformado desplazado. No obstante, desde Seguridad indicaron que crearán para él un puesto de coordinación, debido a la buena llegada que tiene el comisario con la fuerza policial.
Sobre Parigi, el nuevo hombre fuerte de la Policía, desde Seguridad remarcaron que se lo eligió por cuestiones de imagen y presencia. El cambio en este caso quizás busque bajar la exposición del ministro Ciurca y que esa vidriera (que hasta aquí ha sido una marca de estilo del funcionario) recaiga sobre Parigi.
Según fuentes consultadas, Parigi es de Las Heras y tiene una vieja relación con Ciurca y el intendente del departamento, Rubén Miranda. Esto quizás explique un poco más su elección, más allá de que el uniformado tenga poca experiencia de campo y "haya estado siempre en las áreas de relaciones públicas de la Policía", según critican sus detractores.
En tanto, Rozas, justamente careció en este tiempo de los vínculos "hacia afuera" de Parigi. Por otro lado, este comisario habría sido puesto en el cargo de subsecretario directamente por el secretario general de la Gobernación, Alejandro Cazabán, al punto que "lo conoció a Ciurca el día de su asunción", relatan algunas fuentes. Algo que le jugaba en contra desde el principio en su relación con el ministro.
Rozas también era cuestionado porque estaba alejado desde hace más de 10 años del servicio activo policial.
Lógicamente, estos datos no se incluyeron en la información oficial. Las modificaciones en la grilla policial tuvieron como explicación que “Ciurca cumple un año como ministro y quiere practicar cambios”, afirmaron en el entorno del funcionario. El primer año de gestión del ex legislador provincial se cumplirá el próximo 21 de abril.
No obstante, hace algunas semanas, hasta la propia continuidad de Ciurca (y la de su jefe de gabinete, Eduardo Bauzá) estaba en duda por sus coqueteos electorales y la posibilidad de que fuera candidato a legislador en las próximas elecciones.
Afirman que fue el propio gobernador Celso Jaque quien disuadió a Ciurca de ser candidato y de enfocarse plenamente en la pelea contra el delito, tarea que recibió el empujón de la gestión de la presidenta Cristina Fernández, con un plan que destina dinero y recurso humano (gendarmes) para esa cruzada en Mendoza.
En aquellos momentos, no se sabía quienes quedarían como mando político del ministerio si Ciurca y Bauzá se convertían en candidatos. En contraste, ya se hablaba de un policía experimentado para conducir la fuerza: el ahora promocionado comisario Caleri.
Según fuentes consultadas, Parigi es de Las Heras y tiene una vieja relación con Ciurca y el intendente del departamento, Rubén Miranda. Esto quizás explique un poco más su elección, más allá de que el uniformado tenga poca experiencia de campo y "haya estado siempre en las áreas de relaciones públicas de la Policía", según critican sus detractores.
En tanto, Rozas, justamente careció en este tiempo de los vínculos "hacia afuera" de Parigi. Por otro lado, este comisario habría sido puesto en el cargo de subsecretario directamente por el secretario general de la Gobernación, Alejandro Cazabán, al punto que "lo conoció a Ciurca el día de su asunción", relatan algunas fuentes. Algo que le jugaba en contra desde el principio en su relación con el ministro.
Rozas también era cuestionado porque estaba alejado desde hace más de 10 años del servicio activo policial.
Lógicamente, estos datos no se incluyeron en la información oficial. Las modificaciones en la grilla policial tuvieron como explicación que “Ciurca cumple un año como ministro y quiere practicar cambios”, afirmaron en el entorno del funcionario. El primer año de gestión del ex legislador provincial se cumplirá el próximo 21 de abril.
No obstante, hace algunas semanas, hasta la propia continuidad de Ciurca (y la de su jefe de gabinete, Eduardo Bauzá) estaba en duda por sus coqueteos electorales y la posibilidad de que fuera candidato a legislador en las próximas elecciones.
Afirman que fue el propio gobernador Celso Jaque quien disuadió a Ciurca de ser candidato y de enfocarse plenamente en la pelea contra el delito, tarea que recibió el empujón de la gestión de la presidenta Cristina Fernández, con un plan que destina dinero y recurso humano (gendarmes) para esa cruzada en Mendoza.
En aquellos momentos, no se sabía quienes quedarían como mando político del ministerio si Ciurca y Bauzá se convertían en candidatos. En contraste, ya se hablaba de un policía experimentado para conducir la fuerza: el ahora promocionado comisario Caleri.