Presenta:

Quiénes son y cómo llegaron los candidatos que eligió el peronismo

La interna del PJ derivó una lista plagada de curiosidades. Algunos son cuestionandos por su pasado reciente, otros por su falta de aptitudes. Hay quienes son personajes desconocidos y necesitaron una mano K para acceder a un puesto. Conozca en esta nota quiénes son y cómo llegaron a la competencia por una banca.
123160.jpg

La cocina de la lista peronista no tuvo desperdicio y fue generosa  en sorpresas y curiosidades.

Algunos nombres han comenzado a generar polémica, ya sea por su historia, por las aptitudes que tienen para ocupar una banca o porque no los conoce nadie. Incluso por la red de influencias que tejieron para poder alzarse con una postulación en el tormentoso justicialismo mendocino.

En esta nota, cómo llegaron, qué se dice y qué se puede esperar de los candidatos a legisladores del PJ.

Livia Sández, segunda candidata a senadora nacional

Es esposa de un ex legislador provincial (Luis Garro) y se le reconoce una buena trayectoria académica y técnica. Su paso por la DGE realza, quizás, estas aptitudes, pero la gran duda es qué puede hacer desde una banca del Congreso Nacional. “Sández nunca ha pisado la arena política, no tiene envergadura para ser senadora nacional”, comentan algunos en el peronismo.

Su designación se explica más desde el toma y daca de la interna, que desde los créditos propios. El gobernador Celso Jaque tenía un compromiso con el sector del secretario de Ambiente Guillermo Carmona, quien a su vez contaba con el respaldo de los dirigentes gremiales del PJ. Por eso abrió el juego para que Carmona propusiera nombres.

El funcionario tiró tres: la legisladora Nidia Martini, la concejala Fernanda Lacoste y Sández, quien fue la única que logró pasar todos los filtros. En la siguiente foto, Lacoste hace un gesto que demuestra que quedó fuera de la batalla.



Cristina Pérez, segunda candidata a diputada nacional
Aunque tiene alguna experiencia como legisladora, su postulación no hubiese sido posible sin la tracción del sector azul del peronismo. Más concretamente, del intendente de San Martín, Jorge Giménez, su ex esposo y hombre fuerte del oficialismo mendocino.

Giménez mostró su poder, además, en las designaciones de candidatos a legisladores provinciales del segundo distrito electoral. Por eso no fue la única mujer beneficiada. También logró ubicar a Sonia Morcos, su secretaria, como primera candidata a diputada.

La ayuda de Patricia Fadel, quien se bajó de la disputa, habría sido vital para que Pérez finalmente llegara a la pelea por la diputación. Algo que logró a pesar de que su labor legislativa tuvo algunas zonas grises el año pasado. Fadel no ligó cargos en este turno, aunque asegura no estar desesperada por ello: tiene dos años y medio más de mandato como diputada nacional.

 

 

Gustavo Arenas, segundo candidato a diputado provincial por el primer distrito

Su candidatura fue una de las mayores sorpresas de la interna peronista. Y es que Arenas es un funcionario nacional de tercera línea (es delegado de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte en Mendoza) y a poco hubiera podido aspirar si no fuera por sus conexiones con el riñón del kirchnerismo.

El “gaucho” Arenas tiene vínculos con Juan Bontempo, un dirigente íntimo del matrimonio Kirchner que actualmente se desempeña como ministro del gobierno de Santa Cruz. Al parecer, Arenas le abrió puertas en Buenos Aires al intendente de Guaymallén, Alejandro Abraham, hace un tiempo. Y el turco Abraham le pagó con la candidatura a legislador de Arenas, apenas sonó el teléfono.

Gabriela Sánchez, tercera candidata a senadora provincial del primer distrito

Gabriela Sánchez, actual diputada, suscribe al polémico “Movimiento Evita”, que es conducido a nivel nacional por el dirigente Emilio Pérsico. El mismo que quiere que Cristina renuncie si pierde las elecciones de junio.

Pero no es la razón por la cual hay quienes la cuestionan. Sánchez responde a Marita Perceval, quien sigue tachada en el PJ mendocino por su pasado junto a Cobos. “Las mujeres del peronismo están recalientes, porque Gabriela Sánchez en el 2007 gritaba por Biffi cuando ellas lo hacían por Jaque”, afirman.

De todos modos, los intendentes Abraham y Rubén Miranda se pusieron de acuerdo en postularla rápidamente, aunque sea en un lugar donde le costará ser electa. Quizás fue la buena imagen que dejó como remplazante de Carlos Ciurca (renunció a su banca el año pasado para ser ministro de Seguridad) lo que le ayudó a llegar.

Ignacio Ortigala, primer candidato a senador provincial del primer distrito

Tiene una frondosa historia en el peronismo. Trabajó en las campañas de todos los candidatos a gobernador del justicialismo de los últimos tiempos. Por eso “el Nacho” Ortigala se ha ganado un mote: “Es un puntero competente”, señalan en el peronismo.

Ahora trabaja junto al intendente de Guaymallén, Alejandro Abraham. Que es quien le ha dado la oportunidad de salir a la vidriera, a pesar de que siempre estuvo “entre bambalinas” en la política.

O quizás fue la necesidad de sacarse de encima un conflicto cada vez más fuerte en su departamento. Es que la rivalidad entre Ortigala y Luis Lobo, el presidente del Concejo Deliberante de Guaymallén, casi desarma el gabinete de funcionarios de Abraham hace unos meses, ya que los que responden a Lobo amagaron con irse.

Una crisis que se sofocó a tiempo, pero que quizás podía repetirse en el futuro si seguían los roces.

Oscar Oller, tercer candidato a diputado provincial por el segundo distrito

Cuando mencionan su nombre, muchos peronistas locales no lo conocen. En especial, los más jóvenes. Sin embargo, Cacho Oller tiene muchos años de militancia. Accede a la posibilidad un tanto vidriosa de ser legislador gracias a que secunda en el Centro Empleados de Comercio (CEC) a Guillermo Pereyra, diputado nacional que metió la uña en la interna. Pero algunos son crueles respecto de lo que se puede esperar de él como legislador. “Es un buen cuadro operativo, pero como legislador no puede ir”, afirman. Tiene, dicen, buena cualidades como puntero, pero nada más.

La ensalada del tercer distrito

El tercer distrito electoral de la provincia (Luján, Godoy Cruz y el Valle de Uco) será el escenario de una cruenta batalla interna por las candidaturas a legisladores provinciales, ya que allí no hubo lista de unidad. En el distrito, sean de uno u otro lado, se mezclan todo tipo de nombres, algunos desopilantes y otros muy cuestionados.

Javier Martínez, quien fue legislador años atrás pero tuvo que renunciar debido a su vinculación con el caso de las coimas del Concejo Deliberante de Godoy Cruz, es impulsado como primer candidato a diputado por una línea que conduce Marita Perceval. A Martínez lo sobreseyeron judicialmente en la causa, pero hubo quienes cruzaron los dedos por su candidatura. Pasó y ahora podrá enfrentar las urnas.

A Martínez lo acompañará Carlos Parrella, un antiguo dirigente de la desaparecida “Juventud Naranja” del PJ que se retiró de la política y desde entonces se dedicó al negocio de la carne. Ahora, Parrella pretende volver como diputado provincial.

Por otra lista, cercana al jaquismo, se postula como senador provincial Leonardo Giacomelli, funcionario del Ministerio de Gobierno y ahijado político de Patricia Fadel. Aquí aparece un punto de encuentro entre los azules y el ministro Mario Adaro. Algunos sostienen que esa alianza (Fadel-Adaro) fue el principio del final de la gestión de Juan Marchena como jefe de la cartera política.

Por otro lado, está la lista que presentará el justicialista rebelde Daniel Cassia. De su mano buscarán llegar a bancas en la Legislatura el dirigente cegetista Jorge Córdova y un médico penitenciario prácticamente desconocido, que se llama Alejandro Marcovecchio.

El equilibrio entre Abraham y Miranda y la hegemonía de Félix

En las candidaturas del Gran Mendoza y del Sur provincial quedó más que claro el reparto de fuerzas actual del PJ mendocino.

El primer distrito electoral fue una prueba de equilibrio entre dos caciques portentosos. Alejandro Abraham (Guaymallén) puso dos candidatos (Gustavo Arenas e Ignacio Ortigala), mientras que Rubén Miranda (Las Heras) puso otros dos: la concejala lasherina Sonia Carmona, una dirigente muy cercana a Carlos Ciurca; y Alberto Serú, funcionario de la comuna.

Pero mientras en el conurbano provincial daban este ejemplo de distribución equitativa, el intendente de San Rafael, Omar Félix, mostraba a sus pares quién manda.

Félix no sólo se quedó con una de las dos principales candidaturas (primer diputado nacional), sino que además colocó a la presidenta del Concejo Deliberante de San Rafael, María Cristina Da Dalt, en el tercer puesto de la lista de diputados nacionales.

Y pisó fuerte en la lista de legisladores provinciales: colocó a dos de los primeros cuatro candidatos. Se trata de Germán Gómez (primer senador) y Silvia Lorca (segundo diputado).

Uno de los que intentó quejarse de las imposiciones de Félix fue el intendente de General Alvear, Juan Carlos De Paolo, quien amagó con romper el acuerdo en el cuarto distrito. Sin embargo, al final se tuvo que conformar con el único lugar que dejó para él el cacique de San Rafael: el segundo puesto en la lista de senadores provinciales, donde ubicó a Sergio Bentramín.