Bermejo amenaza con bajarse de la candidatura a senador nacional por el PJ
Desde hace meses, es el candidato natural del justicialismo para las próximas elecciones. Sin embargo, en las últimas horas, el intendente de Maipú, Adolfo Bermejo, se hundió en un silencio reflexivo que podría convertirse en la primera baja del oficialismo para los comicios del 28 de junio.
Estos conceptos reflejan algunas de las críticas del poderoso sector azul del PJ, que hace una semana amenazaba con quedarse con todas las candidaturas del oficialismo y ahora se muestra acechado por un grupo cada vez más numeroso de legisladores, intendentes y hasta funcionarios del gobierno de Jaque, que amagan con darle batalla.
Los azules de Maipú también tienen críticas para los intendentes que comandan este armado "opositor" dentro del PJ. "Hay que dejar las picardías para otras instancias. Espero que esas candidaturas no sean meras especulaciones para negociar cargos", afirmó Bianchinelli.
El estado deliberativo del PJ en Maipú le da más relevancia a la apertura de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante del departamento, que se realizará esta tarde y en el cual habrá un discurso del intendente Bermejo.
Bermejo estuvo ayer en Buenos Aires junto a otros intendentes azules y presumiblemente en contacto directo con el jefe de esta línea justicialista: Juan Carlos Mazzón. Hoy, en la actividad oficial prevista, podría dejar más en claro hasta donde llegan las dudas y las certezas de su candidatura a senador nacional.
Temor al efecto Chiqui García
El gran temor de Bermejo y los suyos es que se repita la historia reciente del peronismo. Francisco Chiqui García fue intendente de Maipú en los 90. En 1997, se convirtió en diputado nacional por el PJ, en una elección que no logró ganar el PJ. Pero en 1999 le fue peor: perdió los comicios por la gobernación, a manos del radical Roberto Iglesias.
El bermejismo recuerda que en aquellos dos procesos electorales hubo “situaciones extrañas” en el justicialismo que le impidieron a García ganar las legislativas del 97 y después ser gobernador de la provincia. En concreto: dicen que en no todos los departamentos el peronismo trabajó para que el Chiqui ganara las elecciones. Y no quieren que la historia se repita con Bermejo, otro intendente de buena gestión que podría desdibujarse si toma la decisión equivocada.
Según Bianchinelli, “esto se evita si el gobernador ahora conduce el proceso electoral. Es lo que corresponde cuando el PJ es gobierno”.
El nombre de Jaque aparece así nuevamente en la charla, y otra vez, aunque respetuosamente, asoma una crítica del grupo de Bermejo. “No hemos tenido contacto con él ni ha tomado partido. Esto es claro. Espero que se manifieste a favor del consenso, porque todo el peronismo se tiene que encolumnar detrás de Bermejo o de quien sea el candidato elegido”, reclamó el legislador.
Pero la advertencia de los azules no se quedó allí. Bianchinelli recordó que Celso Jaque llegó al gobierno con Bermejo como presidente del PJ. En otras palabras, según el pensamiento bermejista, gracias a la acción del intendente de Maipú como jefe partidario. Un “favor” que al parecer ahora Jaque debe pagar.
¿Será así? Los últimos hechos no permiten asegurarlo. Jaque llegó anoche de Buenos Aires y recién hoy al mediodía habló con la prensa en la Casa de Gobierno. Eludió el tema electoral y sólo anticipó que intentará mantener una “tradición”: la que dice que el gobernador decide quiénes tienen que ser los candidatos de su partido.
Pero no dio nombres, a pesar de la desesperación y el hambre de señales que tiene el PJ de Maipú.