Presenta:

Los 100 palos de la ruta, la fiesta de carnaval, y una reunión en el despacho

Semana intensa para debatir en el quincho del gordo. Fideos con pesto, Merlot, y los vuelos rasantes de Cazabán en avión privado. Una obra millonaria para uno, reuniones de buenos oficios, y la interna oficial al día.
Qué semanita pesada… pasó de todo. Y con la Vendimia encima.

Previendo la cercanía de las carnestolendas, el gordo Julián había decorado el quincho de colores, plumas, mascaritas, pitos, matracas, espuma, serpentinas y lanza perfume, porque de última, es un nostálgico de la diversión. –Tenemos que estar preparados, porque después de la cena nos vamos de fiesta– les explicó el gordo al Ruso, que venía llegando, y al Omar, el radical-radical-radical que habla con todos, y que había quedado embelesado con los antifaces de plumas multicolores que adornaban la pared.

-¿Qué hay de comer?- preguntó el Ruso, que últimamente estaba quejoso con el menú.
-Tallarines al pesto, como los de la abuela, para estar a tono con estos días de berenjenal- dijo Julián, que se había pasado horas macerando el ajo en un morterito de piedra, con albahaca y oliva, y había molido las nueces una a una con cuidado para que no quedara ninguna cascarita. Aparte, le había agregado sardo rallado grueso. El Ruso, que era esquivo con el ajo, pidió fileto.

Los muchachos del quincho de los viernes estaban ansiosos. La semana había arrancado con papelones en la Legislatura, que se clavó con la ley de adjudicaciones express. –No sabés lo que escuché- dijo Ludovico, el único ganso del grupo. –Estaban ahí ataditos a las bancas porque había mucha prensa; cuando Roberto Blanco le preguntó al Jorge Tanús quién había hecho semejante esperpento jurídico, el “presi” se puso pálido... no tenía ni idea… “En serio… no sé…” le decía Tanús al concertador. Un desastre- contó.

A medida que iban trasegando los tallarines al pesto, las novedades de la semana empezaron a rodar en la mesa. –Lo están convenciendo a Jaqabán para que no se meta mucho en la campaña. Eso va a quedar en manos del PJ. Pero él va a pasar los últimos 45 días inaugurando una obra por día…- adelantó el gordo Julián, como para ir poniendo temperatura. -¿Y cómo van a hacer, las van a regalar, si no pueden organizarse ni para enroscar una lamparita?- atacó el Chito Paredes, que había tenido una semana a las corridas y estaba levantisco.

-Bueno… pero ya hay algo en marcha- anunció el Ruso, misterioso, y cuando tuvo la atención de la mesa largó el resto. –Le acaban de dar al Omar Alvarez la obra de la Ruta 40. Son cien palos. Uno arriba del otro- dijo. -…De Vido no se la quería adjudicar. Y parece que hubo que interceder mucho- insistió. El Omar, que tiene un amigo del aeropuerto, la completó. –Con razón el Alejandro Cazabán se la pasa volando a Buenos Aires en un jet privado. Debe haber tenido muchas conversaciones interesantes- especuló. Y el Chito aportó ironía: -No seas jodido. Va en avión para ahorrarle plata al Estado y compensar la que gasta de teléfono… No ves que se la pasa llamando a un nuevo juez para facturarle la aprobación del pliego en el Senado- disparó. Y ante las repreguntas, hizo mutis. –No ché… a ver si se toman revancha- justificó.

-¿Cómo andan los ánimos en el Parque Cívico?- quiso saber Ludovico, que acababa de pasar unos días afuera y estaba un poco perdido.

-Hay preocupación. Y mucha calentura. Ven fantasmas en todos lados, y no se dan cuenta que la ineficacia empieza en Peltier 51. Fijate que fueron a reunirse con Kirchner, y los apretaron porque no hay obras en marcha después de las últimas charlas del año pasado. ¿Qué van a inaugurar, margaritas?- dijo el Omar, sacando cuentas del rédito electoral para sus amigos del cobo-radicalismo.

-Además, están como locos tratando de proteger a Jaqabán. Traen un grupo de choque de 200 militantes de los planes nacionales de empleo, de distintos barrios, para garantizarse aplausos y protección en caso de necesidad, durante la Vendimia. Es tan brava la mano, que incluso en Malargüe le están dedicando “rosarios” al goberna. Tuvo silbatina en la Vendimia de su propio pueblo. Un papelón… Incluso los vecinos se solidarizan con la mujer, que está aguantando allá… Y el Viti, en la Vendimia de Capital, lo entró cuando apagaron las luces, para evitar sorpresas- contó, mientras enrollaba los tallarines. –Gordo… le habrás sacado el corazón a los dientes de ajo- interrogó, mientras Julián asentía preparando dos chismes electorales. –Ché, aunque el PJ tiene más o menos arreglado hay algo de ruido. Ahora “Paco” Pérez, que va a tener la billetera jugosa para las obras, les dijo a los suyos que quiere ser senador nacional. Está trabajando para la banca. Y una más. En Guaymallén hay ruido entre los “pelados”. Parece que Abraham iba a ir en la boleta de diputados nacionales y le dejaba la intendencia a Luis Lobos, y se arrepintió. Así es que ahora hay cortocircuito- contó, pasando el pancito del primer plato mientras le acomodaba el Merlot a su garganta.

Qué sainete…

Ludovico, que es hincha leproso a muerte, tiró otra. –Los funcionarios están militando en todos lados. Mirá cómo será, que en la cancha de Independiente estuvieron Daniel Pereyra, el de los casinos , que siempre fue del lobo, y el “Perruco” Leiva juntitos viendo el partido. Después Pereyra salió del vestuario por la misma puerta de los jugadores… ¡Eso sí que es fervor!- agregó, mientras el Chito Paredes le tiraba miguitas de pan con una ballesta de utilería.

El Ruso, que tiene muchos amigos, trajo una pelea fresquita para ventilar en la jabonería. -La relación entre Mario Granado, el subsecretario de Hacienda, y Jorge Giménez, intendente de San Martín, está deshecha. Acuérdense que Granado fue por cuatro años el mandamás de Hacienda del departamento. Y dicen que comparten intereses privados. Ahora Granado le reclamó al Concejo Deliberante tres lucas de unas vacaciones, y hubo una pelea grande… pero… ¿Por tres mil pesos?- No…- dijo el Ruso y estiró el suspenso, enrollando unas servilletitas de lino con flores azulinas y rosa mosqueta, que el Cristian Racconto le regaló después de su último viaje a Chile. –La pelea es por la recolección de la basura. El rumor es que Granado se cortó solo en el acuerdo con Capital, y Giménez está enojadísimo. Les aseguro que esta novelita tiene un par de capítulos más- dijo, mientras jugueteaba con la “gota” de Merlot en las copas Riedel, que a pesar de lo modesto de la cena habían vuelto a la mesa, aunque el Chito –que es un dandy- protestó como loco.

La cena fue bajando los decibeles. Lo habían planeado una semana y había que irse tempranito y en caravana, careta en mano, para una fiesta de disfraces que organizó Lorenzo, un amigote. -¡Noooo… caretas nooooo… mirá que después hay líoooo!- bromeó el Ruso, mientras le ponía hilitos a la mascarita de Jaqabán, que había conseguido en Internet a 50 mangos, porque ahora cotizaban caro.

-¡Por favor, un poco de recato institucional!- pidió el Chito, que andaba entusiasmado con una movida interesante. –Estuve con la gente de Valos, que hizo su balance anual y los planes de este año. Andan con un proyecto para sancionar a los políticos que no cumplan las promesas. Los obligan a presentar un programa de gobierno y después a cumplir metas. En Bogotá ya funciona. Le dicen “voto programático”- contó, ilusionado con la revocatoria de mandato de los inútiles. –Y algo hay que hacer… miren este dato. El Banco de Alimentos les da raciones a 9.500 pibes en Mendoza. Y tienen en lista de espera diez o doce instituciones más pidiendo ayuda. Un desastre…- contó, atragantándole el postre a todos.

El Omar, que además de radical es un bandido con buena información, aportó la perlita del postre. –Hay mucho lío en Alto Agrelo con el emprendimiento nuevo de 4.000 hectáreas, ese de golf, olivares, viñedos y frutales, donde hay capitales extranjeros. Bueno… parece que consiguieron permisos para perforar pozos de agua, y algunos vecinos están como locos, porque llevan tiempo batallando por lo mismo. Fijate cómo será, que esta gente estaba reunida el jueves con Jaque, en el despacho redecorado del goberna, cuando llegaron los docentes… Hubo que evacuar de urgencia y sacarlos rapidito.

-Qué bueno que se preocupen por el progreso- dijo el Ruso, barajando cuentas en el aire, tal su costumbre.

Nos fuimos -más rápido que de costumbre- rumbo al baile de disfraces con onda de carnaval. Julián no quiso ir, dijo que las mascarillas y las plumas no le quedaban bien.

-Jodete- le dijo el Omar, que encabezó el desfile con música de La Mosca, rumbo a los autos.

Y bueno, los muchachos también quieren divertirse.

Hasta el viernes, noche de Vía Blanca. Traten de andar por zonas iluminadas. Lo contrario puede resultar inconducente.