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La oreja de Jaqabán, la mufa de la presidenta y el festival de los festivales

El último quincho de enero, con revelaciones inquietantes: ¿Cristina trae mala suerte? Otra: ¿Por qué pelean Cazabán y el “Perruco” Leiva? Los intendentes cobo-jaquistas del Este, y el revoleo de festivales.

Chito se lo había contado al “gordo” Julián días atrás. Desde entonces, el gordo casi no pegaba un ojo, y había empezado a adquirir algunas manías extrañas. Lo primero que hizo fue colocar unas cintas rojas en sitios estratégicos del quincho: La bodega y la heladera, los primeros. También se había mandado traer del Calvario un poco de agua bendita, y no se despegaba de una pequeña patita de conejo de fantasía, con un engarce de plata, que el Cristian Racconto le había prestado para llevar al estadio a ver a River.

Es que con esos temas, no se jode…

-Te digo que sí- le había dicho el Chito ya a mitad de semana. –No Chito, no podés ser así… Tu gorilismo te impide ver la realidad de las cosas… -Te juro que es cierto... insistió el empresario… y comenzó a documentar su teoría: -Asume y empieza a tener problemas con el campo, que le paró el país. Explota un volcán y se le llena de ceniza media Argentina. El vicepresidente se le dio vuelta… perdió a su jefe de gabinete favorito… Le estalló la crisis internacional. Además, se le ocurrió profesar amor a Fidel y a Chávez. El comandante quedó de cama y no volvió más. Y al venezolano le pagan chirolas por el petróleo. Se está fundiendo. ¿Querés más? La sequía se está llevando puesta la cosecha. La hija se le transformó en una pizpireta que se lleva todas las materias y aparece en los blogs bebiendo cerveza como un marinero… ¿Necesitás más pruebas?- enumeró temeroso…. Y soltó la sentencia: -¡¡Cristina es mufaaaaaaa!!-

El quincho, que ya se estaba poblando, quedó en silencio. Se miraban unos a otros sin saber bien qué decir... El gordo Omar, el radical-radical-radical que habla con todos se llevó la mano izquierda distraídamente a su bolsillo, para hurgar en búsqueda de su masculinidad del mismo sector. Julián, que no sabía si creer o reventar, tomó la cuchara de madera –que no tiene patas- haciendo gala del arte del disimulo. Ludovico, el ganso más católico del grupo, miró el frasquito de agua bendita y pidió un poco. El “Ruso”, que no es muy afecto a brujas y hechiceros, confiscó la sal, se la tiró por sobre el hombro y se persignó. –Es mufa… trae mala suerte…- insistió el Chito. Y como la platea estaba conmovida, tiró la estocada a fondo. –Y encima Jaqabán va a los actos y lleva a todos al besamanos con la señora… ¡Los va a mufar uno por uno!- pronosticó. -¡Menos mal que no fue al Dakar, a ver si se les caía el obelisco encima!- exageró, para regodeo de sus contertulios.

La sensación de incomodidad fue rápidamente superada luego de unos cuantos conjuros. El plato de la noche era arroz al champagne con camarones, sencillito, pero que requiere de cierta mano para que salga perfecto. El gordo Julián dio su cátedra: –Esto es así… Ponés las cebollas a rehogar y cuando están transparentes les tirás el arroz. Y lo vas vigilando. Cuando los granos se “parten” les agregás un vaso de champagne y dejás que se consuma la mitad. Después se suman el caldo, y las especias. Más tarde van los camarones y unos pedacitos de pollo saltado, y arvejitas. Al final, le ponés un pote de crema de leche y parmesano rallado y le apagás el fuego…-  La tribuna miraba embelesada la preparación, mientras picaban unas berenjenitas al escabeche.

La charla arrancó por Mar del Plata. Más precisamente, en la mesa de la señora Mirtha. –Parece que esto de lavarle la cara a Jaqabán trajo más de una discusión en el gobierno- adelantó Julián, mientras servía el arroz con un cucharón de madera para que la crema no se pusiera ácida. –Lo que se cuenta- dijo- es que hay una pelea muy fuerte entre Alejandro Cazabán y el “Perruco” Leiva. La discusión es, en realidad, por la oreja del goberna. Pasa que Leiva le maneja muchos negocios, aun particulares, y la relación política con los intendentes. Y eso repercute en todo el cuarto piso. Hay ministros que ya tomaron partido…- contó el gordo, mientras el resto se ensimismaba en los vapores del arroz al champagne con camarones. –Además- siguió Julián –muchos de los funcionarios que están teniendo problemitas y que aparecen en los diarios por desprolijos son de la banda del “Perruco”. Eso a Cazabán lo pone loco, y esto forma parte de la pelea- juró, con la patita de conejo en la mano izquierda.

–Y… pasa que Cazabán está en todos los detalles formales del gobierno… Logra incluso que Jaqabán firme los decretos cuando no está…-acotó el Ruso, siempre atento a lo que ocurre en el Parque Cívico. –Y Cazabán no es de los azules, lo que le provoca un problema de “denominación de origen”. Cuando armaron el gabinete, el “Chueco” Mazzón tachó sólo un nombre de la lista, y es el del Alejandro. Pero el Celso le puso “banca”- agregó.

El Omar, que había estado calladito, andaba con ganas de meter el dedo en la llaga. –Che… vieron lo que dijo Bruni, los mandó al frente a los intendentes pero-cobistas del Este por haberle dejado el camino libre a Jaqabán con el presupuesto. El Sergio fue partícipe, pero aclaró que se lo pidió Mario Abed en nombre de los intendentes. Un escándalo. A Cleto y Jaliff se les escapó la tortuga. Y ahora parece que Del Río y Abed, especialmente, están más jaquistas que nunca…- El Chito, que había llevado Chardonnay para la ocasión- puso una pizca de pimienta. –Y… los muchachos están muy festivaleros. Imaginate que hay que pagar la fiesta… Cantarle al país no es tan económico, y ni hablar de la que cuesta la historia esta de Mendoza Voley… Alguien tiene que garpar y es mejor que sea la gente…- dijo, mirando la “lágrima” del vino al trasluz.

-No hablemos de los festivales…- dijo el Ruso. –Hay bastante lío. Vos sabés que los intendentes usan estas movidas culturales y populares para posicionarse y éste es un año de elecciones. El de Rivadavia va a traer lío con las cuentas…- dijo. El resto prestó atención, y el “Ruso”, que el lunes abre después de un mes de vacaciones; soltó el resto. –Este era el primer festival que Del Río y su gente armaban ‘entero’, el anterior fue heredado. Y tiraron la casa por la ventana. Eso no sería tanto problema, porque es “inversión cultural”. Pero los números son gruesos. El “Chaqueño” no te cobra menos de 70.000 más IVA por una de estas. Muchos artistas locales cobraron sumas gruesas, para evitar celos y protestas. Y además está el desorden. Me contaron que un tipo estuvo negociando el seguro del festival, que no es una cosa menor, con Triunfo, un montón de tiempo. Cuando lo tenía cocinado, le avisaron que había otro señor cerrando con La Mercantil. Y así todo… el que se va a hacer un festival en serio es el Tribunal de Cuentas- prometió. –Y además les falló la gente. Hubo días de escasa concurrencia. Y mirá que gastaron una torta, casi 200 lucas, en publicidad- cerró.

El Chito, muy apegado a los números, hizo un cálculo. –El festival este costó cerca de un palo-

Nada mal, para épocas de crisis…

La jabonería pasó revista a la situación de los intendentes. El gordo Julián contó que Bermejo y Miranda se fueron de vacaciones a Chile, y que por eso no habían estado en el reparto electoral de viviendas montado en Olivos. Pero que igual les toca una parte. –Sí, demasiado les toca… El pelado Abraham está como loco con Jaqabán porque dice que los recursos más generosos se los da a los azules, especialmente a Bermejo, y también a Miranda, que anda cerquita. Además el “pela” está haciendo una gestión interesante, y reclama su parte, ya que le va a aportar una buena cantidad de votos al oficialismo en octubre- acotó el “Ruso”, que alternaba tanto con “los pelados” de Guaymallén como con la gente del alcalde en la Capital.

-Hablando del alcalde- dijo el Omar- ni bien vuelvan de la feria, antes del viernes, los jueces tienen que definir el asunto de la calle Morón. Tenían diez días hábiles y se acaban ahora. Lo curioso es que tanto el “Viti” como el pelado creen que ganan. Se vienen días interesantes…- aseguró, mientras acomodaba en el plato la tercera porción de arroz… -No hay que dejarlo en la fuente porque se pasa- explicó, con un poco de pudor.

La cena venía tranqui… Algunos hicieron apuestas para ver cómo recibía la gente al Celso en el súper clásico del domingo en el Malvinas. –Mirá, los aplaudidores van todos, así es que si hay rechifla no se va a notar mucho- contó el Ruso. –Igual se tienen que mostrar. Están lanzados a que van a armar un grupo fuerte del gobierno, como contrapoder de los azules. Hasta están juntando ‘heridos’. De alguna manera, se vienen- contó el gordo Julián.

La mesa hizo el check list de los temas para Jaqabán, ni bien vuelva de sus vacaciones. Lejos de los glamorosos almuerzos de Mirtha, aquí aguardan realidades y disputas más duras: La inseguridad que arde, la inacción de un par de ministerios, la negociación con los estatales, las licitaciones de las “mini casas” para las elecciones, cambios en el sistema de contrataciones para dar adjudicaciones directas, ganar tiempo, y hacer negocios; el drama del campo, que ahora está perdiendo el durazno… Y la lista sigue. La verdad, es como para que estén entretenidos.

A la hora del postre –habían pedido helados artesanales- la noticia pasaba por el lado cobo-radical. Y el Omar traía información fresquita. –El fin de semana que viene, en el Festival de la Tonada, habría juntada radical. Y ojo, que serán los primeros pasos de la alianza-regreso con Cobos. Va el Julio, y los invitaron a Gerardo Morales y al socialista Rubén Giustiniani. También van el Ernesto Sanz, algunos de Convergencia, y los del Confe. A Lilita, por ahora, la dejan afuera. Ahí se va cocinar buena parte de la torta…- tiró a modo de adelanto, para el fragote de la semana.

La última cena de enero terminó a bajo volumen, con el tono cansino de un verano intenso, y el ánimo maltratado porque la cosa no arranca, mientras los pibes pierden el tiempo en operativos de prensa que nadie cree.

-Capaz que la semana que viene la invitamos a Mirtha, para que pueda preguntar lo que quiera- chanceó el gordo Julián, a la vez que cerraba el quincho.

Nos fuimos calladitos, pateando piedritas en la vereda.

Hasta el viernes. Y tengan cuidado si andan entre los arbustos. Al final, puede resultar insalubre.