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De Marchi reafirma su rol opositor y critica a Jaque y a Cobos

El diputado nacional por el PD, se reunirá con dirigentes de su partido hoy para onsolidar su posición dentro de la interna gansa. Cree que el gobierno de Jaque "está mal" y descree de los que contribuyeron al triunfo de Cristina Kirchner y hoy son "paladines de la oposición".
Omar De Marchi. Foto: Pachy Reynoso/ MDZ
Omar De Marchi. Foto: Pachy Reynoso/ MDZ

Omar De Marchi, está ocupado en dos frentes: El interno de su partido el PD, donde hay focos de resistencia a su conducción; y por otro lado su posicionamiento como referente opositor cuando el polo antikirchnerista se va agrandando con la proximación de las elecciones legislativas de este año.

Sobre el primer punto estará hoy a partir de las 11,30 ocupado en una reunión con varios dirigentes demócratas esta mañana en el 8º piso cercano a la casona partidaria de la calle Sarmiento

Por otro lado, el legislador nacional considera que la Mendoza administrada por el justicialismo “está mal”. Asegura que “yo no quiero ser alarmista. Pero no lo digo yo, lo dice la gente… Vamos a un hospital una mañana, a ver qué dice la gente. Vamos a una escuela…. No hace falta más que leer los diarios para saber cómo estamos en seguridad. Mendoza está mal”.

Sin embargo, y al margen de los asuntos estructurales cree que hay serios problemas de gestión, y que ese es “un asunto central” en la discusión. “Todos los gobiernos de Mendoza en los últimos años han sido especialistas en ganar elecciones, campeones en campañas electorales y han reprobado a la hora de gestionar”, dice con pesimismo.

El dolor de ya no ser. El diputado nacional por el Partido Demócrata cree que la provincia ha perdido esa enorme capacidad de “igualar posibilidades, Mendoza era una movilizadora social por excelencia, que no ocurría en otros lados donde gobernaban los feudos, o había gran diferenciación social”.  Asegura que hoy “en Mendoza falta rumbo y faltan ejecutores”.

En ese contexto, defendió su vinculación inicial con el gobierno de Celso Jaque que derivó en el manejo del ministerio de Seguridad por parte del PD. “Nosotros aportamos un equipo para manejar un área específica, creo que era ético y de un enorme compromiso ciudadano asumir esa responsabilidad”.

Dice que se asumió esa tarea  por respeto a Mendoza y que “esos fueron los cuatro meses exitosos que tuvo la provincia en materia de seguridad. Los problemas que tuvimos fueron políticos, pero no de seguridad. Nos fuimos por otros motivos, no por ineficaces”, repite con contundencia.

Pese a que en algún momento se mencionó su grado de afinidad con el gobernador, ahora establece que hace muchos meses que no dialoga con Celso Jaque, a quien dice respetar tanto en lo personal como en lo institucional. Sin embargo, “eso no me inhabilita a opinar sobre lo que veo mal.”

Proyección nacional. De Marchi confiesa que respecto a su alianza con el PRO de Mauricio Macri hay un trabajo de mutuo respeto. “EL PD integra en Buenos Aires el interbloque Propuesta Federal, lo que significa que venimos trabajando en conjunto desde el ámbito legislativo. Ese es nuestro ámbito natural”, expresa; pero aclara que ese pensamiento es a título personal.

“Desde lo institucional tenemos que resolver dentro del partido que ese es el camino”, pero asegura “sin casarnos con nadie de forma ciega”. Ante los cuestionamientos partidarios por la vinculación del PD con el PRO, el presidente partidario expresó que esas diferencias son parte de la disputa interna del partido. “Los mismos que me critican son los que han ido corriendo a pedirle reuniones a Macri…”, dice desafiante. Y asegura, sin embargo,  que sus rivales políticos no están en el partido sino “en el Cuarto Piso de la Casa de Gobierno”.

Estima que en las próximas elecciones hay que empezar a sentar las bases de un acuerdo nacional, donde el PRO es importante pero cuyo vínculo “no se puede restringir a una alianza política. La alianza más importante que tenemos que hacer los demócratas es con los mendocinos, y esto no es un slogan…”, señala y agrega: “queremos aportar a la construcción de ese espacio”.

Consultado sobre si ese espacio podría incluir a sectores desplazados del peronismo, como en la provincia de Buenos Aires sucedió con Francisco De Narváez, y como se especuló en Mendoza con legislador peronista Daniel Cassia, De Marchi fue categórico. “Yo no quiero ponerle nombres… el PD debe tener la humildad suficiente como para no creerse que somos los mejores o que solos podemos. Hay que tener humildad para abrirnos y recepcionar todas las alternativas posibles, y también a aquellos dirigentes de otros partidos que vengan con el objetivo de redescubrir una Mendoza distinta”.

Una elección de transición. El dirigente demócrata entiende que en términos electorales los próximos comicios son una transición hacia el objetivo mayor. “Nosotros queremos gobernar en el 2011. No nos interesa un concejal más o menos, pero también somos concientes que no lo podemos hacer solos. En el 2009 el foco estará dedicado a convocar a todos los mendocinos un nuevo escenario político”.

Ello no implica que no se apunte a mejorar la participación legislativa, la inserción nacional y la presencia en los concejos deliberantes. “Pero la que sí o sí queremos ganar es la del 2011” dice con tono de quien va en busca de una nueva oportunidad. “Mendoza necesita un nuevo gobierno y creemos que es posible”.

Cuando se le preguntó sobre si las próximas elecciones serán las de la oposición, consideró que “serán las elecciones de la gente. Esa gente que ha observado durante este tiempo qué significa la demagogia: repartir plata, casas. Pero también habría que definir qué es oposición y qué es oficialismo. Yo no creo en aquellos que han trabajado para que este gobierno gobierne y que hoy resulta que son los paladines de la oposición. Yo no caminé una sola cuadra para que Cristina sea presidenta, ni utilicé un solo peso de la valija venezolana para mi campaña. La tarea del electorado será distinguir entre oficialismo y oposición”. 

Así, y con una elíptica alusión al vicepresidente Julio Cobos, cerró su batería de consideraciones a tono con el 2009 electoral y de posicionamientos que día a día queda cada vez más en evidencia.