Cobistas y radicales darían "impulso definitivo" al acuerdo la semana próxima
La vuelta de las vacaciones marcaría el rumbo hacia el acuerdo definitivo entre cobistas y radicales con vistas a las elecciones legislativas de octubre próximo. Esta unión sólo parece amenazada por la falta de acuerdo en el delicado tema de las candidaturas, lo que tampoco es un obstáculo insalvable: la negociación fina arrancará la semana próxima y se espera que, entonces, algunas posiciones se aflojen.
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Lo cierto a esta altura es que ambos bandos han establecido los primeros días de la semana que viene como el momento para entablar contactos tendientes a celebrar las reuniones donde se cerraría el acuerdo. Para entonces, los principales referentes del radicalismo ortodoxo y del Confe cobista estarán de vuelta en Mendoza, después del descanso veraniego.
Altas fuentes del cobismo sostienen que entonces le darán "el impulso definitivo" a la alianza electoral que les permitirá competir con mejores chances en octubre. Esa es la orden que ha dado Julio Cobos a los dirigentes de su sector.
Cobos no participará del tramo más caliente de la negociación entre radicales en Mendoza. El vicepresidente ha vuelto de sus vacaciones con la intención de fortalecer el Confe en Buenos Aires y el diálogo con el radicalismo en ese distrito clave. Y ha delegado el armado provincial en dirigentes como Alfredo Cornejo, Juan Carlos Jaliff y César Biffi, entre otros.
Sin embargo, Cobos impone un condicionante que complica la alquimia electoral: que los dirigentes del peronismo disidente y los independientes que lo acompañan desde la extinta experiencia de la Concertación kirchnerista, tengan también su espacio en las listas de candidatos para octubre que arman los radicales.
"Esa es una preocupación de Cobos", señaló anoche un cobista, con lo que remarcó que es una inquietud que no se puede pasar por alto. Pero también un asunto que a los radicales de uno y otro lado les interesa poco.
Las posiciones
La postura más firme es la defendida por Jaliff (presidente del Confe en Mendoza) y los suyos. Para el ex vicegobernador de la provincia, la negociación fracasará si los dos candidatos que encabezarán las listas para el Congreso Nacional no son del cobismo.
Uno de los que ha blanqueado esta posición es el diputado Andrés Marín, inseparable de Jaliff. Pero sin llegar a desautorizarlo, otro dirigente cobista remarcó anoche a este diario que "eso es lo que dice Marín" y no se cerró a la posibilidad de concretar un acuerdo distinto.
A propósito de esquemas distintos, los radicales puros sueñan con un esquema en el que las candidaturas se intercalen entre hombres del cobismo y de la UCR ortodoxa. El emblema de este tipo de unión sería que el cobismo dejara pasar a Ernesto Sanz como primer candidato a senador nacional, junto a un representante de Cobos. A esta idea, algunos discípulos de Cobos le oponen un "no" rotundo. Otros, en cambio, no niegan que al final se pueda dar.
Pero el dilema no termina en las cabezas para el Congreso. Uno u otro modelo se tendrá que imponer también en las postulaciones para la Legislatura provincial, es decir, en los distintos distritos en que se divide el mapa mendocino.
La necesidad de volver a la política después del duro revés sufrido a manos del justicialismo en 2007, o la necesidad de revalidar sus bancas en la Legislatura, marcará la discusión final de los radicales locales. Y allí parece parece primar en la mayoría el concepto de que el acuerdo es el mejor camino, para llegar con chances a los comicios de octubre. Para que nadie pierda.
Hablando de "necesitados", desde el cobismo sostienen que los radicales ortodoxos son los más apremiados para lograr ese acuerdo: de los radicales puros que hoy tienen bancas en Diputados o Senadores, sólo el iglesista Raúl Vicchi estaría a mitad de su mandato y puede darse el lujo de no arreglar. El resto debería empujar para que los dos sectores se presenten juntos en las próximas elecciones, por la sencilla razón de que separados no podrán obtener nuevos mandatos legislativos.