ver más

Sergio Massa coordinaría el reencuentro entre Cristina y Julio Cobos

La reunión se produciría la semana próxima. En segundo término, la misión del nuevo jefe de gabinete de la Nación será arrimar también al gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, con la administración central. Además, el nuevo funcionario sugiere seguir con los cambios en el staff ministerial.

Con Néstor Kirchner manteniendo intacta su influencia, aunque con menor visibilidad estos días, el nuevo jefe de gabinete, Sergio Massa, habló con la presidenta Cristina Fernández:

1)  De la necesidad de recomponer la situación política. Con diálogos y consensos.

2)  De darle más dinamismo a la gestión, para lo que aprovechará su experiencia en el Anses.

3)  De no agotar los cambios con las partidas de Alberto Fernández y Javier de Urquiza.

Sobre los dos primeros puntos, la Presidenta no puso ninguna objeción, pero en cuanto al tercero si bien Cristina admitió que "hay que hacerlos", señaló que se tomará unos días (10-12) y los aplicará con "gradualismo porque - argumentó -"no podemos echar a nuestros funcionarios a los leones".

Massa, como muchos, apunta al polémico secretario de Comercio, Guillermo Moreno, quien no solo tiene mala imagen, sino que en anteriores disputas internas, se mantuvo enhiesto, mientras veía caer a otros miembros de la administración kirchnerista.

Estando fuera del gobierno - siendo intendente de Tigre no dejó de visitar al matrimonio presidencial en la quinta de Olivos -,  Massa cuestionaba duramente lo que se viene haciendo en el Indec y opinaba que allí debía ir alguna persona de prestigio y creíble. Mencionó a Graciela Ocaña, actual ministra de Salud.

También está en la mira si es que tiene lugar la reformulación de la segunda etapa K, Romina Picolotti, la secretaria de Medio Ambiente, estrechamente ligada a Alberto Fernández.

En su papel de recomponedor, Massa tiene dos objetivos prioritarios:

- Coordinar para la semana próxima una reunión entre Cristina y su vicepresidente Julio Cobos, relación que quedó "herida de muerte" tras el desempate del mendocino en el Senado a favor del rechazo de las retenciones móviles;

- Acercar a la administración central, al gobernador peronista Juan Schiaretti, distanciado de los K por su solidaridad con el reclamo de las entidades agropecuarias.

Con Cobos, Massa ya intercambió mensajes de texto. Con el cordobés dialogó y lo invitó a su asunción, pero Schiaretti se disculpó, ya que quería estar presente durante la lectura de la sentencia contra el ex represor Luciano Benjamín Menéndez.

En la Rosada confían en que el nuevo jefe de ministros tendrá una impronta reparadora. Aunque debería tomar nota que ayer la Presidenta ignoró olímpicamente a su antecesor Alberto Fernández, un íntimo colaborador desde hace más de 5 años que se fue disgustado por no ser escuchado y por la influencia cada vez más importante que adquirió en el gabinete su archienemigo, Julio De Vido.