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¿Qué será de los radicales K tras la votación?


Nada será igual en el radicalismo K una vez concluido el trámite parlamentario que trata de encontrarle una salida institucional al conflicto entre el campo y el gobierno, a raíz de la decisión inconsulta sobre aumento de retenciones móviles a las exportaciones de soja y girasol adoptada el 11 de marzo por el luego eyectado ministro de Economía, Martín Lousteau.

La Concertación Plural demostró ser un pomposo título detrás de la fórmula Cristina Fernández de Kirchner-Julio Cobos, que se deshilachó en el primer pleito - aunque de enorme envergadura y con riesgo de fractura social - que enfrenta la administración K.

Ya se produjo una estampida de envergadura de legisladores e intendentes del radicalismo que se manifestaron en contra del "modo autoritario" del matrimonio presidencial y se pusieron del lado de los productores agropecuarios de provincias como Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos y Córdoba.

El vicepresidente Cobos desafió, con su actitud dialoguista y componedora, la táctica de confrontación del kirchnerismo, algunos de cuyos exponentes (los que acusan a algunos sectores del campo, asociados al duhaldismo, de tener un propósito desestabilizador) hicieron saber que "la relación política está terminada" y "la personal, deteriorada". 

De hecho, hay dos gobernadores radicales K, Miguel Saiz y Gerardo Zamora, de Río Negro y Santiago del Estero, respectivamente, que ya pusieron distancia de Cobos y mañana se sumarán al acto que Néstor Kirchner, como jefe del Partido Justicialista, encabezará en la Plaza de los Dos Congresos, como contrapartida a la manifestación que el campo hará a unos 6 kilómetros de allí, en la zona de los bosques de Palermo.

La hipótesis del retorno de Cobos a la UCR, de la que fue expulsado, choca con la intransigencia del presidente, Gerardo Morales: "Los echamos del partido. No son más radicales", sentenció el jujeño.

Sin embargo, el ex presidente Raúl Alfonsín, al ser homenajeado hace poco más de una semana en La Plata por el gobernador Daniel Scioli, admitió que habría que "tomar un cafe y conversar", posibilitando la vuelta de los que se fueron con Kirchner y hoy, a siete meses de iniciado el mandato de Cristina, están arrepentidos. Entre ellos, estaría comprendido el ex gobernador rionegrino y actual senador nacional, Pablo Verani, quien presentó un proyect sobre retenciones diferente del que enarbola el oficialismo.

Cuando a Verani se lo identifica como radical K, apela a los insultos y concluye: "Yo soy radical con R"

Para que la UCR decrete una amplia amnistía y vuelva a tonificarse, debería ser desplazado Morales de la conducción. "Quiere un partido chiquito, manejado por dos o tres provincias", señaló a MDZ un colaborador del bonaerense Federico Storani, quien aspiraría a desbancar al jujeño en octubre.