Esperando el 9 de junio: ¿para qué?
Prácticamente desde que asumió Jaque su mandato, aquel 9 de diciembre de 2007, la sociedad ya se preguntaba si esos 6 meses que se impuso para bajar el delito al 30 %, iban a bastar para lograr el objetivo. Con el paso de los días, la sorpresa del pacto con el PD y, la sucesión de hechos de sangre en la provincia, la gente en la calle intuía que la meta era imposible de lograr.
Preso de su spot publicitario, “el maldito mapa del delito”, el cual le aseguró su triunfo frente Biffi, Jaque se autoesclavizó. Aguinaga y Rico se fueron, como era previsible. La interna peronista generada a raíz del pacto PJ-PD, resultó, a favor de los territoriales. Asumió Ciurca. El enroque de piezas le permitió al mandatario saldar, por ahora, algunas heridas al interior del gobierno: por lo menos frenar la crítica. Sin embargo, en la sociedad, el propio Gobernador generó un “antijaquismo” inédito con su promesa.
Había que ganar como sea, y ganó las elecciones. De eso se trataba. Pero ahora gobierna bajo tormenta permanente. A seis meses visto, su autismo no le permitió establecer un nexo con la sociedad, más directo y sincero, una señal que le hubiera servido mucho para aventar un poco al menos, el anunciado fracaso de su promesa de campaña. Pero la personalidad de Jaque es así: un tipo frío y seco, sin “feeling”, que habla en pose, siempre pensado en lo que va a decir y no en quien lo va a escuchar. Y así, la “brecha emotiva” se agigantó entre él y la gente común. Hasta con los mismos que lo votaron, la relación, ya no es la misma. Su ladero, Racconto, un aprendiz que ganó una beca para experimentar ser vice, y jugar a conducir la legislatura provincial, resultó inocuo, insípido, incoloro. ¿La nueva política? No sabe y no contesta.
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Pero ellos están ahí, deslegitimados socialmente, pero constitucionalmente elegidos para hacer lo que no hacen. Son las dos figuras más importantes de la política provincial, y encima recién arrancan. Por ello, la crítica, debería ser bienvenida en el ejecutivo para reflexionar, en vez de ningunear.
¡Que seis meses no es nada…! rezará el nuevo tango del gobierno. Y es cierto que es muy poco. Y es verdad que no se puede bajar el delito, no sólo en seis meses. Tampoco en cuatro años. Porque hay variables sociales que un gobierno provincial no maneja, como la crisis tras el lockout patronal del agro que, desabastecimiento e inflación mediante, no habrá política de seguridad que impida un saqueo a un supermercado, o una ola de robos. Esto es prácticamente inmanejable, siempre y cuando se mantenga un status quo que “naturaliza” la pobreza y la miseria.
Entonces, esperar el 10 de junio, ¿para qué?. Es más una descarga emotiva, una suerte de terapia colectiva para sacar la calentura social. ¿Quién saldrá a las calles a reclamarle a Jaque que mintió en campaña? Nadie. Ni los foristas más virulentos de este medio. Mendoza duerme su siesta eterna y no se levanta por nada señores. Una que otra organización civil le entregará una carta al gobierno, se escribirán columnas y críticas contra la gestión en los medios, y no pasará nada más. Porque esto recién empieza y porque el mendocino es muy lengua larga pero poco adepto a exteriorizarse.
Jaque es un envase a la medida del mendocino medio. Medio peronista, medio catolicón, medio ganso y medio moralista. Habrá alguna marchita a la Legislatura y la Casa de Gobierno, que pasará inadvertida. Otras cosas son más importantes. Una gran parte de la sociedad debería hacerse cargo, porque el “mapita” le gustó a más de uno y quedará para la colección. Es más preocupante que la gente se incline por un mapa, que endilgarle a quien lo hizo que estaba mal hecho, al contrario, como pieza comunicacional fue muy bien pergeñada. La sociedad es también Jaque, a su medida. Y es Racconto, en su estilo. La gente debería, este 10 de junio, mirarse más en el espejo, porque este gobierno es su fiel reflejo.
Entonces, esperar el 10 de junio, ¿para qué?. Es más una descarga emotiva, una suerte de terapia colectiva para sacar la calentura social. ¿Quién saldrá a las calles a reclamarle a Jaque que mintió en campaña? Nadie. Ni los foristas más virulentos de este medio. Mendoza duerme su siesta eterna y no se levanta por nada señores. Una que otra organización civil le entregará una carta al gobierno, se escribirán columnas y críticas contra la gestión en los medios, y no pasará nada más. Porque esto recién empieza y porque el mendocino es muy lengua larga pero poco adepto a exteriorizarse.
Jaque es un envase a la medida del mendocino medio. Medio peronista, medio catolicón, medio ganso y medio moralista. Habrá alguna marchita a la Legislatura y la Casa de Gobierno, que pasará inadvertida. Otras cosas son más importantes. Una gran parte de la sociedad debería hacerse cargo, porque el “mapita” le gustó a más de uno y quedará para la colección. Es más preocupante que la gente se incline por un mapa, que endilgarle a quien lo hizo que estaba mal hecho, al contrario, como pieza comunicacional fue muy bien pergeñada. La sociedad es también Jaque, a su medida. Y es Racconto, en su estilo. La gente debería, este 10 de junio, mirarse más en el espejo, porque este gobierno es su fiel reflejo.


