Los legisladores mendocinos del PJ, alegres luego de la arenga de Néstor Kirchner
Los justicialistas dijeron presente en la reunión convocado por el ex presidente para fortalecer a su tropa. Según las declaraciones de quienes estuvieron en la sede del Consejo Nacional partidario, Kirchner transmitió sus ganas de vitalizar al peronismo y a las figuras de Juan Perón y Evita.
Como presidente del PJ, Néstor Kirchner hizo lo que no había hecho en sus cuatro años y medio como presidente de la Nación. Recibir a los legisladores nacionales de su fuerza política. La cita fue en la sede del Consejo Nacional del PJ, en la calle Matheu 130 del barrio Balvanera de la Capital Federal. El motivo: el conflicto del campo. Los miembros parlamentarios que hacen a las bancadas que presiden Agustín Rossi en Diputados y Miguel Pichetto en el Senado, salvo excepciones, estuvieron todos. Así, también cumplieron con la convocatoria los legisladores de Mendoza.
Varios parlamentarios contaron qué había pasado puertas adentro, en un encuentro que comenzó cerca de las 19 –a pesar que la cita original era a las 18- por los anuncios sobre las nuevas retenciones que en ese mismo momento se estaban anunciando a casi dos kilómetros de ese Consejo, en la Casa de Gobierno.
Dijeron, bajo un frió polar, en la puerta del edificio, que el encuentro fue algo más que analizar el conflicto del campo. Que el ex presidente les habló de peronismo en la casa del peronismo. Que les habló de Perón y de militancia política.
Esta reunión no tuvo el mecanismo mostrado el martes pasado, cuando desfilaron ante Kirchner los gobernadores, el día de la puesta en escena del duro documento contra el campo. Hoy, la calle Matheu no estuvo cortada ni tuvo lo bullicioso de los muchachos de La Cámpora o la JP, tímidos quizá por el duro frío que azota a todo el país desde hace dos días.
La entrada a la prensa estuvo vedada. Por un momento, el encuentro pareció que había sido una formalidad. Fue cuando dos horas después salió, escurridizo, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, repitiendo la misma acción que tuvo el martes.
A las 21, la puerta del Consejo se abrió. Salieron en caravana todos los legisladores. Allí se pudo ver sonriente al diputado de extracción gremial por Mendoza, Guillermo Pereyra. A su lado, estaba una exultante Susana Genem, diputada mendocina. Más atrás, encaraba para la avenida Rivadavia, camino al Palacio del Congreso de la Nación, la secretaria parlamentaria del bloque del Frente para la Victoria, Patricia Fadel.
Las palabras oficialiales de lo que ocurrió las dio a conocer Agustín Rossi, presidente del bloque. A su lado estaba el jefe de Gabinete, Alberto Fernández. Pasos atrás, Miguel Pichetto y el senador porteño Daniel Filmus.
“Soy un militante más desde que dejé ser presidente de la Nación”, aseguran que manifestó Néstor Kirchner puertas adentro.
Es que parece que el ex primer mandatario estaba de buen humor y contagió a los legisladores. Dicen que sorprendió con cierta autocrítica; en particular, sobre la capacidad comunicativa del Gobierno. Estaba sereno y definió con firmeza que no había que ceder a las presiones del sector agropecuario, porque hacerlo podía derivar en viejos preámbulos golpistas como los que sucedieron en 1930, en el 55 y en 19 76.
Cuentan que Krichner no mencionó al golpe del 66 cuando cayó el gobierno radical de Arturo Illia. El flamante titular del PJ fue contundente: dijo que podían aparecer otros sectores con “amenazas” comparables a las del campo. Por eso, repitió, no se podía ceder ahora.
¿Estará cambiando el ex presidente Kirchner su modo de hacer política? Durante su mandato, cuando era inquilino en la Casa Rosada, el edificio porteño del Consejo Justicialista era sólo un inmueble vacío. Hoy, contaron algunos legisladores presentes, Kirchner transmitió ganas de vitalizar al peronismo y a las figuras de Juan Perón y Evita.
A las 21, la puerta del Consejo se abrió. Salieron en caravana todos los legisladores. Allí se pudo ver sonriente al diputado de extracción gremial por Mendoza, Guillermo Pereyra. A su lado, estaba una exultante Susana Genem, diputada mendocina. Más atrás, encaraba para la avenida Rivadavia, camino al Palacio del Congreso de la Nación, la secretaria parlamentaria del bloque del Frente para la Victoria, Patricia Fadel.
Las palabras oficialiales de lo que ocurrió las dio a conocer Agustín Rossi, presidente del bloque. A su lado estaba el jefe de Gabinete, Alberto Fernández. Pasos atrás, Miguel Pichetto y el senador porteño Daniel Filmus.
“Soy un militante más desde que dejé ser presidente de la Nación”, aseguran que manifestó Néstor Kirchner puertas adentro.
Es que parece que el ex primer mandatario estaba de buen humor y contagió a los legisladores. Dicen que sorprendió con cierta autocrítica; en particular, sobre la capacidad comunicativa del Gobierno. Estaba sereno y definió con firmeza que no había que ceder a las presiones del sector agropecuario, porque hacerlo podía derivar en viejos preámbulos golpistas como los que sucedieron en 1930, en el 55 y en 19 76.
Cuentan que Krichner no mencionó al golpe del 66 cuando cayó el gobierno radical de Arturo Illia. El flamante titular del PJ fue contundente: dijo que podían aparecer otros sectores con “amenazas” comparables a las del campo. Por eso, repitió, no se podía ceder ahora.
¿Estará cambiando el ex presidente Kirchner su modo de hacer política? Durante su mandato, cuando era inquilino en la Casa Rosada, el edificio porteño del Consejo Justicialista era sólo un inmueble vacío. Hoy, contaron algunos legisladores presentes, Kirchner transmitió ganas de vitalizar al peronismo y a las figuras de Juan Perón y Evita.

