Presenta:

Un congreso que mostró al PJ unido

Fiel al estilo resolutivo y de poco debate de Néstor Kirchner, la reunión en la cual el Consejo Nacional del Partido Justicialista que preside el ex primer mandatario elaboró el documento con duras críticas al sector del campo, duró un poco más de dos horas. Trámite rápido lo resuelto por el Consejo, que tildó al sector del agro en “imponer y no dialogar", además de calificarlo a sus dirigentes de tener conductas antidemocrática y de ánimo destituyente, comenzó a las 18.30 y culminó un las nueve menos diez de la noche.

Con los bombos y cantos de un puñado de jóvenes que vociferaban consignas y cantos en alusión a la mítica JP y a la agrupación La Cámpora, se reunió el Consejo Nacional Justicialista por primera vez desde que asumió su conducción Néstor Kirchner el pasado 14 de mayo y cuyo eje fue darle un espaldarazazo a la presidenta de la Nación, Cristina Fernández, y fijar duras posiciones con relación al conflicto del campo.

El lugar fue la propia sede del Congreso, ubicada el domicilio de Matheu 130, entre la intercesión de las calles Hipólito Yrigoyen y Adolfo Alsina, a unas siete cuadras del Palacio del Congreso de la Nación y a un poco más de dos kilómetros de la Casa Rosada.

El corazón del documento pergeñado por Kirchner y las 22 secretarias que componen al Partido Justicialista, late en algunos puntos entre los que se destaca el de respaldar  la gestión del Gobierno y la de fustigar "un lock out salvaje". El mismo fue presentado a las 20.10 por  el gobernador del Chaco, Jorge  Capitanich.

El peronismo parece decidido a demostrar que no es una expresión fragmentada de caciques como lo eran en la época de los Menem y los Duhalde, sino la voluntad de un partido medianamente uniforme. Aunque a decir verdad, la puesta en escena del polémico documento fue casi sin debate de antemano. ¿Estaba redactado de ante mano?

El estilo kirchnerista es de mucho hermetismo y centra la atención en algunas de sus principales espadas. No es el caso del gobernador de Mendoza, Celso Jaque, de bajo perfil en el encuentro.  Las cámaras de televisión y algunos fotógrafos fueron los testigos privilegiados del encuentro de K y compañía. La prensa gráfica esperó afuera, mientras el televisor del bar de la esquina de Matheu y Yrigoyen oficiaba de puente para saber que pasaba en otro lado de la Capita Federal: en la sede porteña de la Federación Agraria donde sus máximos dirigentes estaban por pergeñando lo suyo, esperando el documento del Justicialismo.

En ese cuadro, la puerta hermética del edificio del Consejo Nacional Justicialista –que hizo cambiar dicen algunos el ex presidente Carlos Menem- se abrió para dar rápida salida a los dos primeros en irse caminando del encuentro; el gobernador de la provincia de Buenos Äires y flamante vice del Partido Justicialista, Daniel Scioli y su par de San Juan, José Luis Gioja. Un mar de cables de televisión los invadió a pesar del silencio que ambos profesaron. A las 20.50, antesala de la salida de la sede de Néstor Kirchner, fue el diputado Carlos Kunkel, quien tuvo una especie de regresión en el tiempo y se puso a saltar con los muchachos de la JP. Tampoco hizo declaraciones.

Hugo Moyano, los gobernadores Sergio Urtubey de Entre Ríos y el de Mendoza lo hicieron en auto cerca de las 21.

Bajo una leve custodia policial, 21.10 arremetió a la cortada al tránsito Matheu, el Audi azul que transportaba al ex presidente Néstor Kirchner. Todos los otros presentes se fueron caminando hasta la calle Yrigoyen  Los últimos en irse sin hacer ninguna declaración fueron los gobernadores, el chubutense Mario Das Neves y el presentador del documento, Jorge Capitanich.

Se dice que los terremotos acostumbran a dar temblorones de preanuncio. El documento, apenas terminó de leerse hizo algo parecido en la noche otoñal porteña.