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Otra renuncia en el Ministerio de Salud
Ayer presentó su dimisión al cargo el director de Regulación y Control, Mario Alvarez, quien dejaría su puesto por lealtad con el subsecretario de gestión saliente, Antonio Gómez. La renuncia no fue informada hasta ahora por el Poder Ejecutivo. Mientras tanto, siguen los problemas para el ministro Saracco en la Legislatura: el Senado patearía una semana más el tratamiento de la reestructuración sanitaria.
La crisis en el Ministerio de Salud no se detiene. Anoche, el secretario general de la Gobernación anunció la renuncia del subsecretario de gestión en Salud, Antonio Gómez. Sin embargo, lo que el funcionario no informó fue que esta no es la única pieza de la cartera que daría un paso al costado.
En efecto, a la misma hora de los anuncios de Cazabán, el director de regulación y control de Salud, Mario Alvarez, presentaba su renuncia. La dimisión se debería a su vínculo político con Gómez, el subsecretario que debió ceder su puesto a Pedro Masman (ex director de Salud Mental) para dar una señal de oxigenación en el ministerio que conduce Sergio Saracco.
Salud es una de las carteras con mayores problemas políticos y de gestión de la era Jaque. Y eso es una mala señal para el ministro Saracco, quien fue ratificado ayer en su cargo, pero cuya suerte sigue sujeta (según varias fuentes) a la definición en la Legislatura del proyecto de reestructuración del sistema sanitario público.
Saracco pidió hace varios meses una ley de emergencia, que fue rechazada por la mayoría en el Senado. Entonces cambió la emergencia por una reestructuración menos traumática que, empero, tampoco consigue quórum legislativo.
Por estos momentos, el jaquismo hace gestiones a las apuradas para conseguir los votos a favor de la ley que salvaría a Saracco del despido. Sin embargo, todo indica que la ley será por lo menos postergada una semana más en la Legislatura.
"La ley ha sido vaciada de contenido, ya que lo más importante ya lo contiene el decreto 565, que le da a Cazabán la posibilidad de manipular los contratos en el Estado", confesó un justicialista concertador, que a pesar de todo, acompañaría el proyecto.
Pero las mayores divisiones se observan en el radicalismo ortodoxo. Allí, la mitad está a favor del proyecto de Saracco y la otra mitad se resiste férreamente a aprobarlo. Los votos de la UCR serían vitales para que la norma (que ya fue sancionada por Diputados) se convierta en ley.
En la Casa de Gobierno insisten en que la sanción de la reestructuración sanitaria es la última oportunidad para salvar el puesto que le ha dado el influyente cuñado del gobernador, Ricardo Landete, al ministro, a quien controla desde la subsecretaría de Salud.
"La ley ha sido vaciada de contenido, ya que lo más importante ya lo contiene el decreto 565, que le da a Cazabán la posibilidad de manipular los contratos en el Estado", confesó un justicialista concertador, que a pesar de todo, acompañaría el proyecto.
Pero las mayores divisiones se observan en el radicalismo ortodoxo. Allí, la mitad está a favor del proyecto de Saracco y la otra mitad se resiste férreamente a aprobarlo. Los votos de la UCR serían vitales para que la norma (que ya fue sancionada por Diputados) se convierta en ley.
En la Casa de Gobierno insisten en que la sanción de la reestructuración sanitaria es la última oportunidad para salvar el puesto que le ha dado el influyente cuñado del gobernador, Ricardo Landete, al ministro, a quien controla desde la subsecretaría de Salud.