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En medio de sospechas de arreglo, atrasan otra vez la reestructuración sanitaria

El jaquismo pidió una semana más para convencer a la oposición. Sorprendió la actitud de algunos senadores radicales, que estaban en contra de la ley hasta ayer, pero hoy cambiaron sus posiciones y estaban preparados para votar a favor.

Otra ley de la Legislatura quedó envuelta en rumores de negociaciones y arreglos poco claros. Se trata de la reestructuración del sistema sanitario, una iniciativa que sigue levantando polémica en la Casa de las Leyes y que el Poder Ejecutivo necesita como agua. Al final, el tratamiento de la norma pasó para la semana que viene, debido a las disidencias que surgieron en el bloque de la UCR, cuyos votos eran vitales para su aprobación.

Hasta aquí, no se supo cual era la prenda de negociación latente entre la UCR y el oficialismo, aunque hubo quienes sugirieron una transacción de cargos. Pero si hubo, al menos, una actitud que generó sospechas y obligó a cancelar el tratamiento del proyecto. Miguel Manzano, referente de la UCR en la comisión de salud, firmó ayer un despacho que condenaba al archivo la iniciativa. Pero hoy, sorprendentemente, el mismo legislador era uno de los que estaban dispuestos a levantar la mano a favor de su aprobación definitiva (ya tiene media sanción de Diputados), según confió una fuente del propio bloque.

Desde esta mañana, tanto en el Ministerio de Salud como en el ámbito legislativo, había fuertes rumores de que habría un arreglo para que la ley saliera. Pero fue la fuerte resistencia de dos senadores radicales (Walter Sáenz y José Martínez) a plegarse  al plan de sus pares del bloque, lo que finalmente hundió el plan original.

En este sentido, este diario fue testigo de las discusiones airadas entre el presidente del bloque, Mauricio Suárez, y Sáenz, para que el segundo reviera su posición y votara afirmativamente la ley sanitaria.

Pero el operativo fracasó. Y ante la falta de los votos necesarios para la reestructuración sanitaria, el senador jaquista Luis Ruzo fue el encargado de anunciar que el oficialismo prefería demorar hasta la semana que viene la discusión de la norma.

Esta prórroga fue aceptada por el resto de los bloques. Uno de ellos, el demócrata, fue sugestivo a la hora de explicar esta posición. "Tenemos una posición tomada, pero vamos a permitir que los otros bloques continúen con las conversaciones que están llevando adelante", expresó el senador Carlos Aguinaga.

Lo que está en discusión

La norma que discute el Senado busca concederle facultades más o menos amplias al ministro de Salud, Sergio Saracco, para llevar adelante una reestructuración del sistema sanitario provincial. La iniciativa fue anunciada hace bastante tiempo por el gobernador Celso Jaque y Saracco, pero no pasó el filtro de Diputados, que acotó considerablemente los márgenes de la norma antes de darle media sanción.

Un elemento extra complicó más el arribo del proyecto al Senado: la firma del decreto 565/08, que le da al secretario general de la Gobernación, Alejandro Cazabán, la facultad discrecional de dar altas y bajas en los contratos de todas las áreas del Poder Ejecutivo.

La oposición y los gremios del sector de salud (Ampros y ATSA) salieron de inmediato al cruce de este decreto. Y algunos sacaron como conclusión que la reestructuración sanitaria ahora no es necesaria, ya que las atribuciones que pide el Ejecutivo ya están concedidas en el decreto 565.

Para tratar de sacar del lodo en el que ha caído el proyecto, el viernes fueron convocados a comparecer ante la comisión de Salud del Senado el secretario Cazabán y el ministro Saracco, sobre quien sigue recayendo una amenaza: si la ley no sale, lo obligarían a renunciar a su cargo.

Las sospechas

Mientras tanto, por otro carril, las dudas que generan los cambios de posiciones de los legisladores radicales respecto de la ley sanitaria (expediente 55.004) angustian a más de uno. Ayer, la comisión de salud del Senado emitió un despacho de mayoría firmado por el radical Manzano y la totalidad de la oposición (PD, PJ concertador y la Concertación) que condenaba la iniciativa al archivo.

A este despacho se le oponía uno en minoría, sólo firmado por el justicialista Héctor Gómez, que recomendaba su aprobación.

Sorprendió que a esa reunión no haya asistido el senador radical Abel José, uno de los principales referentes en los temas sanitarios en la UCR. Según fuentes partidarias, este faltazo  del médico José era el paso previo a la decisión de apoyar la ley que reclama el oficialismo, posición que sería compartida también en el tratamiento de hoy por el senador Leopoldo Cairone.

Así las cosas, según los despachos de comisión, los números no le daban al oficialismo para la aprobación. Pero otro era el panorama que se desplegaba a partir de las negociaciones entre jaquistas y radicales que se produjeron en las últimas horas. Cabe recordar que una situación parecida vivió hace poco el tratamiento del pliego del titular de Irrigación, Eduardo Frigerio.

Lo cierto es que, a pesar de todos estos movimientos, los números para aprobar la reestructuración sanitaria no daban (una de las razones fue que el vicegobernador está a cargo de la gobernación, porque Jaque está en el exterior, y no puede incidir en las votaciones legislativas) y por ello todos los senadores aceptaron darle a esta ley más tiempo de cocción.

Una semana más que servirá para que todos se saquen las dudas sobre los alcances del proyecto. O para que algunos legisladores terminen de delinear un acuerdo que está plagado de zonas oscuras.