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Sigue la crisis en Salud y ya estarían buscando al reemplazante de Saracco

Los problemas internos en el Ministerio se potenciaron luego de la caída del proyecto de ley de emergencia. El titular de la cartera está enfrentado con el subsecretario de Planificación y Control, Ricardo Landete, que es cuñado de Celso Jaque. Emisarios del gobernador estuvieron llamando a posibles candidatos para ese cargo.
Después de que el gobierno viera frustrada la intención de sacar una ley para instalar la emergencia en salud, las internas en el ministerio que conduce Sergio Saracco se agudizaron. La relación entre los diferentes funcionarios que conviven en el quinto piso de Casa de Gobierno llegó a un estado crítico, que obligó al mismo Saracco a hacer declaraciones periodísticas para desmentir su renuncia.

Lo que está claro es que Saracco es quien lidera uno de los grupos en pugna en el Ministerio de Salud. Su adversario político no es ni más ni menos que su mentor: Ricardo Landete, el cuñado de Celso Jaque, que ocupa el despacho de la Subsecretaría de Planificación y Control y que quiere hacerse cargo, de una vez por todas, de la cartera.

Landete tuvo que resignarse a ver cómo el puesto más alto en Salud era para Saracco. Si bien el gobernador siempre tuvo más confianza en él, no se animó a asumir costo político de nombrar a un familiar como ministro. Entonces le encomendó a Landete la difícil tarea de conseguir uno.

Saracco llegó casi por casualidad al Ministerio. Hasta hace unos meses, la relación con Landete era buena, y eso le permitió acceder a Jaque para presentar un programa sobre accidentología que armó durante su etapa como director de Toxicología, donde supo cosechar respeto y prestigio. Pero, Saracco consiguió algo más que el visto bueno para su proyecto por parte del gobernador electo: directamente, le preguntaron si quería se ministro. Y aceptó.

El tiempo pasó y el trato entre ellos cambió. Quienes trabajan en el ministerio dicen que Landete no consulta a Saracco por las personas a contratar y que directamente lleva las solicitudes al secretario General de la Gobernación, Alejandro Cazabán, quien, por decreto, es el responsable de hacer las contrataciones del Estado.

“No se hablan. Parecen chicos”, confesó una empleada.

Por las dudas, el gobernador escucha atentamente las sugerencias del diputado Alberto Recabarren, un médico que fue compañero en la Facultad de Medicina de Landete y de Saracco y que se ha convertido en el principal asesor de Jaque en cuestiones de salud.

Si fuera por el mandatario, Recabarren sería nombrado ministro. Claro que para que eso ocurra, primero tiene que dejar su banca. Y ahí radica el problema: esa vacante sería ocupada por Carlos Toyama, un concertador que responde al intendente sanrafaelino Omar Félix. De ese modo, Jaque perdería definitivamente su presencia en la Cámara Baja.

En un tercer equipo juegan el director de Centros de  Salud, Raúl Ceverino, y la directora de Promoción, Prevención y Atención Primaria, Silvia Dávila. Precisamente, Dávila aparece como candidata a asumir en el Ministerio si, tal como afirman algunos justicialistas, “ese ministerio se lo van a entregar a la gente de Adolfo Bermejo”.

Como si fuera poco, la visita de Néstor Kirchner a Mendoza también dejó marcas en Salud. A la fuerte interna se sumó la sugerencia que llegó desde Buenos Aires para que un representante de la Concertación se sume al Ejecutivo provincial. Entienden que, si Jaque le prestó Seguridad por unos meses al PD, no tendrá problemas en probar con alguien que haya estado cerca de Julio Cobos. En ese sentido, sonó el nombre de Jorge Pujol, un médico que es presidente de la Democracia Cristiana en la provincia y que ya antes de la asunción de Jaque tuvo contactos con los emisarios del gobernador.