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Irrigación: Frigerio tuvo más rechazos que adhesiones en la audiencia pública

Con objeciones de ambientalistas defensores del agua, y de integrantes de entidades relacionadas con la actividad agrícola, el ingeniero candidato de Celso Jaque para ocupar el lugar de superintendente del DGI, enfrentó la consulta pública antes de la votación del Senado. La semana próxima se sabrá si se hará cargo o no de cuidar el recurso hídrico.

José Frigerio, el candidato a superintendente General de Irrigación de Celso Jaque es ingeniero y dueño de una empresa constructora – Muñoz y Frigerio -  que ha ganado numerosas licitaciones de obras públicas.

Precisamente, esta fue una de las principales objeciones que se presentaron en la audiencia pública, convocada por el Senado, paso previo para su designación o rechazo.

Es que, desde diversas entidades, como la Comisión Nacional Vitivinícola, de la que Alejandro Giménez fue el representante, le cuestionaron a Frigerio la incompatibilidad ética con el cargo para el que ha sido convocado. El punto es que el ingeniero, en caso de asumir la Superintendencia del DGI, deberá controlar sus propias obras de infraestructura, y colocar multas, si estas no están en óptimas condiciones de funcionamiento.

Pero además, Frigerio tuvo que responder a la apelación de diversas ONGs de ambientalistas, como la multisectorial de Alvear y la asamblea de vecinos autoconvocados de San Carlos. En la voz de Eduardo Latino (asambleísta en defensa del agua) y de Noelia Riollo (de los autoconvodados de San Carlos) estos ciudadanos preocupados por el cuidado del medioambiente, hicieron sentir sus reclamos.

Básicamente, se mostraron en desacuerdo con el pliego de Frigerio, porque su empresa constructora, participó de la construcción de la obra civil para la explotación minera de Veladero, en San Juan. Puntualmente, su firma fue contratada por la empresa Barick Gold, que tuvo ingerencia en el desarrollo de la obra.

Sobre esto, Frigerio se excusó, diciendo que se había desvinculado totalmente de la multinacional mencionada, y además, que estaba totalmente en contra de la minería contaminante y que no daría ninguna orden que pudiese perjudicar el cuidado del agua.

Pero además, hubo ciertas dudas sobre la idoneidad de Frigerio en materia hídrica. Si bien su conocimiento como ingeniero lo habilita para los aspectos relacionados con la infraestructura, otros puntos, como los que tienen que ver con la gestión en si, no pueden ser avalados por su currículum. Sin embargo, el ingeniero sostuvo que si puede enfrentar exitosamente este desafío.

Dos objeciones se presentaron por escrito para la designación del ingeniero, una proveniente de la multisectorial de General Alvear, y la otra, de la Federación Agraria Argentina, del mismo departamento.
Mientras, las adhesiones llegaron desde la Cámara Argentina de la Construcción, inspectores de cauce del río Tunuyán, Asociación Gremial del DGI.
Por último, una entidad no estuvo ni a favor ni en contra: la asociación de inspectores de cauce del río Mendoza. Estos plantearon que desconocían los lineamientos que Frigerio propondrá para llevar adelante su gestión, y que esperaban que el candidato los explicitara en la audiencia para emitir una opinión al respecto.