Presenta:

La primera victoria de Celso Jaque, la primera derrota de Julio Cobos

El gobernador consiguió que su presupuesto fuera aprobado en menos de un día por las dos cámaras. En cambio, fracasó la unión de radicales y cobistas, quienes querían varios cambios. El arquitecto de la victoria oficialista en la Legislatura fue el secretario de la Gobernación, Alejandro Cazabán.
Jaque y Cobos, rivales eternos. Foto: MDZ
Jaque y Cobos, rivales eternos. Foto: MDZ
Entre la madrugada y la tarde de hoy, el gobierno de Celso Jaque consiguió su primera gran victoria política en la Legislatura provincial, al obtener la sanción de las dos cámaras al Presupuesto 2009.

Y como agregado, hirió profundamente a la coalición que el radicalismo y los cobistas amenazaban con armar la semana pasada. Esa alianza murió antes de nacer: las principales referentes de la UCR votaron a favor de los intereses del oficialismo y hasta algunos cobistas de la primera hora colaboraron a último momento con el gobierno jaquista.

“La cuádruple traición”, titulan por estas horas en el cobismo lo ocurrido en el Senado esta tarde, último puerto de un presupuesto 2009 que salió casi sin hacer sudar al peronismo, y con casi todos los superpoderes que reclamaba el gobernador (para más adelante quedó el pedido para agilizar la ejecución de obra pública).

Los cuatro “traidores” tienen nombre y apellido. El radical Mauricio Suárez, el neocobista Sergio Bruni, y los intendentes cobistas (hasta esta tarde) Mario Abed (Junín) y Gustavo Pinto (La Paz).

Suárez fue frontal: se quedó firme en su banca y levantó la mano para aprobar el presupuesto de Jaque, ignorando las premisas de la naciente coalisión opositora. Pesó más el odio visceral de Roberto Iglesias hacia Julio Cobos, quien sigue siendo la piedra en el zapato del proyecto de reunificación.

En tanto, Bruni y dos legisladores que responden a los intendentes cobistas cuestionados (Omar Dengra y Raúl Muñoz) se ausentaron del recinto a la hora de la votación, facilitando así la victoria peronista.

Antes de irse, tanto Dengra como Muñoz habían aclarado en el bloque del Confe que se retiraban por mandato de los intendentes.

Este desenlace hizo estallar la unión política entre radicales y cobistas. Días atrás, desde ambos bandos amagaban con cambiarle la cara al presupuesto, con un incremento de 50 millones de pesos en el ítem de las obras municipales y hasta una suba del 2 por ciento en la coparticipación municipal. Pero para ello tenían que votar juntos por la iniciativa. Era "el gesto de amor", símbolo de un romance  que no se produjo, de manera plena, en ninguna de las dos cámaras legislativas.

Los grandes derrotados fueron los intendentes Alfredo Cornejo (Godoy Cruz) y Víctor Fayad (Capital). Ambos fueron, quizás, los que más fichas le pusieron a la alianza radical-cobista. Por eso mandaron anoche a sus secretarios de Hacienda con los borradores de los artículos que tratarían de cambiar en la pauta de gastos (los cambios entrarían en los artículos 70 y 71). En Diputados, los papeles fueron ignorados. Y en el Senado tampoco prosperaron.

La contracara victoriosa es la del secretario de la Gobernación, Alejandro Cazabán. Desde el cobismo aseguran que el funcionario de Jaque fue el arquitecto de la división de los opositores cobistas y radicales. Trabajó, afirman, con precisión y velocidad. Rompió lealtades al borde de la votación del presupuesto. Usó, como llave, promesas de obras en un año electoral, se especula también.

La repercusión política, quizás no inmediata pero inevitable en el transcurso de las próximas semanas, sería una implosión en el cobismo. Y más oscuro es el pronóstico para quienes soñaban un 2009 de radicales y cobistas unidos para derrotar a Jaque en las elecciones legislativas que se avecinan.

En cambio, al gobernador, sorpresivamente y en el último día del año, se le abrió un panorama promisorio e inesperado: tiene el presupuesto que quería, cuenta con la promesa de obras nacionales de los Kirchner por muchos millones (para que pierda Cobos) y enfrente no hay más que una oposición dispersa e inofensiva.

Unas cuantas razones para brindar un tanto más relajado por el Año Nuevo, este 31 de diciembre.