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La Iglesia unirá a Cristina y Cobos

Ambos serán invitados a una misa  especial que se realizará en Luján de Buenos Aires, para conmemorar el aniversario de la mediación papal que evitó la guerra con Chile en 1978.

"Lo que Dios ha unido, que el hombre no lo separe", pero Cristina y Cobos se separaron, no como marido y mujer sino como Presidente y vice, y los más damnificados fueron "los hijos", el pueblo.

Por eso ahora en un gesto especial por parte de la Iglesia, tanto Crisitna como Julio Cobos, serán invitados  a la misa que el 22 del actual celebrará el cardenal Jorge Bergoglio en Luján, en homenaje al 30° aniversario de la mediación papal que en 1978 evitó una guerra con Chile. Para dicha celebración confirmó su presencia la presidenta Cristina Kirchner, que no habla con Cobos desde la tensa reunión que mantuvieron el 30 de julio, dos semanas después del voto del vicepresidente en contra de las retenciones móviles al campo.

La Iglesia no sólo cursará una invitación a Cobos, sino que incluirá en su mensaje pacificador a todo el arco político, del ultrakirchnerismo a la oposición, según informó el secretario general del Episcopado, monseñor Enrique Eguía Seguí.

La novedad no cayó demasiado bien en el Gobierno, donde suponían que la Presidenta sería la única invitada especial a la celebración religiosa. Que Cobos comparta la primera fila en la catedral con Cristina Kirchner fue analizado por funcionarios nacionales como un "gesto desafortunado" del clero.

Es probable que el tema se trate esta semana en una reunión que ya estaba prevista entre los organizadores de la misa, cuya homilía será pronunciada por el obispo de San Isidro, monseñor Jorge Casaretto, y funcionarios la Secretaría de Culto, que conduce Guillermo Oliveri, interlocutor habitual del Gobierno con la Iglesia.

Que Casaretto hubiera sido designado encargado de la homilía, en lugar de monseñor Bergoglio, había sido considerado por el Gobierno como una señal de acercamiento ofrecida por la Iglesia. Bergoglio, cardenal primado de la Argentina, es uno de los obispos más críticos del gobierno kirchnerista. La relación de Casaretto con los funcionarios oficialistas, en cambio, es más fluida.

Por esto, el anuncio de la invitación a Cobos y a la oposición sorprendió en el Gobierno. Nadie esperaba un nuevo escenario de tensión.

Casi cinco meses después del último encuentro entre Cristina Kirchner y Cobos, en la Casa Rosada, en el que la Presidenta cuestionó la actitud de su segundo y hasta sugirió que el voto de éste contra las retenciones había sido una traición al kirchnerismo, ambos se reencontrarían. Es una posibilidad que preocupa en el Gobierno.

En la oficina del vicepresidente informaron que hasta ayer no se había recibido ninguna invitación formal del Episcopado, pero afirmaron que, salvo que surgieran problemas de agenda, Cobos estaría dispuesto a asistir a la misa en Luján.

Por protocolo, dentro de la catedral podría sentarse al lado de la Presidenta, que hablará después, afuera, sobre un escenario improvisado. La Iglesia pretende que al lado del atril aparezcan también Cobos, la dirigencia política opositora, el Gobierno, la Corte Suprema, diputados, senadores y todos los obispos.

El objetivo es enviar un mensaje de paz, según informó monseñor Eguía Seguí. También se busca acercar aquello que la política desunió, aunque en el Gobierno la idea preocupe.

Fuente Diario La Nación