|
El presupuesto provincial, sujeto a las bondades de la Nación
El gobierno apuesta firme a los fondos que pueden llegar para revertir el déficit del gasto público 2008. Pero todavía no hay noticias de los 40 millones para Seguridad, que era la primera partida prometida.
Celso Jaque parece haber dejado en manos de la Nación el éxito o el fracaso de su presupuesto anual. Haber aclarado que apuntará a solicitar fondos de cuanto programa nacional aparezca, y establecer como estrategia de gobierno el “optimismo” para recaudar más en materia de regalías petroleras y coparticipación, dejó fuera de la lógica matemática el cálculo del gasto público. Sirvió también para poner en relieve la palabra “sinceramiento” por encima de lo que, debe entenderse, fueron los manejos financieros subrepticios del cobismo.
-
Te puede interesar
La oposición se rebeló en Santa Rosa y tomó una decisión
Tanto Jaque como su ministro de Hacienda, Adrián Cerroni, hablaron de poner las cuentas de Mendoza en condiciones. Aseguraron que no hay modo de hacer andar la provincia con el boceto que había redactado Alejandro Gallego, cuando todavía se soñaba con un triunfo del ya olvidado César Biffi.
En tanto, en Casa de Gobierno hablan de sentar las bases para las políticas de Estado que deberán implementarse en los próximos treinta años; afirmación que no hace más que resaltar, una vez más, el optimismo y la confianza del malargüino en que su gestión será un éxito digno de repetirse, tal vez con otros intérpretes.
Mientras esto sucede, en Buenos Aires nada se sabe acerca del famoso “presupuesto especial para Seguridad” que Jaque, según su speech de campaña, ya tenía arreglado con Cristina Fernández de Kirchner. “Dicen que la presidenta suspendió sus vacaciones en El Calafate para firmar con Jaque”, ironizaron cobistas que, en tierras porteñas, dijeron que nadie habla de los famosos 40 millones de pesos.
Sin embargo, en Mendoza, el PJ asegura que el convenio con el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, para la transferencia de esos fondos a la provincia, “está a la firma”. Y desde hace un mes repiten, cada vez más convencidos, que “la semana que viene se concreta”. Por el momento, esa semana no llega.
La realidad indica que los 40 millones que fueron incluidos en el presupuesto nacional pertenecen a las partidas que puede manejar a discreción Fernández por los superpoderes que posee. Pero no son exclusivamente para Mendoza. Cualquier otra provincia puede aparecer en escena y pedir una tajada de esa torta, argumentando que tiene problemas de seguridad.
La idea de Jaque es convencer a Cristina de que Mendoza tiene más necesidades en materia de lucha contra el crimen. De ese modo agregará dinero fresco a las pobres arcas mendocinas, según las afirmaciones hechas durante el anuncio del presupuesto.
De todos modos, esos 40 millones no harían la diferencia, si se tiene en cuenta que el gobierno apunta a un déficit cercano a los 500 millones de pesos. O tal vez se haya tratado de una jugada digitada para, en caso de terminar con las cuentas en condiciones, poder anunciar a fin de año un logro en la primera etapa de gestión.
Quizá ese sea el objetivo, ya que se aclaró que la única manera de que la provincia arranque y funcione como corresponde es con esos 5.800 millones presupuestados. Por eso tampoco hubo grandes disputas en el armado del gasto. Por ejemplo: el Poder Judicial recibirá más de 288 millones; ni un peso más ni un peso menos que lo solicitado por la Corte para una correcta administración de justicia. Se trató de un mensaje claro: aún con el riesgo de un rojo financiero, no se escatimará dinero si realmente hace falta.
La realidad indica que los 40 millones que fueron incluidos en el presupuesto nacional pertenecen a las partidas que puede manejar a discreción Fernández por los superpoderes que posee. Pero no son exclusivamente para Mendoza. Cualquier otra provincia puede aparecer en escena y pedir una tajada de esa torta, argumentando que tiene problemas de seguridad.
La idea de Jaque es convencer a Cristina de que Mendoza tiene más necesidades en materia de lucha contra el crimen. De ese modo agregará dinero fresco a las pobres arcas mendocinas, según las afirmaciones hechas durante el anuncio del presupuesto.
De todos modos, esos 40 millones no harían la diferencia, si se tiene en cuenta que el gobierno apunta a un déficit cercano a los 500 millones de pesos. O tal vez se haya tratado de una jugada digitada para, en caso de terminar con las cuentas en condiciones, poder anunciar a fin de año un logro en la primera etapa de gestión.
Quizá ese sea el objetivo, ya que se aclaró que la única manera de que la provincia arranque y funcione como corresponde es con esos 5.800 millones presupuestados. Por eso tampoco hubo grandes disputas en el armado del gasto. Por ejemplo: el Poder Judicial recibirá más de 288 millones; ni un peso más ni un peso menos que lo solicitado por la Corte para una correcta administración de justicia. Se trató de un mensaje claro: aún con el riesgo de un rojo financiero, no se escatimará dinero si realmente hace falta.