Jaque define si participa o no de la compra de acciones de YPF
Un delegado suyo está en Buenos Aires participando de una reunión con representantes de las provincias productoras de petróleo. A pesar del hermetismo se supo que el enviado de Jaque es Diego Bossio, un joven economista asesor del goberndador y hoy funcionario. Aún no hay definiciones, de una operatoria que a la provincia le costaría no menos de $1.000 millones. El encuentro se está llevando a cabo en la Casa de Chubut.
En una negociación ardua, Celso Jaque aún no define si la provincia participará o no junto a otras tres provincias productoras de hidrocarburos de la operatoria de compra de acciones de YPF.
En contacto telefónico permanente con Buenos Aires desde su despacho en la Casa de Gobierno, Jaque está analizando qué postura tomará la provincia en una operatoria que desde ámbitos políticos porteños y desde la misma sede de la empresa en España ya dan por descontada y que le costaría a la provincia no menos de $1.000 millones. Pero que desde Mendoza no dan por cerrada ni mucho menos.
Esta mañana el gobernador no se despegó de su teléfono para darle instrucciones a Daniel Bossio, el negociador que fue enviado por la provincia a la reunión que se está realizando por estas horas en la Casa del Chubut en Capital Federal y en la que no estaría participando la provincia de Santa Cruz.
El nombre de Bossio había sido mantenido en secreto en las últimas horas y esta decisión fue un ejemplo de cómo Jaque encaró esta negociación. “No quisimos darlo para preservarlo y para que no sufriera ningún tipo de influencias”, explicó un vocero de Gobierno.
Si embargo, pasadas las 13 el mismo Ejecutivo reveló su presencia de Bossio en la Casa de Chubut , junto a representantes de esa provincia (esté el jefe de gabinete de Mario Das Neves, Miguel Yahuar) y mandatarios de Neuquén y posiblemente de La Pampa. En el encuentro no hay ningún gobernador.
Diego Bossio es un joven economista de 28 años de extrema confianza de Jaque, que fue jefe de gabinete de asesores del actual gobernador en el Senado de la Nación y actualmente se desempeña como subsecretario de Gestión Pública en el gobierno provincial.
La entramada negociación por las acciones
De lo que se viene hablando desde hace días, es de una delicada operación por la cuál las provincias podrían adquirir el 10% (o al menos el 8%) de las acciones de la firma petrolera para poder sentar dos directores dentro de la empresa.
El negocio no es barato: la compra exigiría como mínimo unos 1.200 millones de dólares, una cifra casi inalcanzable para las provincias en cuestión. Y mucho lejos aún para las deficitarias arcas de Mendoza.
Si las cuatro provincias que están en la conversación (Mendoza, Chubut, Santa Cruz y Neuquén) aceptaran la operatoria, deberían poner no menos de 1.000 millones cada una.
Jaque no sólo analiza la viabilidad técnica y financiera de la compra de acciones. Sino que también observa el escenario político. Primero no quiere quedar preso de la presión de su colega de Chubut, Das Neves, principal impulsor de la participación de las provincias productoras en la operatoria, y embarcar a la provincia en un negocio que ya varios sectores de la oposición le anticiparon que no será rentable.
Pero el gobernador mendocino, no quiere quedar mal con la Casa Rosada. Jaque, Das Neves y el neuquino Sapag esperan alguna señal del gobierno nacional de que podría financiar todo) o quizás una parte) de los $4.000 millones necesarios para entrar en YPF.
Sin embargo hasta esta tarde, esa señal no había llegado.
Diego Bossio es un joven economista de 28 años de extrema confianza de Jaque, que fue jefe de gabinete de asesores del actual gobernador en el Senado de la Nación y actualmente se desempeña como subsecretario de Gestión Pública en el gobierno provincial.
La entramada negociación por las acciones
De lo que se viene hablando desde hace días, es de una delicada operación por la cuál las provincias podrían adquirir el 10% (o al menos el 8%) de las acciones de la firma petrolera para poder sentar dos directores dentro de la empresa.
El negocio no es barato: la compra exigiría como mínimo unos 1.200 millones de dólares, una cifra casi inalcanzable para las provincias en cuestión. Y mucho lejos aún para las deficitarias arcas de Mendoza.
Si las cuatro provincias que están en la conversación (Mendoza, Chubut, Santa Cruz y Neuquén) aceptaran la operatoria, deberían poner no menos de 1.000 millones cada una.
Jaque no sólo analiza la viabilidad técnica y financiera de la compra de acciones. Sino que también observa el escenario político. Primero no quiere quedar preso de la presión de su colega de Chubut, Das Neves, principal impulsor de la participación de las provincias productoras en la operatoria, y embarcar a la provincia en un negocio que ya varios sectores de la oposición le anticiparon que no será rentable.
Pero el gobernador mendocino, no quiere quedar mal con la Casa Rosada. Jaque, Das Neves y el neuquino Sapag esperan alguna señal del gobierno nacional de que podría financiar todo) o quizás una parte) de los $4.000 millones necesarios para entrar en YPF.
Sin embargo hasta esta tarde, esa señal no había llegado.

