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Seguridad y Derechos Humanos analizaron el caso Gómez
Las vinculaciones con el oscuro D2 del director de Logística de Seguridad fueron esta tarde objeto de una charla entre el ministro Juan Carlos Aguinaga y el subsecretario Diego Lavado. La reunión se produjo después de que Lavado declarara que es "preocupante" que un hombre del D2 forme parte del gobierno. No obstante, el funcionario dijo después que "no cuestiona las designaciones de Aguinaga".
El ministro de Seguridad, Juan Carlos Aguinaga y el subsecretario de Derechos Humanos, Diego Lavado, dialogaron esta tarde sobre un caso que tensa la relación en el seno del gobierno: Aníbal Gómez, director de Logística de Aguinaga, trabajó en el organismo de inteligencia que tuvo la dictadura en Mendoza, el D2.
El encuentro se produjo a primera hora de la tarde y tuvo como excusa el cumpleaños del ministro Aguinaga. Según fuentes del ministerio, Lavado llamó a Aguinaga para saludarlo y enseguida este último lo invitó a un improvisado festejo en el edificio de calle de Salta, en Godoy Cruz.
Sin embargo, esto no impidió que hablaran sobre Gómez. Aunque a la hora de las explicaciones, Lavado le bajó el tono a la polémica. "No hago juicios sobre las designaciones de Juan Carlos, con quien tengo una amistad. Además, estamos en ministerios distintas y tenemos responsabilidades distintas", explicó.
Antes del encuentro con Aguinaga, Lavado, un reconocido abogado militante de los derechos humanos, había dicho que “es preocupante que gente que haya pertenecido al D2 forme parte del Gobierno. Y es más preocupante que esas personas se sientan orgullosas de eso”.
No obstante,en la charla con Lavado, Aguinaga volvió a defender a su subordinado. "Me dijo que Gómez trabajaba en la guardia y que cumplía una función lateral", dijo el subsecretario de Derechos Humanos.
Lavado está bajo presión por las designaciones de Aguinaga desde que el demócrata optó por incorporar como subsecretario de Seguridad a un policía que también tiene un pasado sospechoso: Carlos Rico. El ex comisario había participado de un grupo de elite policial en 1978, cuando muchos efectivos de la fuerza estaban involucrados en secuestros ilegales.
Cuando se conoció el caso de Rico, la tensión revivió. De hecho, hay quienes ya cuestionan la participación de Lavado en un gobierno en la que este tipo de nombramientos ha sido recurrente.
En tanto, el resto del Poder Ejecutivo evita meterse en el conflicto generado por el comisario retirado Gómez. Ante la consulta de MDZ, el ministro de Gobierno, Juan Marchena, superior de Lavado, prefirió no vertir ninguna opinión.
Lavado está bajo presión por las designaciones de Aguinaga desde que el demócrata optó por incorporar como subsecretario de Seguridad a un policía que también tiene un pasado sospechoso: Carlos Rico. El ex comisario había participado de un grupo de elite policial en 1978, cuando muchos efectivos de la fuerza estaban involucrados en secuestros ilegales.
Cuando se conoció el caso de Rico, la tensión revivió. De hecho, hay quienes ya cuestionan la participación de Lavado en un gobierno en la que este tipo de nombramientos ha sido recurrente.
En tanto, el resto del Poder Ejecutivo evita meterse en el conflicto generado por el comisario retirado Gómez. Ante la consulta de MDZ, el ministro de Gobierno, Juan Marchena, superior de Lavado, prefirió no vertir ninguna opinión.