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Julio Cobos se despidió en MDZ

Antes de dejar la gobernación, habló con los periodistas de este diario sobre su nuevo destino: la vicepresidencia. Confesó que las preocupaciones quedan atrás. Fotos y videos de la visita.

Julio Cobos ya se fue, terminó. Esto quedó a la vista en una visita que realizó hoy a MDZ. Lo revelaron sus gestos relajados, el tiempo que se tomó para responder las preguntas de los periodistas de esta redacción, el paso tranquilo con el que cruzó la calle cuando se iba.

Se había sacado de encima el lastre, la mochila. Se le notaba en la cara y sus  palabras no lo ocultaban. Y eso que, desde el lunes, asumirá nada menos que la responsabilidad de ser vicepresidente de la Nación. Pero Cobos cree que ese cargo le pesará mucho menos que el que deja. "Vamos a ver cómo trabajamos en la vicepresidencia. Pero lo cierto es que esto (ser gobernador) es muy estresante. Pasan cosas nuevas todos los días, uno nunca puede dormir tranquilo. El propio Scioli (gobernador electo de la provincia de Buenos Aires) está preocupado por todo esoy me hace todo tipo preguntas sobre cómo es ser gobernador".

No vamos a mentir. Cobos no eligió MDZ para su despedida anticipada con los medios. Fue habitual en sus años en el poder que visitara los diarios a fin de año. La diferencia será que usted puede enterarse por nosotros primero. Y a propósito del tema de los medios, el mandatario dejó algunas definiciones importantes. Comentó que hace tiempo viajó a San Luis para descansar, y descubrió allí que pocos puntanos lo conocían. "Podía salir a correr tranquilo, pero los que son de otras provincias sí me reconocieron". La razón resulta obvia: los medios de San Luis pertenecen a los jefes políticos de la provincia, quienes nunca van a permitir que sus rivales políticos figuren. Y el que no está en la prensa, no existe.

Cobos festejó, entonces, la pluralidad informativa de Mendoza (y el fenómeno impactante de los medios online, sobre lo que habló bastante), aunque en buena parte de su gestión se haya quejado del tratamiento periodístico que recibió.

El gobernador sufrió a los medios y la cosa no parece mejorar, ya que en Buenos Aires hay un clima hostil hacia su figura: lo ningunean, dicen que nadie lo conoce, aseguran que Cristina no le dejará tener ningún tipo de protagonismo. Pero Cobos dice que no se preocupa por eso: "Ya he aprendido de esto, es mejor que vaya de punto, ya me van a conocer", aduce sin alterarse.

Lo que se viene para Cobos es una movida importante, a todo nivel. Confesó hoy que vivirá un tiempo en un hotel, hasta que encuentre un departamento adecuado para alquilar junto a su esposa Cristina. El traslado dejará en Mendoza a sus hijos y sus animales (un gato viejo y uno joven que se llama "Juan Fernando", y otro perro entrado en años), pero también las corridas por el parque General San Martín, entre otras cosas. Eso sí, el nuevo domicilio lo pondrá más cerca de sus viejos familiares, que están repartidos en localidades de Buenos Aires como Junín y Chacabuco.

En fin, nada parece tan dramático para Cobos, quien hace poco tuvo que digerir una  triste derrota política en manos del PJ. Ni lo personal ni lo político, lo desvelan. Cuando le preguntamos su opinión respecto del gabinete de Celso Jaque, apenas sonrió y dijo "ya está, no voy a hablar, le deseo éxito".  A otra cosa. Es que Cobos ya no quiere angustias, tiene el aspecto de alguien que se va de vacaciones, que tendrá la oportunidad de ver teatro y artes de primer nivel en las calles porteñas, como le recomendó una periodista de este diario.

La única opinión de Cobos sobre los cambios que se vienen en Mendoza con el gobierno de Jaque fue tan liviana que casi no se la puede tomar en serio: "Ahora la custodia del gobernador no va a tener que acostumbrarse a trotar". ¿O sí?