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Matías Morla declara hoy en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona 
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Matías Morla declaró en el juicio por Maradona: "Tenía la administración de sus negocios"

Hoy el tribunal escuchó los testimonios de Matías Morla, su último abogado, y de Jonathan Espósito, sobrino de Diego.

El Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro retomó este jueves las declaraciones testimoniales con el testimonio de Matías Morla, último abogado del "10" y quien también libra una batalla legal paralela por los derechos de la imagen del exfutbolista.

Además, también se produjo la declaración de Jonathan Espósito, sobrino de Maradona.

Conscientes de la magnitud y la extensión del debate, las autoridades judiciales ya adelantaron que el proceso se extenderá durante el receso invernal, confirmando que habrá actividad especial los lunes 20 y 27 de julio.

Matías Morla detalló su vínculo con Maradona durante su declaración

El abogado Matías Morla sostuvo este jueves que "tenía la administración de los negocios" de Diego Armando Maradona entre junio de 2014 hasta su fallecimiento ocurrido el 25 de noviembre de 2020.

Además, remarcó que fue "su mejor amigo" al responder una de las preguntas del fiscal Patricio Ferrari, mientras que nombró al neurocirujano Leopoldo Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov como "los médicos tratantes" durante el año de la pandemia.

"Siempre caía y salía de la bebida. Cuando se peleaba con Rocío Oliva volvía al alcohol", expresó el letrado.

Morla remarcó que expresó su disconformidad sobre la presencia de Maradona en el estadio Juan Carmelo Zerillo de Gimnasia y Esgrima La Plata (LP), cuando fue homenajeado por su cumpleaños Nº60, el 30 de octubre de 2020.

También dijo que "conoció" al psicólogo Carlos Díaz por "Maximiliano Trimarchi", quien "tuvo problemas de adicción".

"A Luque lo conocí en marzo de 2020, ya estaba anteriormente en la vida de Diego. Maradona lo amaba, tenían una tremenda confianza", consignó el letrado.

En este sentido, recalcó que el neurocirujano conocía al astro argentino "desde hace cinco años".

Cuarto intermedio: la declaración de Morla será pasada las 15.30

Morla llegó a Tribunales

"En los últimos momentos su voz era media ronca": relató cómo fueron sus últimos días

Ante el tribunal, Espósito explicó que durante las jornadas finales su inquietud aumentaba al notar la inflamación física de Diego: “Yo sabía si él estaba despierto porque escuchaba la televisión en el cuarto. Pero los últimos días no miró la tele, estaba encerrado y no quería salir. Yo entraba a verlo y él estaba en la cama boca arriba. Cuando entraba, lo veía durmiendo”.

“Él estaba mal. No se quería levantar. En los últimos momentos su voz era media ronca”, subrayó. Asimismo, añadió: “En Tigre comía lo que quería, nadie lo controlaba. Pero los últimos días no comió. La última vez que me acuerdo que comió fue el 23 al mediodía, unos sanguchitos de miga al mediodía”.

Al responder las preguntas del fiscal Iribarren, aclaró que la falta de ingesta se debía a la propia voluntad de Diego, quien permanecía recostado en su dormitorio, y señaló que no llegó a verlo caminar por el resto de la propiedad durante ese período.

“La última vez que lo vi antes del 25 fue la noche anterior. Entré con el enfermero para que le tome el pulso y le de la medicación, lo hizo sin problema, tenía la remera mojada, se la quisimos cambiar pero no quiso, El enfermero intentó otra vez y no quiso y Diego le dijo ‘basta’”, recordó.

Espósito relató que Maradona "estaba hinchado el último tiempo"

El testigo rememoró que la vivienda ubicada en Tigre carecía de equipamiento médico y detalló que permaneció en el lugar casi de forma continua, exceptuando la jornada del 18 debido a la celebración del cumpleaños de su hijo, y que mantenía una comunicación constante con el exfutbolista.

Ante las consultas formuladas por el fiscal Iribarren, manifestó: "Si pasaba algo en la casa de Tigre, se lo llamaba a Luque. Yo tenía diálogo con él, pero lo normal. Yo le transmitía cuestiones referentes a la salud de Maradona".

“En el último momento yo no lo veía bien, le decía a los enfermeros para que le digan a Luque. Estaba como más hinchado en el último tiempo. Esto fue la última semana. Del 20 al 25 estuve todos los días”, declaró.

Con posterioridad, en la sala se exhibió un audio del 16 de noviembre de 2020 intercambiado entre Espósito y Luque. En dicho audio, el familiar de Diego le solicitaba al neurocirujano que se presentara en el domicilio de Tigre para aclararle a su tío las razones reales de ese confinamiento médico. El joven explicaba que el exseleccionador pensaba que su estadía allí obedecía únicamente a las suturas de la cirugía craneal, cuando la causa verdadera era un proceso de recuperación por consumo de estupefacientes y alcohol. Frente a esto, Luque contestó que asumía que el psicólogo Carlos Díaz ya le había informado los motivos del tratamiento, a lo que el testigo replicó de forma negativa.

“Yo lo llamé el 16 de noviembre porque lo veía hinchado. También porque Diego no sabía por qué estaba ahí en la casa”, concluyó.

Brindó su testimonio Jonathan Espósito, sobrino de Maradona

“Soy el sobrino de Maradona”, se presentó el testigo ante los jueces a preguntas del fiscal Cosme Iribarren. Y contó: “Desde octubre de 2020 mi actividad era estar con él. Empecé en la casa de Brandsen. Ahí el día era levantarse, desayunar. El día a día. La decisión de estar ahí la tomé con Maxi Pomargo, el secretario, y Diego. Fue unos 15 días antes del cumpleaños”.

Sobre aquella etapa, detalló: “Recuerdo que se levantaba, desayunaba, entrenaba. Normal. El día de su cumpleaños no se quería levantar, no sé si estaba bajón. Después se levantó, fuimos en una camioneta al partido. Se ven las imágenes que no estaba bien. Yo fui con él. Él estaba bajón, no quería ir. No sé porque lo llevaron. No sé si fue la gente de Gimnasia, Maxi. Después de ese día estaba bajón, bajón. Quería tomar alcohol y eso”.

Ante los interrogatorios del fiscal, Espósito confirmó que Luque y Cosachov ejercían como los profesionales médicos a cargo de Maradona. “Lo sé porque los vi, venían a la casa. También Díaz, un terapeuta. Pero a él no lo vi en Brandsen, lo vi en Tigre”.

Cosachov solicitó ampliar su declaración: “La enfermera el otro día mintió y no lo puedo dejar pasar”

La psiquiatra procesada requirió presentarse nuevamente a indagatoria este jueves. La decisión se tomó luego de que, en la jornada anterior, la licenciada Cinthya Córdoba complicara su situación judicial al asegurar que Diego había sufrido una crisis psiquiátrica, ante lo cual se comunicó con Cosachov y esta le contestó “¿Para eso me llamás?”.

“Pedí hablar porque la audiencia pasada la enfermera Cinthya Córdoba mintió y no lo quiero dejar pasar. Ella habló de un supuesto llamado telefónico que me hizo el día 14. Acá tengo el registro de mi celular con todas las llamadas telefónicas, ese mismo día, de hecho, hay un llamado con una amiga que hasta figura el tiempo que hablé. A las 7 de la mañana tengo dos llamados perdidos de la licenciada. Yo después de eso le escribí y le dije “no puedo hablar, ¿me podés escribir?”. No es que le dije que no”, aclaró.

Posteriormente, la imputada añadió: “No solo dijo que hablamos, sino que también dijo que yo le respondí de mala manera y le dije ‘¿para eso me llamas?’. Se quiere instalar que yo me sentía invadida o molestada porque los enfermeros se comunicaran conmigo. No hay ni un solo chat que diga eso”.

“Quiero mostrar pruebas de que yo estaba disponible y que, a pesar de los problemas de comunicación, siempre me las ingenié”, afirmó la médica antes de exhibir registros audiovisuales en la sala.

Dentro de las conversaciones de chat que procedió a leer, se destacaron múltiples mensajes en los que Cosachov les indicaba explícitamente a los enfermeros que podían contactarla a cualquier hora, además de reiteradas consultas sobre el estado de la situación en la vivienda de Tigre.

Comienza una nueva jornada judicial por la muerte de Diego Armando Maradona

A la espera del arranque de las actividades, Gianinna Maradona llegó a la sala con dos bolsas de pochoclos.

La ironía de un juez al limitar las preguntas al defensor de Mariano Perroni

El pase de testimonios en el Tribunal de San Isidro dejó un episodio particular cuando la defensa de Mariano Perroni intentó interrogar a la enfermera Cinthia Córdoba, expareja del acusado.

Con el fin de resguardar a la testigo de preguntas que pudieran comprometer al padre de sus hijas, el presidente del tribunal decidió bloquear el avance del cuestionario. “No queremos romper más el vínculo familiar”, ironizó el juez Alberto Gaig al rechazar las intervenciones del abogado, generando sonrisas entre el público.

El comentario aludió de forma indirecta a la situación del imputado, quien previamente había argumentado ante las autoridades que el proceso penal por el fallecimiento del astro del fútbol destruyó su matrimonio y generó un enorme daño en su entorno íntimo.

La enfermera Cinthia Córdoba denunció "pases a escondidas", desatención médica y amenazas de despido

Cinthia Córdoba, una de las enfermeras de la internación domiciliaria en Tigre. Antes de comenzar a declarar ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro, la testigo aclaró su relación con uno de los acusados frente al banquillo: “Tengo vínculo con Mariano Perroni, es el papá de mis hijas. No estoy casada”.

Tras presentarse como licenciada en enfermería, Córdoba detalló cómo fue contratada por la empresa Medidom a través de Perroni para asistir a un paciente que se recuperaba de un hematoma subdural y de un cuadro de abstinencia al alcohol. Sin embargo, denunció trabas desde el primer día: “Yo pedí la historia clínica del paciente, pero no me lo pasaron. El primer día que fui fue el 11 de noviembre, tomé la guardia, entré al domicilio, el enfemero Almirón me hace el pase de guardia, me lo presenta. Estaba Diego en un sillón, estaba Gianinna también, me presenté y les dije que iba a estar toda la noche. Todo se reportaba en hojas de enfermería, qué medicación había que darle al paciente que estaba manuscrita y sin firma en la heladera y eso”.

A lo largo de su relato, la testigo sumó graves revelaciones sobre las irregularidades de la internación. Aseguró que el "Diez" no tenía ninguna dieta específica, que los pases entre médicos se hacían a escondidas y que los enfermeros operaban sin indicaciones precisas. Como ejemplo, relató una desatención ante un síntoma físico de alerta: “Un día lo vi edematizado a Maradona, pero nadie me contestó. Yo lo único que pude hacer fue subirle la pierna a un almohadón, tenía que esperar a la indicación de los médicos, pero no tuve respuesta”, puntualizó.

Uno de los momentos más tensos de su declaración ocurrió cuando reconstruyó una crisis psiquiátrica ocurrida a mediados de mes y la fría respuesta de la psiquiatra imputada, Agustina Cosachov. “El 14 de noviembre a la mañana yo me dedico al paciente. De un segundo a otro se exaltó de la nada, desconocía a todos, decía que estaba en una persecución. Yo le explique que era la enfermera y él me pidió que me cambiara y que me vaya que era una persecución”, declaró Córdoba.

Frente a la emergencia, la enfermera buscó auxilio de inmediato: “En ese momento yo la llamo a Cosachov para contarle la situación. Al principio me dijo: ‘¿Para eso me llamás?”. Le digo toda la situación que fue pasando, que no lo iba a dejar solo. Fui a golpear las puertas donde estaban Jony, Monona y nunca me atendieron. Yo se lo trasmito al coordinador, Mariano, que ya me había comunicado con la psiquiatra". Tras este episodio, según el testimonio de la testigo, las vías de comunicación se cerraron bajo amenaza: “Cuando viene el relevo, se despierta Monona y me quedo en el patio. Luego me voy y quedan ellos. A raíz de ello nos escriben a todos que no nos contactemos más con los médicos tratantes, que si nosotros nos comunicábamos con algún médico ibamos a quedar desvinculados”.

Finalmente, la enfermera se refirió al deterioro de Maradona en las horas previas a su fallecimiento, describiendo el panorama de su última jornada de trabajo. “El 23 de noviembre fue mi última guardia. Él no quiso ingerir nada comestible. Dijo que no tenía hambre. Le hice un té. Controlaba a ver si tomaba ese té, tomaba algo. Él estaba negado, estuvo todo el día en la habitación. Tuvo la visita de Dieguito y de Verónica Ojeda. Le dije que saliera, pero no quiso. Estaba tirado en la cama”, relató. Córdoba aseguró que alertó a los médicos sobre este ayuno, pero no recibió respuestas. Su desvinculación definitiva llegó poco después: “De su muerte me enteré por Mariano Perroni. Yo lo acompañé a Mariano hasta el domicilio a pedido de Forlini, que no se podía contactar con nadie de la casa”, concluyó.

El neurólogo Jorge Macía detalló cómo fue la revisión al "Diez" y apuntó a la coordinación médica

En una nueva audiencia del juicio por la muerte de Diego Maradona, brindó su testimonio el neurólogo Jorge Macía, quien fue convocado para realizar una interconsulta durante la internación domiciliaria en Tigre. Ante las preguntas del fiscal Cosme Iribarren, el profesional relató que asistió a la vivienda junto al imputado Pedro Di Spagna para realizar una evaluación neurológica y clínica del paciente, respectivamente. Macía precisó que coordinó la visita con la acusada Nancy Forlini y que siempre les dieron a entender que Agustina Cosachov y Leopoldo Luque eran los médicos formalmente a cargo del exfutbolista.

“A Di Spagna lo convoqué yo cuando me dijeron que necesitaban una evaluación clínica también. Yo fui el primero en tener la comunicación con la doctora Forlini. Nosotros ibamos a revisar a Maradona el 12 de noviembre al mediodía, pero por algún motivo ajeno a nosotros no pudimos hacerlo. Terminamos yendo a la tarde. No sé qué pasó antes”, relató sobre el inicio de aquella jornada.

Respecto al ingreso y el estado del lugar, el testigo reconstruyó la revisión: “La visita fue ese día a la tarde. Llegamos a un country, primero no podíamos entrar porque teóricamente había que estar en una lista que pudiera ingresar. Finalmente pudimos ingresar, llegamos a la casa, nos recibe el sobrino de Maradona, había poca gente que no sé quiénes eran, entramos a un living chiquito y después al dormitorio donde estaba él. No había ninguna ambulancia”.

A su vez, llamó la atención sobre la falta de antecedentes médicos al momento de la consulta: “Antes de ir a la casa no teníamos ningún informe médico, nada. Íbamos a hacer una evaluación y un informe de cómo estaba. Eso fue lo que hicimos. Maradona estaba sentado, nos recibió amablemente. En el examen neurológico no objeté nada, estaba lúcido. Se hizo bien el informe. Él no se fastidió por nada”, declaró.

Posteriormente, el especialista se refirió a las comunicaciones que mantuvo una vez finalizado el examen. “En el camino de vuelta, se comunicó conmigo Cosachov y Forlini para preguntarme. Les hice una descripción verbal de la revisión y después le hicimos un escrito. El informe era para Forlini que nos había aclarado que el nexo entre la familia, nosotros y los médicos tratantes era ella”, continuó su declaración.

En cuanto al destino de la documentación, detalló las idas y vueltas administrativas: “El informe no recuerdo habérselo mandado a la doctora Cosachov. Se lo envié a Forlini. Si no fue ese día fue al siguiente, pero tuvimos un desencuentro porque primero le mandamos una foto del informe escrito y no se entendió, después un mail que tampoco servía para la obra social, y después sí lo mandaron en una hoja que sirvió. Pero siempre fue el mismo informe”, siguió.

Por último, Macía reveló que las visitas médicas fueron interrumpidas abruptamente tras ese episodio. “A mi no me volvieron a convocar y a Di Spagna sé que intentó ir una vez más y no lo dejaron. Me contó que él fue, no lo recibieron y al día siguiente tampoco”, concluyó.

Alerta en el juicio de Maradona: Los jueces temen que el debate se extienda indefinidamente

La audiencia del martes comenzó con una advertencia del fiscal Patricio Ferrari al tribunal: de los cuatro testigos convocados para la jornada, dos avisaron que no asistirían por encontrarse fuera del país. Los únicos disponibles para declarar fueron Jorge Macía y Cinthia Córdoba.

Esta baja en la lista de testigos encendió las alarmas entre los magistrados debido a los plazos del debate. “Con esta dinámica no vamos a terminar nunca. No llegamos. ¿Cuántos testigos faltan?”, preguntó el magistrado Alberto Gaig. Y advirtió: “Sino vamos a tener que agregar un día más de juicio”. En la misma sintonía, el juez Alberto Ortolani expresó su frustración ante los imprevistos: “Es la primera vez que me pasa”.

Lejos de aportar tranquilidad, el abogado Fernando Burlando anticipó un panorama aún más complejo para las próximas semanas: “Y de cara al futuro va a ser más complicado porque cada testigo va a estar más tiempo”.

Ante la incertidumbre, el juez Gaig le pidió precisiones al fiscal Ferrari sobre el cronograma restante. “De la Fiscalía, después de hoy, no faltan más de 10 para terminar el bloque del homicidio y después falta la Junta Médica”, detalló el representante del Ministerio Público Fiscal.

Cabe destacar que la Junta Médica representa el núcleo central del caso, ya que contiene el informe de 70 páginas elaborado por peritos que determina las causas del fallecimiento de Diego Maradona.

Aldo Arnez Zenteno reveló cómo fueron sus días trabajando con Maradona

El profesional de la salud detalló ante el tribunal que su convocatoria para trabajar en la internación domiciliaria de Diego Maradona, ubicada en la localidad de Tigre, fue realizada de manera directa por el imputado Mariano Perroni. Asimismo, Arnez Zenteno reveló un vínculo familiar y de cercanía al explicar que es tío de Cinthia Córdoba, otra de las enfermeras que desempeñó tareas en la vivienda del exfutbolista durante algunas jornadas y quien fuera además expareja del mencionado Perroni.

Con respecto a las dinámicas y limitaciones que experimentó en la residencia, el testigo precisó que asistió al lugar en cuatro oportunidades y describió las directivas de manejo del espacio que recibió al manifestar de forma textual: “Le hice controles de signos vitales. Nos habían dicho que nos quedemos en el living o afuera, nos dijo su sobrino y la custodia. Me habían dicho que tratara de no molestarlo, de dejarlo tranquilo. No tuve ningún problema. Entré a verlo a la habitación, pero poco y no más de la puerta, le tomaba signos vitales en la cocina”.

En referencia a las instrucciones médicas recibidas previos a sus guardias y a la relación directa que mantuvo con el paciente, el enfermero profundizó en su exposición asegurando que: “Yo no tuve acceso a la historia clínica del paciente, me dijeron que iba a ser Diego Maradona y que lo observe y tome los controles. Me lo avisaron por el Grupo Tigre de Whatsapp. Yo nunca tuve inconvenientes para desarrollar mi tarea, él fue cordial conmigo, me hablaba bien”.

El declarante también especificó los canales formales e informales que utilizaba para volcar la información diaria, señalando que realizaba sus reportes tanto en el grupo de chat denominado Tigre como en las planillas físicas de control y, de igual manera, dejó asentado ante las partes que: “Si había alguna urgencia se informaba en Whatsapp”.

Al ser consultado sobre el equipamiento y las condiciones de la habitación donde descansaba Maradona, el testigo expuso sus reparos sobre la infraestructura médica de la internación domiciliaria al responder de manera contundente: “Para mí tenía que haber indicaciones médicas firmadas por un profesional, una ambulancia en la puerta para la atención de urgencia. Igual, a Maradona yo lo vi bien”. A pesar de haber afirmado que en términos generales notó una buena condición en el paciente, el enfermero admitió finalmente ante las preguntas que en una de las jornadas sí pudo observar que Maradona se encontraba un poco hinchado.

El llamativo pedido del abogado de Luque: “Que quede constancia que le tiró un beso”.

En medio de la jornada judicial se produjo un hecho llamativo cuando Julio Rivas, defensor de Leopoldo Luque, realizó una solicitud formal bajo la premisa de “Que quede constancia que le tiró un beso”.

Inmediatamente después de que concluyera la declaración testimonial de la enfermera Mansilla, el abogado Jrequirió de manera oficial que se asentara en las actas del tribunal el gesto que tuvo la testigo al abandonar el recinto, momento en el cual saludó a las hijas de Diego Maradona.

Con el propósito explícito de sembrar sospechas sobre la imparcialidad del testimonio brindado, el letrado argumentó ante los presentes: “Quiero que quede constancia en actas de que le tiró un beso a las Maradona antes de retirarse de la sala”.

La enfermera detalló que "faltaba logística" en la internación domiciliaria

Durante su declaración, Mansilla trajo a la memoria el momento exacto en el que le notificaron que prescindirían de sus servicios profesionales, aprovechando la oportunidad para aclarar que ella misma ya no deseaba regresar a ese domicilio.

Además, la testigo detalló los motivos por los cuales no se sintió a gusto durante el período en que Diego Maradona estuvo bajo internación domiciliaria, señalando de manera contundente que “faltaba logística”.

Respecto a su salida del equipo médico, la mujer declaró de forma textual: “Me desvincularon porque supuestamente iban a hacer reducción de enfermeros porque Diego no quería tanta gente en la casa. Yo no tuve objeción. No me sentí cómoda con el lugar por ser Maradona. Faltaban cosas para poder trabajar ante una urgencia, un número de teléfono para saber a quién llamar; obviamente, yo llamaría al 911, pero no estaba clara la logística”.

"No había caja de emergencia para un paro cardíaco”

A pesar de que Mansilla aclaró que pudo desarrollar sus tareas correctamente y sin mayores inconvenientes para asistir a Maradona durante su jornada, no dudó en recalcar las severas deficiencias de equipamiento que presentaba el lugar. La profesional describió las condiciones de la vivienda señalando que: “No había ni equipo de control de signos vitales, que yo llevé el mío, y no había nada. Era una casa común y corriente. No había ni DEA (desfribilador) ni caja de emergencia por un paro cardíaco o lo que sea”. Sumado a esto, abordó otra de las grandes controversias del juicio al manifestar que: “No había ambulancia ni me dijeron que había alguna por las cercanías, de hecho el camino para llegar al barrio era bastante inhóspito”

Inició una nueva audiencia con el testimonio de la enfermera Mansilla

La jornada judicial dio inicio formalmente con la declaración testimonial de la enfermera Tamara Mansilla. En los primeros tramos de su comparecencia, la testigo especificó que su contacto profesional con Maradona se limitó a una única jornada, tras la cual no requirieron nuevamente su presencia, una decisión con la que ella coincidía plenamente ya que no tenía intenciones de retornar.

Al rememorar el comienzo de su labor, la enfermera inició su exposición explicando que: “Yo fui una sola vez a la casa de Maradona, en Tigre. Me convocaron para la noche. De 23 a 7. Me dijeron que era un cuidado domiciliario de control de signos vitales, de toma de medicación. Eso me lo dijo Mariano Perroni (coordinador de enfermeros imputado). En mi guardia justo no tenía que tomar ninguna medicación, pero estaba todo pegado en la heladera”.

Finalmente, al ser consultada sobre las personas que identificaba como responsables directas del cuidado del paciente, Mansilla respondió de manera clara: “Sabía que, además de Mariano Perroni, estaban a cargo Agustina Cosachov y Luque. Pero yo no conozco a nadie más. Me habían agregado a un grupo para pasar las novedades, supuestamente ahí estaba la médica, la empresa de internación domiciliaria y los demás enfermeros para hacerlos un traspaso además de la planilla”.

Sergio Zoppi, otro personal de la guardia del barrio: "Nunca hubo una ambulancia en lo de Diego"

El hombre, al igual que su compañero, recordó el día que llegó Maradona al barrio de San Andrés, en Tigre. Y dijo que había una lista de personas autorizadas para entrar y que ellos anotaban todo en un libro de actas.

“Nunca hubo una ambulancia en lo de Diego y cerca de la guardia tampoco”, aclaró sobre la internación domiciliaria de Diego.

“El 25 de noviembre de 2020 entré entre 6:30 y 7 de la mañana. Yo al mediodía estaba haciendo un recorrido, pasé por el lote 45, me acerqué al lugar y vi que había mucha gente. Después volví a la guardia”, estableció sobre ese día.

Y declaró: “Cuando llegué a la guardia, llaman del lote 45 pidiendo un médico y ahí llamamos a Collin Campbell, el vecino. Yo me fui para allá, también caminando, porque me habían dicho que alguien se había descompensado. No había ambulancia antes en la puerta de la casa de Maradona y recién vi pasar una cuando yo estaba yendo para allá caminando, cerca de las 12 y pico”.

El trabajador de seguridad repasó cómo fue el día de la muerte de Maradona dentro del barrio privado

“El último día me dijeron que había un problema con Maradona, nos llamaron a la guardia y nos dijeron qué médicos había cerca de su casa porque necesitaban a uno. Yo les dije que estaba Collin Campbell”. Ese vecino fue el primero en intentar reanimar a Diego el 25 de noviembre de 2020.

“Después llamaron otra vez para decirme que iba a venir una ambulancia porque era de gravedad. Yo mandé a correr todas las vallas para que entre rápido. Intenté manejar todo lo más rápido posible, no hice ninguna anotación en el libro de guardia, nada porque era una situación de urgencia”, aclaró sobre su trabajo en ese momento.

A pregunta de los fiscales, especificó: “El llamado que recibí fue antes de las 12, porque más tarde empezaron a llegar muchas ambulancias y policía. Entró la primera y después empezaron a venir un montón, yo no entendí por qué habían tantas”.

El testigo también aclaró que en la casa donde estaba Diego había lugar para que haya una ambulancia estacionada, aunque afirmó que no vio ninguna hasta el día de la muerte.

Declara Juan Carlos Soto, personal de seguridad del barrio donde fue internado Maradona

Terminó la ampliación del testimonio de Luque

Comenzó la declaración de Leopoldo Luque: declaró que era su médico de confianza, pero se desmarcó de la

internación domiciliaria

Al comienzo de una nueva audiencia, el imputado Leopoldo Luque explicó cómo era su relación médica con Maradona: “Yo era el médico de confianza de Diego. Lo acompañaba, lo ayudaba en todo lo médico que estaba a mi alcance y lo que aceptara. Por eso su familia me tiene como el médico de confianza. Nunca jamás tomé el rol de médico clínico de él, siempre lo derivé”.

Y subrayó: “Mi rol es muy claro en la internación domiciliaria: el de neurocirujano, es el único rol que yo asumí y ejercí. Hay evidencias que muestran claramente cómo funcionaba; había un control clínico, uno de salud mental y evaluación neuroquirúrgica que yo le hacía de manera independiente. Y cada vez que le hacía algo, lo informaba en el grupo.

“Yo no tenía incumbencia ni autoridad sobre el resto de los especialistas”, indicó.

Quiénes fueron citados para esta nueva jornada

Además, los fiscales adjuntos de San Isidro, Cosme Iribarren y Patricio Ferrari, citaron a otros testigos: se trata de Juan Carlos Soto y Sergio Zoppi, dos vigilantes que se encontraban en la garita de la entrada del country San Andrés, en el partido bonaerense de Tigre, donde el célebre futbolista cumplía la internación domiciliaria.

El tercero será Maximiliano Trimarchi, un exasistente y allegado al abogado Matías Morla, quien concurrió el 25 de noviembre de 2020 (día del fallecimiento) al barrio privado de Benavídez.

Los otros seis sindicados por el supuesto homicidio simple con dolo eventual de Maradona son la psiquiatra Agustina Cosachov; el médico clínico Pedro Di Spagna; el enfermero Ricardo Almirón; el coordinador del equipo de enfermería, Mariano Perroni; y la jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Edith Forlini.

En tanto, la enfermera Dahiana Gisela Madrid afrontará un juicio por jurados populares, proceso que continúa demorado por un planteo de recusación contra la jueza María Coelho.