El neurólogo Jorge Macía detalló cómo fue la revisión al "Diez" y apuntó a la coordinación médica
En una nueva audiencia del juicio por la muerte de Diego Maradona, brindó su testimonio el neurólogo Jorge Macía, quien fue convocado para realizar una interconsulta durante la internación domiciliaria en Tigre. Ante las preguntas del fiscal Cosme Iribarren, el profesional relató que asistió a la vivienda junto al imputado Pedro Di Spagna para realizar una evaluación neurológica y clínica del paciente, respectivamente. Macía precisó que coordinó la visita con la acusada Nancy Forlini y que siempre les dieron a entender que Agustina Cosachov y Leopoldo Luque eran los médicos formalmente a cargo del exfutbolista.
“A Di Spagna lo convoqué yo cuando me dijeron que necesitaban una evaluación clínica también. Yo fui el primero en tener la comunicación con la doctora Forlini. Nosotros ibamos a revisar a Maradona el 12 de noviembre al mediodía, pero por algún motivo ajeno a nosotros no pudimos hacerlo. Terminamos yendo a la tarde. No sé qué pasó antes”, relató sobre el inicio de aquella jornada.
Respecto al ingreso y el estado del lugar, el testigo reconstruyó la revisión: “La visita fue ese día a la tarde. Llegamos a un country, primero no podíamos entrar porque teóricamente había que estar en una lista que pudiera ingresar. Finalmente pudimos ingresar, llegamos a la casa, nos recibe el sobrino de Maradona, había poca gente que no sé quiénes eran, entramos a un living chiquito y después al dormitorio donde estaba él. No había ninguna ambulancia”.
A su vez, llamó la atención sobre la falta de antecedentes médicos al momento de la consulta: “Antes de ir a la casa no teníamos ningún informe médico, nada. Íbamos a hacer una evaluación y un informe de cómo estaba. Eso fue lo que hicimos. Maradona estaba sentado, nos recibió amablemente. En el examen neurológico no objeté nada, estaba lúcido. Se hizo bien el informe. Él no se fastidió por nada”, declaró.
Posteriormente, el especialista se refirió a las comunicaciones que mantuvo una vez finalizado el examen. “En el camino de vuelta, se comunicó conmigo Cosachov y Forlini para preguntarme. Les hice una descripción verbal de la revisión y después le hicimos un escrito. El informe era para Forlini que nos había aclarado que el nexo entre la familia, nosotros y los médicos tratantes era ella”, continuó su declaración.
En cuanto al destino de la documentación, detalló las idas y vueltas administrativas: “El informe no recuerdo habérselo mandado a la doctora Cosachov. Se lo envié a Forlini. Si no fue ese día fue al siguiente, pero tuvimos un desencuentro porque primero le mandamos una foto del informe escrito y no se entendió, después un mail que tampoco servía para la obra social, y después sí lo mandaron en una hoja que sirvió. Pero siempre fue el mismo informe”, siguió.
Por último, Macía reveló que las visitas médicas fueron interrumpidas abruptamente tras ese episodio. “A mi no me volvieron a convocar y a Di Spagna sé que intentó ir una vez más y no lo dejaron. Me contó que él fue, no lo recibieron y al día siguiente tampoco”, concluyó.