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Leopoldo Luque en los Tribunales de San Isidro.
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Juicio por la muerte de Diego Maradona: el llamativo pedido del abogado de Leopoldo Luque

Hoy el tribunal escuchará el testimonio de los enfermeros Daiana Loreley Cáceres, Aldo Arnez Zenteno y Tamara Debora Mansilla. Además, Julio Rivas, abogado de Luque, hizo un llamativo pedido.

Este jueves, el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona contará con los testimonios de Daiana Loreley Caceres, Aldo Arnez Zenteno y Tamara Debora Mansilla, trabajadores que estuvieron durante la internación domiciliaria, pero que luego fueron desplazados porque Diego tenía más afinidad con Ricardo Almirón y Gisela Dahiana Madrid, hoy imputados.

Aldo Arnez Zenteno reveló cómo fueron sus días trabajando con Maradona

El profesional de la salud detalló ante el tribunal que su convocatoria para trabajar en la internación domiciliaria de Diego Maradona, ubicada en la localidad de Tigre, fue realizada de manera directa por el imputado Mariano Perroni. Asimismo, Arnez Zenteno reveló un vínculo familiar y de cercanía al explicar que es tío de Cinthia Córdoba, otra de las enfermeras que desempeñó tareas en la vivienda del exfutbolista durante algunas jornadas y quien fuera además expareja del mencionado Perroni.

Con respecto a las dinámicas y limitaciones que experimentó en la residencia, el testigo precisó que asistió al lugar en cuatro oportunidades y describió las directivas de manejo del espacio que recibió al manifestar de forma textual: “Le hice controles de signos vitales. Nos habían dicho que nos quedemos en el living o afuera, nos dijo su sobrino y la custodia. Me habían dicho que tratara de no molestarlo, de dejarlo tranquilo. No tuve ningún problema. Entré a verlo a la habitación, pero poco y no más de la puerta, le tomaba signos vitales en la cocina”.

En referencia a las instrucciones médicas recibidas previos a sus guardias y a la relación directa que mantuvo con el paciente, el enfermero profundizó en su exposición asegurando que: “Yo no tuve acceso a la historia clínica del paciente, me dijeron que iba a ser Diego Maradona y que lo observe y tome los controles. Me lo avisaron por el Grupo Tigre de Whatsapp. Yo nunca tuve inconvenientes para desarrollar mi tarea, él fue cordial conmigo, me hablaba bien”.

El declarante también especificó los canales formales e informales que utilizaba para volcar la información diaria, señalando que realizaba sus reportes tanto en el grupo de chat denominado Tigre como en las planillas físicas de control y, de igual manera, dejó asentado ante las partes que: “Si había alguna urgencia se informaba en Whatsapp”.

Al ser consultado sobre el equipamiento y las condiciones de la habitación donde descansaba Maradona, el testigo expuso sus reparos sobre la infraestructura médica de la internación domiciliaria al responder de manera contundente: “Para mí tenía que haber indicaciones médicas firmadas por un profesional, una ambulancia en la puerta para la atención de urgencia. Igual, a Maradona yo lo vi bien”. A pesar de haber afirmado que en términos generales notó una buena condición en el paciente, el enfermero admitió finalmente ante las preguntas que en una de las jornadas sí pudo observar que Maradona se encontraba un poco hinchado.

El llamativo pedido del abogado de Luque: “Que quede constancia que le tiró un beso”.

En medio de la jornada judicial se produjo un hecho llamativo cuando Julio Rivas, defensor de Leopoldo Luque, realizó una solicitud formal bajo la premisa de “Que quede constancia que le tiró un beso”.

Inmediatamente después de que concluyera la declaración testimonial de la enfermera Mansilla, el abogado Jrequirió de manera oficial que se asentara en las actas del tribunal el gesto que tuvo la testigo al abandonar el recinto, momento en el cual saludó a las hijas de Diego Maradona.

Con el propósito explícito de sembrar sospechas sobre la imparcialidad del testimonio brindado, el letrado argumentó ante los presentes: “Quiero que quede constancia en actas de que le tiró un beso a las Maradona antes de retirarse de la sala”.

La enfermera detalló que "faltaba logística" en la internación domiciliaria

Durante su declaración, Mansilla trajo a la memoria el momento exacto en el que le notificaron que prescindirían de sus servicios profesionales, aprovechando la oportunidad para aclarar que ella misma ya no deseaba regresar a ese domicilio.

Además, la testigo detalló los motivos por los cuales no se sintió a gusto durante el período en que Diego Maradona estuvo bajo internación domiciliaria, señalando de manera contundente que “faltaba logística”.

Respecto a su salida del equipo médico, la mujer declaró de forma textual: “Me desvincularon porque supuestamente iban a hacer reducción de enfermeros porque Diego no quería tanta gente en la casa. Yo no tuve objeción. No me sentí cómoda con el lugar por ser Maradona. Faltaban cosas para poder trabajar ante una urgencia, un número de teléfono para saber a quién llamar; obviamente, yo llamaría al 911, pero no estaba clara la logística”.

"No había caja de emergencia para un paro cardíaco”

A pesar de que Mansilla aclaró que pudo desarrollar sus tareas correctamente y sin mayores inconvenientes para asistir a Maradona durante su jornada, no dudó en recalcar las severas deficiencias de equipamiento que presentaba el lugar. La profesional describió las condiciones de la vivienda señalando que: “No había ni equipo de control de signos vitales, que yo llevé el mío, y no había nada. Era una casa común y corriente. No había ni DEA (desfribilador) ni caja de emergencia por un paro cardíaco o lo que sea”. Sumado a esto, abordó otra de las grandes controversias del juicio al manifestar que: “No había ambulancia ni me dijeron que había alguna por las cercanías, de hecho el camino para llegar al barrio era bastante inhóspito”

Inició una nueva audiencia con el testimonio de la enfermera Mansilla

La jornada judicial dio inicio formalmente con la declaración testimonial de la enfermera Tamara Mansilla. En los primeros tramos de su comparecencia, la testigo especificó que su contacto profesional con Maradona se limitó a una única jornada, tras la cual no requirieron nuevamente su presencia, una decisión con la que ella coincidía plenamente ya que no tenía intenciones de retornar.

Al rememorar el comienzo de su labor, la enfermera inició su exposición explicando que: “Yo fui una sola vez a la casa de Maradona, en Tigre. Me convocaron para la noche. De 23 a 7. Me dijeron que era un cuidado domiciliario de control de signos vitales, de toma de medicación. Eso me lo dijo Mariano Perroni (coordinador de enfermeros imputado). En mi guardia justo no tenía que tomar ninguna medicación, pero estaba todo pegado en la heladera”.

Finalmente, al ser consultada sobre las personas que identificaba como responsables directas del cuidado del paciente, Mansilla respondió de manera clara: “Sabía que, además de Mariano Perroni, estaban a cargo Agustina Cosachov y Luque. Pero yo no conozco a nadie más. Me habían agregado a un grupo para pasar las novedades, supuestamente ahí estaba la médica, la empresa de internación domiciliaria y los demás enfermeros para hacerlos un traspaso además de la planilla”.

Sergio Zoppi, otro personal de la guardia del barrio: "Nunca hubo una ambulancia en lo de Diego"

El hombre, al igual que su compañero, recordó el día que llegó Maradona al barrio de San Andrés, en Tigre. Y dijo que había una lista de personas autorizadas para entrar y que ellos anotaban todo en un libro de actas.

“Nunca hubo una ambulancia en lo de Diego y cerca de la guardia tampoco”, aclaró sobre la internación domiciliaria de Diego.

“El 25 de noviembre de 2020 entré entre 6:30 y 7 de la mañana. Yo al mediodía estaba haciendo un recorrido, pasé por el lote 45, me acerqué al lugar y vi que había mucha gente. Después volví a la guardia”, estableció sobre ese día.

Y declaró: “Cuando llegué a la guardia, llaman del lote 45 pidiendo un médico y ahí llamamos a Collin Campbell, el vecino. Yo me fui para allá, también caminando, porque me habían dicho que alguien se había descompensado. No había ambulancia antes en la puerta de la casa de Maradona y recién vi pasar una cuando yo estaba yendo para allá caminando, cerca de las 12 y pico”.

El trabajador de seguridad repasó cómo fue el día de la muerte de Maradona dentro del barrio privado

“El último día me dijeron que había un problema con Maradona, nos llamaron a la guardia y nos dijeron qué médicos había cerca de su casa porque necesitaban a uno. Yo les dije que estaba Collin Campbell”. Ese vecino fue el primero en intentar reanimar a Diego el 25 de noviembre de 2020.

“Después llamaron otra vez para decirme que iba a venir una ambulancia porque era de gravedad. Yo mandé a correr todas las vallas para que entre rápido. Intenté manejar todo lo más rápido posible, no hice ninguna anotación en el libro de guardia, nada porque era una situación de urgencia”, aclaró sobre su trabajo en ese momento.

A pregunta de los fiscales, especificó: “El llamado que recibí fue antes de las 12, porque más tarde empezaron a llegar muchas ambulancias y policía. Entró la primera y después empezaron a venir un montón, yo no entendí por qué habían tantas”.

El testigo también aclaró que en la casa donde estaba Diego había lugar para que haya una ambulancia estacionada, aunque afirmó que no vio ninguna hasta el día de la muerte.

Declara Juan Carlos Soto, personal de seguridad del barrio donde fue internado Maradona

Terminó la ampliación del testimonio de Luque

Comenzó la declaración de Leopoldo Luque: declaró que era su médico de confianza, pero se desmarcó de la

internación domiciliaria

Al comienzo de una nueva audiencia, el imputado Leopoldo Luque explicó cómo era su relación médica con Maradona: “Yo era el médico de confianza de Diego. Lo acompañaba, lo ayudaba en todo lo médico que estaba a mi alcance y lo que aceptara. Por eso su familia me tiene como el médico de confianza. Nunca jamás tomé el rol de médico clínico de él, siempre lo derivé”.

Y subrayó: “Mi rol es muy claro en la internación domiciliaria: el de neurocirujano, es el único rol que yo asumí y ejercí. Hay evidencias que muestran claramente cómo funcionaba; había un control clínico, uno de salud mental y evaluación neuroquirúrgica que yo le hacía de manera independiente. Y cada vez que le hacía algo, lo informaba en el grupo.

“Yo no tenía incumbencia ni autoridad sobre el resto de los especialistas”, indicó.

Quiénes fueron citados para esta nueva jornada

Además, los fiscales adjuntos de San Isidro, Cosme Iribarren y Patricio Ferrari, citaron a otros testigos: se trata de Juan Carlos Soto y Sergio Zoppi, dos vigilantes que se encontraban en la garita de la entrada del country San Andrés, en el partido bonaerense de Tigre, donde el célebre futbolista cumplía la internación domiciliaria.

El tercero será Maximiliano Trimarchi, un exasistente y allegado al abogado Matías Morla, quien concurrió el 25 de noviembre de 2020 (día del fallecimiento) al barrio privado de Benavídez.

Los otros seis sindicados por el supuesto homicidio simple con dolo eventual de Maradona son la psiquiatra Agustina Cosachov; el médico clínico Pedro Di Spagna; el enfermero Ricardo Almirón; el coordinador del equipo de enfermería, Mariano Perroni; y la jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Edith Forlini.

En tanto, la enfermera Dahiana Gisela Madrid afrontará un juicio por jurados populares, proceso que continúa demorado por un planteo de recusación contra la jueza María Coelho.