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Confuso hecho: drogas, un hombre en cautiverio y un muerto tras una persecución en Las Heras

Un hombre perdió la vida tras una extraña persecución: se golpeó contra un cantero, continuó corriendo y se metió en tres domicilios distintos, hasta que cayó muerto. Llevaba días enteros drogándose con un amigo, a quien tenía "en cautiverio".

Un hecho por demás confuso es investigado este domingo en Las Heras. Un hombre murió tras una extraña persecución en calle Misiones y 9 de Julio al 2500. El hecho ocurrió cerca del mediodía de este domingo, más precisamente a las 11 de la mañana, informaron fuentes policiales a MDZ.

La víctima fatal fue identificada como Walter Mauricio Olmedo Castellano, de 30 años, con domicilio en la calle Monseñor Orzali de Las Heras.

Los datos aportados por el Ministerio de Seguridad indican que en la hora mencionada ingresó un llamado al 911. Se trataba de un vecino de Las Heras quien, a los gritos, describía una particular situación: un hombre se encontraba tendido dentro de su domicilio y había manchas de sangre en los alrededores.

Por esto, personal se desplazó al lugar de los hechos para brindar asistencia. Durante 50 minutos policías y médicos del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) le practicaron maniobras de reanimación cardiopulmonar, con resultado negativo. 

Tras constatar la muerte de Olmedo Castellano, la policía entrevistó a un joven de 24 años, identificado como Carlos Leonel Zuchetti. 

Este sujeto declaró que desde hacía cuatro días estaba con el occiso, con quien serian amigos, en una casa ubicada en calle Paul Harris al 439, de Las Heras, consumiendo drogas. Según su relato, su amigo no lo dejaba salir y lo mantenía en cautiverio hasta que en la mañana de este domingo y tras una fuerte discusión entre ambos, finalmente Zuchetti logró zafarse del lugar y huir corriendo.

Fue ahí cuando Olmedo Castellano lo empezó a perseguir, aparentemente bajo los efectos de estupefacientes. Esto fue visto por personal de la Unidad Especial de Patrullaje, quienes se sumaron a la extraña persecución. Fue ahí cuando la víctima fatal saltó un cantero golpeándose la cabeza, se levantó y continuó corriendo eufórico irrumpiendo en tres domicilios aledaños, hasta desvanecerse en calle 9 de Julio al 2500.