La mataron y le robaron una fortuna: hallaron el cuerpo 34 días después
Una mujer de 51 años fue asesinada, tras ser estrangulada y dejada en la bañera de su departamento en el barrio porteño de Belgrano. Sin embargo, el cuerpo fue hallado 34 días después. El principal sospechoso es una expareja, que ya fue detenida, de quien también conoce que le robó una fortuna.
Fuentes judiciales informaron que la víctima fue identificada como Laura Sanoner y el presunto asesino Diego Arener, quien fue procesado con prisión preventiva. La mujer había denunciado a Arener en 2016 por haberle robado dinero y pertenencias, pero hay un hecho particular que no pasó desapercibido.
En ese sentido, Arener había sido condenado en Santa Fe a la pena de 20 años de cárcel por un crimen en ocasión de robo, tras matar a un remisero. La condena vencía en el 13 de agosto de 2018, pero el homicida estaba prófugo porque en 2013 no había regresado a la cárcel después de una salida transitoria. Por lo tanto, al momento de ser denunciado por la mujer por robo, este sujeto tendría que haber estado preso.
El descubrimiento del cuerpo de la víctima se produjo luego de que su padre Edgardo Sanoner, de 84 años, no tenía noticias de su hija desde hacía tres semanas. El hombre fue al departamento, ubicado en la calle 11 de Septiembre al 2600, en Belgrano, junto con un cerrajero el pasado 19 de septiembre, pero antes de entrar en el edificio llamó a la Policía de la Ciudad.
Apenas abrieron la puerta del living, un olor nauseabundo se apoderó de la escena y en el baño hallaron muerta a Laura Sanoner. El cuerpo estaba en la bañera, con la cabeza cubierta con una sábana blanca y una media de lana que le cubría la boca.
La autopsia determinó que había sufrido una asfixia mecánica por sofocación y se sospechaba que el homicidio había ocurrido 34 días antes del hallazgo. En este contexto, el presunto homicida fue detenido por efectivos de la División Homicidios de la Policía de la Ciudad y en las últimas horas fue procesado con prisión preventiva por el delito de "homicidio triplemente agravado por el vínculo, por haber sido cometido criminis causa y mediante violencia de género".
Sin embargo, el mismo día en el que se cree ocurrió el asesinato, Arener se compró una moto por la que pagó 990.000 pesos en efectivo, mientras que a fines de agosto pasado, el sospechoso habría comprado un Volkswagen Vento por 16.200 dólares, el cual habría puesto a nombre de su actual pareja, Pamela G., quien fue procesada sin prisión preventiva por el delito de encubrimiento.
"La defunción se produjo por asfixia mecánica por sofocación, ya que la sábana que le cubría por completo la cabeza y el cuello y la media atada alrededor del cuello y la cara a modo de mordaza, le provocaron la tracción de la comisura de los labios y la consecuente apertura de la boca que, junto con la sábana, obstruyeron las vías respiratorias e impidieron el ingreso de aire", sostuvo el juez Pierreti en la resolución donde se dictó la prisión preventiva del sospechoso.
Los investigadores sospechan que la mujer, antes de ser asfixiada, fue torturada por el asesino para que le dijera la clave de la caja fuerte del departamento, que estaba vacía cuando se descubrió el homicidio. Es que la víctima tenía tres heridas hechas con un cuchillo en el rostro y, una de las últimas veces que vio a su hija, Sanoner le había regalado 8.000 dólares.
En la escena del crimen, los investigadores encontraron huellas del sospechoso en el frasco de un perfume, en un vaso y en una lata metálica. Además de la sábana que le cubría la cabeza, el cuerpo estaba atado de pies y de manos con un cordón rosa.