Del "¡no se inunda más!", a cuidarse de que una ola K se los lleve puestos

A nivel nacional se intentó dar un empuje en las PASO definitivo para poder avanzar en la primera vuelta. No se consiguió. Podían obtener menos votos y era una posibilidad real, pero el triunfalismo de Los Fernández provoca un metafórico tsunami que amenaza con derribar el hecho real que ensalzó el presidente Mauricio Macri cuando gritó a los cuatro vientos que por las obras realizadas con paciencia en la Ciudad de Buenos Aires, ésta "¡no se inunda más!".

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Gabriel Conte

El equipo de Cambia Mendoza.

Es verdad todo lo que se dice sobre estas Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO):

- es una gran encuesta y poco más;

- representa un "colador" que deja afuera a los que la sociedad no tolera dentro de la política;

- indica tendencias puras y espontáneas, fuera de cualquier otro cálculo.

Pero además:

- genera subidas y bajadas en el humor de la sociedad y los dirigentes;

- otorga plataforma a quien sacó más votos y, sobre todo,

- les quita la escalera a los que tenían planeado subir después de las PASO.

A partir de ahora, tal como lo dio a conocer el gobernador Alfredo Cornejo al reconocer el triunfo de Alberto Fernández y hablar de "un empate" a nivel de diputados nacionales, se provincializará la campaña.

A nivel nacional se intentó dar un empuje en las PASO definitivo para poder avanzar en la primera vuelta. No se consiguió.

Podían obtener menos votos y era una posibilidad real, pero el triunfalismo de Los Fernández provoca un metafórico tsunami que amenaza con derribar el hecho real que ensalzó el presidente Mauricio Macri cuando gritó a los cuatro vientos que por las obras realizadas con paciencia en la Ciudad de Buenos Aires, ésta "¡no se inunda más!".

La performance del Frente de Todos de Alberto Fernández y Cristina Kirchner en todo el país es bastante contundente, aun sin que se hayan difundido resultados oficiales a tiempo, otro papelón que le resta mérito al gobierno nacional.

A partir de esta realidad, fue Alfredo Cornejo el que ofició en su conferencia de prensa de autocrítica y sinceridad más como politólogo que como candidato. Allí, ya habló de desprenderse del lastre macrista y apelar a recordar cómo gestionan unos y otros la provincia y, sobre todo, que no fue lo mismo Mendoza con Paco Pérez al frente que con él y su equipo.

Por su parte, Anabel Fernández Sagasti, ganadora pero no jactanciosa, se mostró en "modo Vidal" -como lo analizara en este diario Santiago Montiveros- y habló por encima de todo: "Respeto al gobernador Cornejo, que será diputado nacional y yo, gobernadora de Mendoza; juntos tenemos que trabajar para revertir todos los indicadores negativos".

Ya empezó la campaña por ver qué equipo gobierna Mendoza.

Solo resta saber si el gobierno nacional podrá contener la ola de un peronismo que volvió a reinventarse, claramente, que existe, se mueve y avanza. 

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