Tenemos que hablar de Rick and Morty

Tenemos que hablar de Rick and Morty

La serie de Cartoon Network estrenó hace dos semanas su cuarta temporada y demostró por qué sigue siendo relevante y disruptiva tras cuatro años en el aire. <b><i>ATENCIÓN</i></b>: este artículo puede contener spoilers de la cuarta temporada.

Rick and Morty, la serie de Cartoon Network que tiene un seguimiento de culto en todo el mundo, estrenó hace dos semanas su cuarta temporada, y demostró por qué se mantiene como la serie más disruptiva de la actualidad, y una de las mejores producciones de ciencia ficción de la historia.

La cuarta temporada sigue el camino de Rick Sanchez y su nieto Morty a través de los diferentes universos en los que transcurren sus aventuras, con personajes más o menos coloridos y un mensaje algo nihilista que tomó fuerza en la segunda y tercera entrega.

Pero algo cambió durante los dos últimos capítulos. La temporada 3 tuvo la particularidad de contar con cuatro escritoras mujeres, algo que no cayó bien en algunos de los fans más recalcitrantes del show. Ya hemos hablado en esta sección de la nefasta influencia que la nueva derecha norteamericana tiene en los consumos culturales, y lo mucho que hacen notar sus puntos de vista en internet, pero en este caso cruzaron una raya. El acoso cibernético a las escritoras fue inacabable, y los trolls llegaron a postear información personal en diferentes foros.

Uno de los creadores de la serie, el genial Dan Harmon, respondió en esa oportunidad con algunas declaraciones furibundas, como "desprecio a esa gente". Pero, por si eso no fuera poco, dedicó los primeros capítulos a lanzar más dardos contra esos "fans", y a dejar en claro que su ídolo, Rick, no es ningún héroe.

En Rick Die Rickpeat, deja muy en claro que considera que quienes piden "aventuras como en las primeras temporadas" son fascistas, y en The Porcelain Throne atacó a quienes endiosan a Rick, demostrando, una vez más, que a pesar de ser un genio es una persona solitaria, depresiva y -en general- muy triste. Lejos de ser un ejemplo a seguir.

El mérito de Rick and Morty es que por más denso que sea su mensaje, o profundo, o teledirigido, siempre es enviado de manera graciosa. Además de ser innovadora en cuanto al uso de tecnología a un nivel que no se había visto antes, el nivel de los chistes se mantiene intacto. Desde humor escatológico hasta diálogos increíblemente inteligentes, la serie lo tiene todo.

Ya en temporadas anteriores se demostró lo mala persona que es Rick.

Quien siga el trabajo de Harmon, tanto en Community como en su podcast -cercano a su final definitivo Harmontown- sabe que tiene opiniones muy formadas sobre temas como la libertad de decir lo que quiere y las cuestiones de género, por lo que es probable que empeoren antes de calmarse los mensajes contra los haters. Por ahora, el resultado de esta "guerra" entre fans y creador dejaron un par de episodios geniales. ¿Seguirá así la historia?

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