Cayetana: ¡aplausos de despedida!
María del Rosario Cayetana Paloma Alfonsa Victoria Eugenia Fernanda Teresa Francisca de Paula Lourdes Antonia Josefa Fausta Rita Castor Dorotea Santa Esperanza Fitz-James Stuart y de Silva Falcó y Gurtubay. Así se llamaba la Duquesa de Alba.
Sevilla entera sale a la calle a despedir sus restos. En España la gente satura las redes sociales y las páginas de los diarios digitales para leer sobre su historia. En Argentina, aquellos que no la conocen, se mofan. No entiendo la manifestación de desprecio hacia alguien sin conocerlo. ¿Ser noble, o tener plata, debe ser motivo suficiente para producir antipatía? Ante la gente que toma como intrascendente la noticia del fallecimiento de esta aristócrata, yo digo que no fue solamente la mujer con más títulos en España, o el mundo. Fue una verdadera libertaria.

Una mujer divertida, muy avanzada de ideas, innovadora; con un carácter muy fuerte, de hierro, para hacer su voluntad y aferrarse a sus ideas y disfrutar de la vida tal y como la entendía. Se dice que fue una madre severa y una tierna abuela.
Fumaba en público, se codeaba con el star system internacional, se casó tres veces, tuvo seis hijos, hacía topless sin vergüenza... pero también opinaba sin pudor en un mundo de hombres y reyes. Un mundo en el que la mujer era un adorno. Hasta debió exiliarse en Londres durante la guerra civil española.
Amante del arte, España le deberá gratitud por siempre: ella fue una de las más acérrimas protectoras del arte ibérico. Era depositaria de una importante colección de arte, que incluye pinturas, esculturas o tapices, entre ellos, cuadros de Zurbarán, Fray Angélico, Goya, Murillo, El Greco, Veronés, Van Dyck, Velázquez o Ribera, entre otros. El Instituto Español Reina Sofía de Nueva York le otorgó la Medalla de Oro 2008, por su compromiso con la conservación del patrimonio cultural español.
Figura excepcional
María del Rosario Cayetana Fitz-James Stuart y Silvia, XVII duquesa de Alba de Tormes, XI duquesa de Berwick, era descendiente directo del rey Jacobo II de Inglaterra, por un hijo bastardo, James Fitz-James, que el monarca tuvo con Arabella Churchill de la familia del duque de Marlborough (el famoso Mambrú se fue a la guerra) y ascendiente de Winston Churchill.
El Libro Guiness le concede el record mundial de títulos de nobleza: cinco veces duquesa, dieciocho veces marquesa, veinte condesa, vizcondesa, condesa-duquesa y condestablesa, además de ser catorce veces Grande de España. Picasso le confesó que la quería como modelo de una nueva Maja Desnuda (la mujer pintada por el genial Goya era la famosa en su tiempo Duquesa de Alba) pero su marido Luis Martínez de Irujo se opuso terminantemente.
En el hipotético caso de que Escocia se independizara del Reino Unido y decidiese mantener una monarquía propia, la Duquesa sería una importante candidata al trono por ser descendiente de la dinastía Estuardo, reinante en Escocia desde 1371 hasta 1603.
Cuenta Juan Carlos Algañaraz, corresponsal de Clarín en Madrid, que la Duquesa era una mujer de gran atractivo, le gustaba bailar y lo hacía muy bien, amante del flamenco y el mundo de los toros. "Hago siempre lo que me da la gana", advertía a los timoratos que criticaban algunos rasgos apasionados de Cayetana, española de pies a cabeza.
Además de los títulos, que también se han derramado generosos sobre sus hijos, Cayetana atesoraba una interminable lista de condecoraciones y títulos honoríficos. Tuvo tres matrimonios, el último con un desconocido funcionario público, Alfonso Diez, 25 años más joven.
Cuando este casamiento desató especulaciones y conflicto por una herencia que se valoraba en bastante más de mil millones de euros, la personalidad de Cayetana volvió a salir a la luz: la Duquesa adelantó el reparto de su herencia personal el 4 de julio de 2011. Cada retoño recibió 110 millones de euros “y así los dejamos en paz”.
Una genia
Fue una mujer que se adelantó a su tiempo, que rompió con todas las normas establecidas por una sociedad encorsetada y muy conservadora, a la que ella dio la espalda en su afán por ser ella misma, por ser libre de comportarse como la haría cualquier otra mujer con menos títulos y abolengo.
Los prejuicios no la hicieron desistir de hacer lo que le venía en gana para ser feliz. Una recomendación para quienes la creen solo un personaje superficial: buscar por internet “La Duquesa”, la miniserie que relata en dos capítulos la historia de Cayetana Fitz-James Stuart, desde su nacimiento hasta finales de los años 70. El guion está basado en los libros "Cayetana de Alba, pasión andaluza" y "Álbum privado de la duquesa de Alba", ambos de Concepción Calleja, únicas biografías autorizadas por la aristócrata.





