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La salud de Hugo Chávez y quién ocupará su lugar

Foto: AP
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El presidente venezolano Hugo Chávez anunció que el cáncer le sigue jugando a las escondidas. Tras pedir autorización a la Asamblea (el Congreso) para retornar a Cuba en donde continuará su tratamiento, por primera vez dio a entender que tal vez no pueda reasumir como Presidente tras su contundente triunfo del pasado mes de octubre.

"Si se presentara alguna circunstancia sobrevenida que a mí me inhabilite para continuar al frente de la Presidencia de la República, bien sea para terminar los pocos días que quedan (un mes) y sobre todo para asumir el nuevo período para el cual fui electo por la gran mayoría de ustedes, Nicolás Maduro no solo debe concluir el período, sino que mi opinión firme, plena, irrevocable, absoluta y total es que en ese escenario, que obligaría a convocar a elecciones presidenciales como lo manda la Constitución, ustedes elijan a Nicolás Maduro como Presidente de la República Bolivariana de Venezuela. Yo se los pido de corazón", exhortó Chávez a los venezolanos en cadena nacional de radio y televisión.

Pero en Venezuela el vicepresidente no es el sucesor constitucional del primer mandatario.

Aunque Chávez haya "bendecido" a Nicolás Maduro como su sucesor, éste -su cuadro político más sólido, sin dudas- no asumiría automáticamente la primera magistratura aunque el convalesciente presidente lo desee.

Un agujero negro en "su" Constitución establece que en caso de que quien ejerce la primera magistratura no pudiera ejercerla, debe convocarse a elecciones generales nuevamente.

Cabe señalar que la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en su artículo 233, señala: "Cuando se produzca la falta absoluta del Presidente electo o Presidenta electa antes de tomar posesión, se procederá a una nueva elección universal, directa y secreta dentro de los treinta días consecutivos siguientes. Mientras se elige y toma posesión el nuevo Presidente o Presidenta, se encargará de la Presidencia de la República el Presidente o Presidenta de la Asamblea Nacional".

Antes del último comicio, se especuló mucho en torno a este tema. Decíamos entonces en MDZ desde Caracas que si bien el tema de la salud de Chávez no había estado e la agenda proselitista, borrada como por un pase de magia, se hablaba de que el avance del opositor Capriles Radonski no cesaría en ese acto, sino que podría tener su nueva oportunidad tras una recaída del presidente bolivariano de tal grado, que le impidiera continuar con su mandato o bien, como el propio presidente lo ha admitido, no poder reasumir el próximo 10 de enero.

Un mes antes del acto de reasunción, Chávez pidió votar por Maduro. Y es así porque los tiempos no le dieron -como se especuló en ámbitos intelectuales durante el proceso electoral- para reformar la Carta Magna e incluir la sucesión autmática presidencial, como lo tiene, por ejemplo, la Argentina.

Reasuma y dure un tiempo en buen estado de salud o bien no llegue ese momento, Venezuela tendrá que votar nuevamente a un presidente.

Todo el proceso vivido en octubre será nulo. Y allí, ahora hay que mirar con ojos más atentos unos resultados que, si bien le dieron un rotundo triunfo al proceso bolivariano, también sumó 2 millones de votos al arco opositor liderado por Capriles.

Sin Chávez

Hace un tiempo consultamos a expertos en la realidad venezolana en torno a las posibilidades de experimentar "un chavismo sin Chávez".

Fue entonces cuando hablamos con el politólogo chavista Farith Fraija. Este fue el diálogo mantenido con él:

Farith Fraija Norwood es un conocido politólogo mediático cercano a Chávez. Magister en Estudios Sociales y Políticos es periodista radial y columnista de la prensa escrita. Lo que podría decirse, "un 678" venezolano. "El presidente -sostiene- es un fenómeno político con influencia mundial, capaz de mantenerse arriba en las escuestas sin estar presente".

Hablamos con él sobre el chavismo sin Chávez y nos contestó con un Perón.

- ¿Está ahora mismo Venezuela gobernándose sin Chávez?

En lo absoluto. Chávez no ha dejado de ejercer la presidencia. A pesar de su condición de salud, ha ejercido plenamente sus funciones, lo cual incluso ha sido objeto de crítica por parte de la oposición a su gobierno dentro de Venezuela.

- ¿Cree que es posible el chavismo sin la presencia física del líder?

Así como fue posible el peronismo sin Perón. Chávez mas que un ser humano, ha implicado en Venezuela una forma de ejercer el gobierno desde un punto de vista popular, con amplios márgenes de inclusión de los desposeídos, y un acrecentamiento del presidencialismo. Todo ello soportado por la expansión de la inversión social, producto de los ingresos petroleros que desde hace mas de dos años han estado rondando los 100 dórales por barril, y un liderazgo carismático que desde hacia mucho tiempo no se veía en América Latina.

- ¿Cuánto cree que afectará esa situación al resto de los países cuyos gobiernos han crecido bajo su influencia?

- El fenómeno Chávez estará latente en las democracias donde los gobiernos no respondan a las expectativas de las grandes mayorías, y el acceso de outsider sea posible. Esto último es muy importante, pues recordemos el caso de Colombia, donde desde 1948 se han estado eliminando físicamente los candidatos outsider de la oligarquía colombiana. No es la influencia de Chávez lo que importa, es la influencia de un modelo político en donde la inclusión de los pobres dentro del diseño de las políticas públicas sea posible.

- ¿Es posible que Latinoamérica sufra un proceso "pendular" hacia las derechas luego de este período de predominancia de las izquierdas?

Los procesos pendulares, como tu los defines bien, pudiesen verse desde una óptica histórica. Desde Aristóteles, la preocupación por las irrupciones de formas de gobierno ha sido una constante. Sin embargo, Depende mucho de los resultados del ejercicio de sus gobernantes. Veamos el caso de Brasil y Uruguay, donde se ha dado una alternancia del ejercicio de la presidencia, y la izquierda ha seguido gobernando. O los casos de Argentina, Ecuador, Bolivia, Nicaragua y Venezuela, donde los gobernantes de izquierda han sido reelectos. Sin embargo se deja abierta la posibilidad en caso que el gobernante de izquierda no cumpla con las expectativas de sus gobernados y el gobierno cambie de signo, tal como sucedió recientemente en España, o inversamente en Francia. De eso también se trata la democracia, y solo es posible en ella.

Un efecto dominó

Llamamos desde MDZ para saber más sobre el tema a analistas expertos en la izquierda venezolana y, en lo posible, cercanos al poder para conseguir "la otra mirada". En ese tren, Steve Ellner, politógo de gran prestigio, se animó tan sólo a responder en torno a un posible proceso político pendular que podría oroginar en Latinoamérica la desaparición de Chávez, ya sea físicamente o por ser derrotado en las elecciones.

Ellner le dijo a MDZ que "es difícil imaginar que el proceso pendular pueda llegar a la derecha sin producir considerable inestabilidad social y política en Venezuela. Algunos de los cambios del gobierno actuald e Hugo Chávez han generado una dinámica en la cual sectores populares tienen un nivel de expectativas y de participación muy por encima de lo que previamente fue el caso".

Agregó: "Es más factible que un movimiento político reformista y popular podría desafiar al gobierno actual y tener cierto éxito político a mediano plazo".