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Opinión

Disfrutémoslos ahora que podemos

Con Ginóbili, Prigioni, Scola y Delfino, el básquet argentino disfruta de un gran momento plasmado en la NBA.

No es que uno sea pesimista ni mucho menos, y crea que este momento con argentinos en la NBA sea difícil de alcanzar nuevamente. Sólo es que cuesta pensar en que se pueda repetir una camada de jugadores tan maravillosa como la que se está yendo. 

“Otro Ginóbili puede nacer, pero otra ‘Generación Dorada’ es muy difícil”; tal vez sean las palabras justas de Julio Lamas, entrenador de la Selección argentina, para entender el momento y el futuro inmediato de nuestro básquet.

Por eso hay que disfrutarlos ahora que están, casi como cuando uno habla de los viejos , esos que hoy nos hacen disfrutar pero que, por instantes, no se les da la importancia que realmente merecen, hasta que se van. Salvando las distancias y en el aspecto deportivo es lo que sucede hoy con estos genios.

“Otro Ginóbili puede nacer, pero otra ‘Generación Dorada’ es muy difícil”. Julio Lamas.

De Emanuel Ginóbili qué más se puede decir. Manu sigue jugando en un gran nivel en San Antonio Spurs,  luego de superar una lesión que lo marginó del equipo en los primeros juegos. El ganador de tres anillos en los Estados Unidos y de 35 años tiene vasta experiencia en la categoría y es una de las delicias a observar en cada presentación del equipo de Gregg Popovich.

Luis Scola dejó los Houston Rockets en el mejor momento personal y hoy lo demuestra noche a noche con los Phoenix Suns, equipo que lo recibió luego de una salida un tanto inesperada del conjunto que dirige Kevin McHale. El Ala-Pivot parece haber encontrado rápidamente su lugar en el nuevo equipo texano y con sus 32 años está dejando su marca en el básquetbol más importante del mundo.

Carlos Delfino, jugador virtuoso si los hay. Hoy de presente en Houston Rockets, luego de su paso por Detroit Pistons, Toronto Raptors y Milwaukee Bucks. El santafesino, de 30 años, es el argentino más joven en la NBA y parece haber encajado de la mejor manera en la ex franquicia de Luis Scola.

A Pablo Prigioni le llegó la oportunidad de su vida a los 35 años de edad. Luego de una exitosa y dilatada carrera en el básquetbol europeo, el cordobés recaló en los New York Knicks, justo en el mejor momento de la franquicia en los últimos diez años. Se adaptó rápidamente y hoy se florea entre figuras como Carmelo Anthony y Jason Kidd en el magestuoso Madison Square Garden.

Hace poco arrancó una nueva temporada de la NBA, como cada año y desde hace ya un tiempo, con varios argentinos en cancha, inesperado y casi imposible de pensar hace nada más que una década atrás. Hoy somos contemporáneos y los podemos disfrutar.