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Opinión

¿Una Mendoza en blanco y negro en tiempos HD?

La semana pasada, Jaque e Iglesias protagonizaron el primer round verbal de campaña. No fue sobre temas importantes para los mendocinos, pero sí para ellos. El análisis y la invitación al debate del director de MDZ.

¿Puede discutirse el futuro recurriendo exclusivamente a herramientas del pasado? Sí, por qué no. Sobre todo cuando las experiencias sirvieron para repensar aquello y transformarlo en otra cosa. Pero, para ser precisos, ¿puede construirse el futuro solo con materiales de aquellos tiempos, negando la existencia de nuevas alternativas, más sólidas y duraderas? Aquí es en donde el problema nace, si es que estamos hablando –como se pretende en esta nota- de las cuestiones políticas, de los debates de campaña y, centralmente, del naciente período preelectoral mendocino.

Hay algunos indicios en torno a que las discusiones del período preelectoral puedan volverse retro: el primer intercambio de frases entre el actual gobernador y el ex gobernador que quiere volver a serlo -hecho que se dio en la última fecha patria y en la que, lejos de trazar una raya imaginaria desde la cual comenzar a pensar el futuro de Mendoza se tiraron con gruesos pedazos de pasado- así lo demarcan.

¿Esta mal invocar mágicamente hasta el presente las cuentas pendientes del pasado? No, por supuesto. Pero lo cierto es que Mendoza no resiste un período más de discusiones montadas para escena, aunque puedan resultar entretenidas para la política clásica que busca diferenciarse a partir de la pelea y útiles para provocar alineamientos forzados por viejos amores y viejos rencores detrás de uno u otro.

Después llegarán las lamentaciones. Pero eso ocurrirá, como lo sabemos los mendocinos, cuando ya sea tarde. ¿De qué servirá pedir disculpas, reconocer tardíamente errores?
Mientras se tiran con el pasado por la cabeza y los bandos aplauden alterativamente según se vincule a unos con De la Rúa y a otros con el “mapa del delito”, el espectáculo se vuelve decadente en una provincia que se muestra cual TV en blanco y negro en tiempos de HD.

Hay en nuestra provincia muchos asuntos pendientes. Cada vez que informamos sobre alguna cuestión cotidiana vinculada con el tránsito, la educación, la inseguridad, cosas de todos los días, el debate estalla con una altísima participación de los lectores.

Hay que decir que es también en esas oportunidades es cuando más ideas y propuestas surgen. ¿No es un buen indicador para los candidatos? Si supieran leer la realidad, lo verían. Y discutirían sobre cómo solucionar los problemas que tiene la gente común en lugar de sacarse los antiguos entripados.

En algún momento la democracia fue espectáculo y televisión, una democracia para telespectadores. Pero hoy se ha vuelto tan multidimensional como la televisión: hay una exigencia latente de que no sólo se les hable a los electores, sino que se los escuche, se les permita participar y, además, se tenga en cuenta sus necesidades antes que cualquier otros compromisos que hayan debido asumir los candidatos para conseguir su lugar.

Como pasa con la tele de calidad, la democracia mendocina también pide higth definition.

 

Gabriel Conte en Twitter: @ConteGabriel