El vino según sus hacedores: Ignacio López
- ¿Alguna vez te arrepentiste de ser enólogo?
Nunca, sería como quejarme porque estoy con la mujer más linda. Uno trabaja para dar felicidad a la gente con una bebida, algo así como un comediante sensorial. Aunque como en todo ámbito de la vida hay altibajos y momentos más alegres que otros, el balance siempre es excesivamente positivo.
- ¿Qué vino que no hayas hecho vos te gustaría haber hecho?
Black Cluster Shiraz de Hunter Valley, Australia, cada añada que lo pruebo me sorprende.
- ¿A quién asesinarías por hacer un vino perfecto?
A nadie, no porque sea un pacifista, sino porque creo que el vino perfecto no existe. Puede existir un vino que sea perfecto para el momento o la compañía con quién lo estás compartiendo pero perfecto como algo absoluto, me suena a imposición de gustos.
- ¿Alguna vez probaste un vino y dijiste: “Esto es lo que quería hacer yo”?
¡Muchas veces! Disfruto y aprendo mucho más de vinos hechos por otros que por mí. A mis vinos los conozco bien, no tienen muchos secretos para contarme, con los vinos desconocidos todo es nuevo y excitante.
- ¿Qué te sugieren las palabras “soda y hielo”?
Compañeros ideales de los tintos y blancos de todos los días en los calurosos veranos de nuestro país.
- ¿Y la palabra “cerveza”?
Otra buena opción refrescante, aunque prefiero el Torrontés con soda.
- ¿Qué tipos de vinos no te gustan?
Me gustan todos, de todos se aprende algo. Incluso se aprende que NO hacer con los propios.
- Definí en una palabra el estilo de tus vinos...
Francos.
- ¿Qué le envidiás a los vinos de otros países?
Cada país tiene sus diferentes zonas y diversidad de terruños. Argentina es un inmenso país con grandísima diversidad de climas, suelos y culturas. No envidio nada a otros países, disfruto de sus vinos tanto como de los nuestros.
- ¿Con cuál de tus vinos conquistarías a una novia o re-conquistarías a tu esposa?
Con un Cabernet Sauvignon bien cafayateño, recién sacado de la barrica.