Las perlitas que dejó el festejo local por el Día de la Lealtad
El justicialismo mendocino volvió vivir su fiesta máxima como gobierno, después de ocho años. Mientras el gobernador Jaque celebraba en Entre Ríos junto al titular nacional Néstor Kirchner, el acto partidario en Guaymallén dejó algunos detalles para contar. Sepa, por ejemplo, cuál sería la fórmula para el 2011.
- ¿La fórmula para el 2011? Exultantes se los vio a los tres caciques del Gran Mendoza, Alejandro Abraham –Guaymallén-, Adolfo Bermejo -Maipú- y Rubén Miranda –Las Heras- en la calurosa sede que el partido tiene en el departamento que dirige el primero de los intendentes. Un poco más relegado, Joaquín Rodríguez, de Tupungato. En un momento, Abraham se animó aún más: “Miren, esta es la fórmula para el 2011”, señaló a los periodistas y políticos presentes mientras abrazaba a su sorprendido compañero. Se trataba de Bermejo, aunque ninguno de los dos aclaró en qué orden. Abraham también dejó en claro que “a Giménez, lo dejamos afuera” –en alusión a los deseos del intendente de San Martín que, en el videochat con MDZ, adelantó un sueño de candidaturas para los tiempos electorales venideros-.
- Unidos y criticados. El mensaje que deseaban mostrar era el de unidad. Tal es así que varios periodistas apuraron a los jefes comunales para saber si ya se había superado la crisis vivida con el Gobierno por la falta de fondos. Y las circunstancias, de alguna manera, ayudaron a expresar este mensaje en el que se buscaba demostrar que las turbulencias habían pasado. Tal es así que, cuando llegó a la sede departamental Adrián Cerroni, ministro de Hacienda, el mismo Rubén Miranda le gritó: “Eh, Adrián, vení salúdame”. Y el bueno de Cerroni no hizo más que acercarse y confundirse en un abrazo que también quedó para la foto con aquel que había pedido su cabeza.
- Ciclotímicos. Al momento de subir al escenario, no fueron pocos los que se quedaron con ganas de ocupar ese sitial de preferencia. A los jefes comunales, les siguió –algo lógico- el Consejo Provincial, integrado por militantes de varios departamentos. También se lo vio a Carlos Bianchinelli –jefe de bloque en Diputados-, aunque no se supo si pertenece a este órgano partidario. Lo llamativo es que abajo, se podían notar algunas que otras caras largas y adustas, preguntándose quizás por qué tal estaba ahí y no uno. Pero el hecho fue salvado cuando el locutor del acto llamó al escenario al ministro de Seguridad, Carlos Ciurca, identificado plenamente con el poder territorial de los caciques. Aún así, pasaron varios minutos para que el resto de los ministros y secretarios también fueran invitados. Entonces, el ánimo cambió y no hubo problemas para levantar los dos dedos en “V”.
- Menciones. Julio Cobos está cada día más afianzado en la liturgia peronista, aunque no sea bien querido. Mientras Alejandro Abraham se dedicaba a acusarlo de traidor, en Entre Ríos el propio Néstor Kirchner también le dedicaba una diatriba al Vicepresidente. En esos mismos momentos, Cobos no la pasaba nada mal, inaugurando las mesas del casino del Hotel Sheraton.
- ¿Y la agenda de Stevanato? Miranda fue el encargado de explicar que la ausencia de Jaque se debía a su rol como Secretario de Finanzas del Partido Justicialista. Pero causó sorpresa su ausencia, aunque los íntimos sabían que viajaría al acto nacional organizado por el kirchnerismo. También se sorprendió el secretario privado del gobernador, Matías Stevanato, cuando se le inquirió, simplemente, la hora de partida a Entre Ríos. Ubicado a un costado del escenario, Stevanato aseguró que no sabía a qué hora había tomado el avión. “Es que hoy no fui a trabajar”, respondió.
- Ausentes con aviso. El gabinete de Jaque no estaba del todo completo. Ricardo Scollo, secretario de Cultura, está en Tucumán, participando con una comitiva en el Congreso Nacional de Cultura. Tampoco estuvo Luis Böhm, porque tenía en sus espaldas la tarea de representar al Gobernador en el otro acto, menos popular y peronista, claro, de la noche del viernes: la inauguración del Sheraton.
- Escaleras. Pero también los periodistas se preguntaron sobre la ausencia de varios funcionarios de primera línea que no se encontraban al inicio del acto. Las dudas se disiparon cuando llegó Silvia Ruggeri, ahora con el doble de ocupaciones al ser titular de Desarrollo Humano y de Gobierno. También con tardanza llegó Cristian Racconto, el vicegobernador, pero justo para el cierre del acto. Pero al que más le costó llegar al escenario fue, sin dudas, a Guillermo Migliozzi. En muletas y con una bota de yeso, el ministro de Producción debió sortear el hacinamiento de personas junto al escenario y, luego, los malditos peldaños que lo esforzaron más de la cuenta y casi sin ayuda. Arriba, tuvo un premio: una silla para el funcionario que se había quebrado en las escaleras de su casa.
- Sigue el misterio. Ambos han estado en las agendas periodísticas como los posibles sucesores de Juan Marchena. Uno llegó temprano y se quedó en la segunda fila de asientos destinados a los funcionarios. El otro llegó cuando el presidente del PJ ya había pronunciado su discurso. Uno, más serio, el otro sin dejar de lado ese humor con el que procura cierta cautela a la hora de preguntarle cuándo piensa asumir como ministro de Gobierno. A Guillermo Carmona le cambió la cara al compartir el podio con los compañeros. Y Mario Adaro aclaró que ya había sido designado…como Subsecretario de Trabajo.
- Ausentes con aviso. El gabinete de Jaque no estaba del todo completo. Ricardo Scollo, secretario de Cultura, está en Tucumán, participando con una comitiva en el Congreso Nacional de Cultura. Tampoco estuvo Luis Böhm, porque tenía en sus espaldas la tarea de representar al Gobernador en el otro acto, menos popular y peronista, claro, de la noche del viernes: la inauguración del Sheraton.
- Escaleras. Pero también los periodistas se preguntaron sobre la ausencia de varios funcionarios de primera línea que no se encontraban al inicio del acto. Las dudas se disiparon cuando llegó Silvia Ruggeri, ahora con el doble de ocupaciones al ser titular de Desarrollo Humano y de Gobierno. También con tardanza llegó Cristian Racconto, el vicegobernador, pero justo para el cierre del acto. Pero al que más le costó llegar al escenario fue, sin dudas, a Guillermo Migliozzi. En muletas y con una bota de yeso, el ministro de Producción debió sortear el hacinamiento de personas junto al escenario y, luego, los malditos peldaños que lo esforzaron más de la cuenta y casi sin ayuda. Arriba, tuvo un premio: una silla para el funcionario que se había quebrado en las escaleras de su casa.
- Sigue el misterio. Ambos han estado en las agendas periodísticas como los posibles sucesores de Juan Marchena. Uno llegó temprano y se quedó en la segunda fila de asientos destinados a los funcionarios. El otro llegó cuando el presidente del PJ ya había pronunciado su discurso. Uno, más serio, el otro sin dejar de lado ese humor con el que procura cierta cautela a la hora de preguntarle cuándo piensa asumir como ministro de Gobierno. A Guillermo Carmona le cambió la cara al compartir el podio con los compañeros. Y Mario Adaro aclaró que ya había sido designado…como Subsecretario de Trabajo.

