De qué trabajaba el padre de Roberto Gómez Bolaños, el creador de El Chavo del 8
A principios de la década del '70, salió al aire, por primera vez, la serie creada por Roberto Gómez Bolaños: El Chavo del 8. Casi al instante captó la atención de los televidentes y se ganó el cariño y el amor de miles y miles de personas en el mundo. Por cerca de 50 años se transmitió en la pantalla chica y, en el 2020, por una falta de acuerdo con el Grupo Televisa, sus emisiones llegaron a su fin.
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Esto provocó la tristeza de varias generaciones que crecieron con las divertidas aventuras de los personajes de la vecindad más famosa. Sin dudas, el más querido por el público es el protagonista de la tira, que fue interpretado por el mismísimo Chespirito.
Era un niño de ocho años de edad que llega a la residencia luego de escaparse del orfanato en el que se encontraba tras haber sido abandonado por su madre. Nunca menciona su verdadero nombre en la tira y se lo caracterizaba por su icónica "garrotera", que ocurría cuando su cuerpo se encorvaba y quedaba paralizado ante situaciones de miedo. La única forma de quitársela era tirándole agua fría.
El querido actor nació el 21 de febrero de 1929 en la Ciudad de México en un hogar de clase media. Fue el segundo de los tres hijos de Elsa Bolaños y Francisco Gómez. Su mamá era secretaria bilingüe y su papá, un ilustrador que llegó a ser director artístico de El Universal. A temprana edad vivió uno de los momentos más duros de su vida: la pérdida de su progenitor. El hombre sufrió un derrame cerebral y falleció cuando el artista tenía seis años.
La muerte del hombre provocó que su familia sufriera una gran crisis económica y lo impulsó a Chespirito a que se acercara a un circo que estaba frente a su casa para colaborar en las funciones y recaudar dinero para contribuir en su hogar. Ese fue su primer contacto con el mundo artístico y lo marcó para siempre.

