Presenta:

La productora de Adam Sandler tuvo un nuevo fracaso en Netflix

La productora Happy Madison, de Adam Sandler, lanzó su primera gran apuesta del año en Netflix. Críticos y audiencia lanzaron duras críticas a la nueva película, que parece ser un fracaso en lo artístico.
La productora de Adam Sandler estrenó su primer película del año en Netflix, y no le gustó a nadie.
La productora de Adam Sandler estrenó su primer película del año en Netflix, y no le gustó a nadie.

La productora de Adam Sandler, Happy Madison, tuvo un curioso primer estreno del año en Netflix. Jugar en Casa (Home Team) es una clásica historia de redención y deporte, pero que por alguna razón no le gustó ni al público ni a los críticos. Lo curioso es que desde lo comercial tuvo un impacto bastante grande.

Basada en una historia real, Jugar en Casa cuenta como el técnico de fútbol americano Sean Payton cae en desgracia tras un escándalo por hacer trampa, y se redime. Este proceso incluye el entrenar a un equipo infantil de jugadores no muy buenos que, al final, encuentran el éxito. Además, Payton, interpretado por Kevin James, consigue mejorar la relación que tiene con su hijo, un adolescente que casi no lo conoce.

Happy Madison no tomó ningún riesgo en esta producción. Como es habitual, algunos de los amigos de Adam Sandler hacen sus apariciones obligatorias para interactuar con el personaje principal, que también es amigo de Sandler. Rob Schneider es, por ejemplo, esposo actual de la ex del entrenador Payton, que está interpretada por Jackie Sandler, esposa de Adam. Aparece también su sobrino Jared, y su amigo Gary Valentine.

Mala recepción

La película no consiguió enamorar a nadie. Críticos y público la "mataron" por su flojo guión y sus múltiples falencias. No faltaron, eso sí, muestras de sorpresa por la buena actuación de James, quien consiguió un papel más o menos serio después de muchos años, y lo interpretó de manera muy competente. El intérprete de Paul Blart o El Maestro de la Lucha es probablemente el punto más alto de Jugar en Casa, lo que no es mucho decir.

Los sitios de crítica fueron feroces. Los especialistas de Rotten Tomatoes le dieron, en promedio, sólo un 17 por ciento. "Kevin James es fantástico, pero no alcanza para salvar" la película, indicó una de las críticas. "Su mayor error es la falta del factor diversión", consideró otro. "Casi no tiene risas", explicó uno de los especialistas del prestigioso sitio RogerEbert.com.

A diferencia de lo que sucede con muchas películas familiares, el público tampoco salvó a Jugar en Casa. En promedio, sólo consiguió un 47 por ciento de puntuación. Quienes la puntuaron la calificaron como "estúpida", "terrible" y "horrible", aunque algunos fanáticos del fútbol americano le dieron buenas calificaciones.

Curiosamente, y a pesar de sus malas críticas, Jugar en Casa se transformó en la película más vista en Netflix a nivel mundial, por lo que se puede deducir que el acuerdo con la productora seguirá durante algún tiempo.

La realidad es que Happy Madison lleva años sin producir una cinta aceptable para Netflix, y Jugar en Casa no rompe esa racha. ¿Podrá Adam Sandler cambiar la historia o seguirá en piloto automático?